|
Derecho a réplica
Los problemas de Lina Vega y La Prensa
con el procurador
Roberto Ruiz Díaz
Antes
de comenzar, quisiera aclararle a la periodista Vega que yo no fui
removido, sino que he sido encargado de la Dirección de Desarrollo
Institucional del Estado en el Ministerio de Economía y Finanzas,
donde mis estudios de doctorado en derecho administrativo serían
más aprovechados; lo que sí tengo que agradecerle
es haberme agriado mi primer día del padre que celebro.
Para todos es conocida la campaña constante de desprestigio,
y hasta sucia, considero yo, que le ha montado La Prensa, por medio
de la periodista o señora Lina Vega, al señor procurador
de la Nación. No sé si tendrán razón
o no para estas acciones, lo cierto es que no es mi persona la que
se va a utilizar como caballito de batalla, ni punta de lanza para
sus ataques personales contra una persona que no conozco personalmente
y con quien solo he conversado en una ocasión, por lo tanto
no es mi amigo, ni mucho menos mi enemigo.
Lo cierto sobre este tema es que la periodista Lina Vega en una
ocasión solicitó una entrevista con mi persona, y
se le concedió; esto fue el año pasado cuando era
director de Contrataciones Públicas. Recuerdo que en aquella
ocasión fue a mi oficina con el mismo tema de la licitación
para los laboratorios de ADN; se le atendió y se le dieron
todas las explicaciones del caso, entre las cuales estaba que el
procedimiento se había realizado conforme a los trámites
de la Ley 56; es más, se le ofreció copia de la nota
que ella ahora publica, pero no la quiso, ya que su interés
iba dirigido a que mi persona le dijese que todo había sido
ilegal y sin transparencia; pero al darse cuenta de que eso no era
lo que iba a oír, simplemente se fue del despacho y no hizo
comentario alguno, hasta ahora casi un año después
que viene a sacar la información, y todavía se atreve
a decir que fui removido del puesto y por tanto no pudo conversar
conmigo, con lo cual demuestra su falta de seriedad y lealtad a
los lectores que desean leer sobre situaciones que sean verdad y
no inventos para justificar y darle más picante a una noticia
que ya nos tiene hastiados.
Yo sé que el señor procurador de la Nación,
como jefe del Ministerio Público, ha ordenado la investigación
de periodistas de La Prensa e incluso los ha demandado, pero esto
en muchos casos tiene sus razones bien fundadas, pues algunas personas
como la señora Vega Abad, en su afán de sobresalir,
afirman situaciones que no ocurren e insinúan actos inexistentes
en contra de personas públicas. Por mi parte yo le puedo
asegurar a la señora Vega que no pretendo demandarla por
las afirmaciones e insinuaciones que hace de mi persona, pues soy
un pleno convencido de que cada vez que actúo como funcionario,
me debo al pueblo y al escrutinio de todos incluyendo a los
periodistas y yo he sido funcionario por más de 10
años, de los cuales ocho los laboré en la Dirección
de Responsabilidad Patrimonial y allí aprendí cómo
debe ser el comportamiento de los funcionarios, principalmente frente
al manejo de los recursos del Estado, para no caer en lesiones patrimoniales
y frente a la opinión pública, pues solo somos meros
actores pasajeros de algunas situaciones; y mientras ejerzamos puestos
públicos debemos saber actuar.
El caso que Lina Vega ha tomado a título personal, y como
bien ella lo ha dicho, está para decidir en la Corte Suprema
y es solo esta entidad la que se puede pronunciar al final de este
caso, con lo cual no se debe utilizar un medio escrito con todo
su aparato publicitario para influir en una decisión, como
quiere hacer ver La Prensa por intermedio de una de sus periodistas.
Que la procuradora de la Administración se haya pronunciado
a favor del Ministerio Público en la demanda del señor
contralor, tiene fundamento en su punto de vista independiente y
objetivo, que es reforzado por los pronunciamientos ya existentes,
y no es el interés de la señora Lina Vega Abad el
que se va a imponer. Si ella tiene interés en este caso,
tiene la opción de participar en dicho proceso como un tercero
afectado; si no es así, no entendemos el porqué de
su actitud perseguidora para con la figura del procurador de la
Nación. Espero que no sea ella la mandadera de otros intereses.
Lo establecimos en nuestra nota de junio de 2001 y lo mantenemos:
no podemos complacer a la señora Lina Vega, ni a La Prensa,
en su interés de que este acto público sea declarado
nulo, pues mi actuación mientras fui director de Contrataciones
Públicas fue transparente, pública, legal, y jamás
me tembló la mano para emitir un criterio ya sea a favor
o en contra del Gobierno; de eso hay pruebas, pues el compromiso
que yo tengo con la señora presidenta de la República
es darle la mayor transparencia a su gestión, y de eso ustedes
mismos en La Prensa son testigos, pues publicaron y celebraron nuestros
pronunciamientos cuando estos iban dirigidos en contra de los actos
públicos celebrados por servidores públicos, pero
callaban como cómplices cuando nuestras opiniones le daban
la razón a los funcionarios y eso lo entiendo porque no hay
noticia que vender y el escándalo es su mejor aliado.
Jamás nos pronunciamos llevados por interés de algún
tipo; pero lo que sí tengo que aclarar es que en materia
de contrataciones públicas todas las actuaciones se deben
regir por la transparencia y la lealtad en los procesos, y no se
puede estar presentando quejas porque sí para paralizar un
acto público determinado, pues con esto se produce una paralización
en la ejecución presupuestaria del Estado.
Además, debemos aclararle a la señora Vega que nunca
negamos la aplicación del artículo 45 de la Ley 56
como ella dice. Lo que no menciona es que, a quien patrocina con
su investigación, no podía hacer uso de ese derecho
pues no era parte del proceso.
Señores de La Prensa, los problemas con el señor
procurador de la Nación no son míos ni de los miles
de lectores que tiene el periódico, por lo que les solicito
que no me hagan cómplice de sus intereses y menos me inmiscuyan
en sus problemas personales, ya que a nadie escapa la animadversión
que tienen ustedes en forma manifiesta por el señor procurador
de la Nación. Lo que sí es bueno recordar, es que
hay una acción de la Contraloría General de la República
que busca justificar su no refrendo al contrato que, según
mi punto de vista, los argumentos de esa negativa no son muy contundentes,
pero hay que esperar la decisión.
Espero que se me dé el derecho que asiste a replicar acerca
de la página completa, publicada en la página 6 A,
TRASFONDO del diario La Prensa del 6 de junio de 2002.
El autor es director de Desarrollo Institucional
del Estado
Cartas y comentarios
Sobre el uso de las estadísticas
19 de junio del 2000
En algún lugar leí, que las estadísticas solo
sirven para probar lo que se quiera.
Es evidente que la cobertura que le ha dado la agencia EFE al caso
de pedofilia en la Iglesia católica de Estados Unidos, ha
aprovechado con gran éxito la estrategia numérica
de las estadísticas para incidir negativamente en la opinión
pública mundial.
Si analizamos bien lo que nos informan, desde 1960 se han reportado
mil 500 casos de sacerdotes que agredieron sexualmente a menores.
Esto quiere decir que un promedio de 24 sacerdotes fueron acusados
de pedofilia por año. Si los sacerdotes en EU son 140 mil,
por simple regla de 3, el 0.017% de los sacerdotes fue el que agredió
sexualmente a menores por año.
¿Qué organización humana hoy día sobre
la faz de la tierra, que tenga una incidencia de error grave (pecado
mortal en términos religiosos) en la actuación de
sus miembros, igual o menor al 0.017%, puede tirar la primera piedra?
Flaco favor hacemos repitiendo como cotorras lo que nos envía
la prensa extranjera, sin evaluar y ponderar lo que las noticias
pretenden inducir subliminalmente en la opinión mundial.
Aclaro que condeno la pedofilia y estoy de acuerdo con la tolerancia
cero para erradicar de cualquier organización, sociedad
o cultura humana esta irracional actitud.
Alvaro González Clare
Arquitecto
Aclaración
20 de junio del 2000
En noticia titulada Contralor multa a Córdoba,
firmada por dos periodistas de ustedes en la plana 2 de la edición
del día viernes 21 del presente mes del diario La Prensa,
se afirma irresponsablemente que con esta multa también han
sancionado a Carlos Harris y a Rafael Ruiloba. Afirmación
totalmente falsa en lo que al suscrito se refiere, ya que en ningún
momento se me ha notificado personalmente de una resolución
en la que haya sido sancionado por el contralor general de la República.
Por lo que de tener ustedes prueba en contrario, les solicito que
procedan a su publicación o, de lo contrario, hagan la aclaración
correspondiente con la misma prominencia de la publicación
falsa aparecida en la citada edición.
Carlos Antonio Harris Jiménez
Abogado
Speak o not to speak
21 de junio del 2000
He estado leyendo varios artículos publicados en su periódico.
Muchos temas me interesan, sin embargo, quiero hablar en esta ocasión
del idioma inglés. Claro que debe ser implementado, pero
desde la primaria y no como se hace hoy día en que sólo
se enseñan tres palabras y tres frases durante 12 años.
¡Qué falta de visión de nuestro sistema de educación!
O dirán que es patriotismo. Solo hay que visitar Europa y
se darán cuenta de que la gran mayoría de la población
habla inglés, aunque no lo usa a diario, ya que pone en práctica
sus lenguas originales. Si Ud. no conoce el alemán, el francés
o el griego, con gusto se comunican en inglés. Entonces,
¿por qué en Panamá no empezamos a entrar en
el mundo de los países avanzados y hablamos todos el inglés,
sin dejar de lado nuestro español?
A mí, en lo personal, hablar inglés me ha ayudado
a crear mi propia empresa, la cual, en seis meses ha tenido un crecimiento
del 500%. Gracias al inglés me comunico con casi todo el
planeta: con gente de Japón, Arabia Saudita, Rusia, Canadá
y muchos otros países que jamás han perdido su identidad
por hablar una segunda lengua.
Entonces, les digo a todos esos patriotas que se oponen a que hablemos
también inglés, que liberen sus mentes, y que permitan
que nuestra pequeña Panamá salga de tanta ignorancia.
Creo que a muchos políticos les interesa que nos quedemos
ignorantes para manipularnos con sus promesas falsas... pero eso
será tema para otro día.
Exitos a mi querida La Prensa, y sigan siendo los primeros.
Riggo Terranova
Mantrapark Realty
|