Panamá, 28 de junio de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Defensor del lector
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Mundial 2002
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Falta de seguridad jurídica en perjuicio del abogado panameño

¿Qué ética puede tener un profesional del derecho que no acepta las decisiones de nuestros más altos tribunales de justicia?

Sheila Mae C. de Royo

Como esposa de abogado y amiga de otros muchos abogados de todos los sectores, hemos estado siguiendo muy de cerca el caso del pago de los honorarios del licenciado Candelario Santana, al igual que otros similares.

Los abogados, en la mayoría de los casos que representan, han pasado y pasan páramos para cobrar los honorarios honradamente ganados y estipulados con anterioridad a cualquier gestión profesional. Muchas veces, después de varios años bajando y subiendo, entrando y saliendo de todos los despachos del Ministerio Público y del Organo Judicial, después de haber hablado con todo el que se debía y haber presentado todos los escritos pertinentes en todas las instancias necesarias, se encuentran con que no pueden cobrar el saldo de sus honorarios. Se encuentran con casos que resuelven favorablemente para el cliente y a la hora de cobrar, o los clientes lo resolvieron (diríamos que telepáticamente) o cambian de abogado para que éstos se notifiquen de lo gestionado por el abogado anterior.

En el caso de Candelario Santana que ha recorrido todas las instancias legales, civiles y penales, que ha llegado a los tribunales superiores y a la Corte Suprema de Justicia –saliendo favorecido en todas las instancias–, que ha contado con el apoyo del Colegio Nacional de Abogados entre otros, nos preguntamos ¿qué motivos hay para no pagarle, quiénes son los responsables y dónde tiene que recurrir para hacer efectivo el cobro de sus honorarios?

Después de haber escuchado las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, licenciado Norberto Delgado, y las del defensor del Pueblo, licenciado Juan Antonio Tejada, abogados que no dependen de honorarios, hemos quedado anonadadas y pensamos que podemos dar nuestra sincera opinión y con toda propiedad. Ni hablar del abogado que representa a los trabajadores del IRHE, que a pesar de haber un fallo favorable a Candelario Santana en todas las instancias legales, pareciera no tener conocimiento de que no hay más tribunales a dónde recurrir. ¿Qué ética puede tener un profesional del derecho que no acepta las decisiones de nuestros más altos tribunales de justicia y no habla con la verdad a sus clientes, dilatando el proceso reiteradamente con recursos improcedentes?

Lo más preocupante es ver cómo un ministro y el defensor del Pueblo, quienes deben ser los llamados a dar el ejemplo a los ciudadanos de este país cumpliendo con los fallos judiciales, actúan en forma arbitraria insistiendo en el desacato. El ministro, diciendo públicamente que no le va a pagar al licenciado Santana (¿se gastó el Gobierno los honorarios de Santana o es porque un familiar muy allegado trabaja en ETESA y tiene por compañeros de trabajo a algunos ex trabajadores del IRHE?); y, el defensor del Pueblo, actuando como si los honorarios de Santana fuesen a salir de los bolsillos de los ex trabajadores del IRHE. No entendemos esta actitud, ya que el licenciado Tejada, quien fue el fiscal en esta causa (y ahora quiere ser parte), no parece haberse enterado de que había un contrato firmado y un bono adicional emitido por la empresa con el espíritu de que la mitad de este bono se usara para pagarle los honorarios a Santana.

En otras privatizaciones que se han dado, todas millonarias, los abogados han cobrado sus honorarios. Según las tarifas de los abogados antes se cobraba el 10% y ahora se cobra el 15%. Por ejemplo, en la privatización de los Casinos se cobró del 6 al 10%, en la del Hipódromo el 10%, en la de ERSA el 10%, en la de los Ferrocarriles el 20% y en la de la Autoridad Portuaria el 20%.

Los ex trabajadores del IRHE acordaron con el licenciado Candelario Santana, que los libró de estos elevados porcentajes, sus honorarios en un 4%. Cobraron en prestaciones, recargos, sobretiempo y todo lo adicional que genera este tipo de gestiones la suma de 86 millones y posterior a la liquidación cobraron una cantidad adicional, todo lo cual pasa de los 100 millones de dólares. Ahora, quieren también lo que legalmente le corresponde al abogado.

Por favor, señor ministro, señor defensor del Pueblo, si ustedes no lo saben, los ex trabajadores del IRHE cobraron el 100% de lo que les correspondía gracias al licenciado Candelario Santana, quien no cobró según la tarifa y estipuló sus honorarios sólo en el 4% como aparece en el contrato firmado entre las partes. Total todos han cobrado y ahora estos señores pretenden también adueñarse de la parte de un bono adicional que “la empresa” emitió con el espíritu, repito, de pagarle los honorarios al abogado, porque los trabajadores no han tenido ni tienen que sacar un centavo de lo que recibieron para cancelarle a Candelario Santana.

No tenemos las respuestas, pero lo que sí vemos es que esto demuestra que vivimos en una inseguridad jurídica notable y que la decisión de los más altos tribunales de justicia no es acatada ni respetada por nuestras autoridades ni por algunas grandes empresas (como sabemos hay también algunos casos); y si nuestras instituciones, que son las llamadas a dar el ejemplo, viven en esta anarquía total, entonces es mejor borrar nuestros más grandes principios de justicia, estudios de derecho, tribunales de justicia, y todo lo que tenga que ver con la ley y el cumplimiento de la misma de la faz nacional, simple y sencillamente, porque si no hay quien la haga cumplir, todo lo relacionado con la justicia en este país está de más y entonces, en este sentido, estamos prácticamente viviendo en una jungla.

La autora es abogada

Además en opinión

¿Somos nosotros los responsables?: I. Roberto Eisenmann, Jr.
•Siete verdades espumosas para hacer clicac: Jaime A. Porcell Alemán
Si tan sólo...:Beatriz Valdés
Falta de seguridad jurídica en perjuicio del abogado panameño: Sheila Mae C. de Royo






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ Trasfondo¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá