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En Samaria aún hay esperanza
Jóvenes delincuentes proponen
un pacto: dejar las armas por trabajo y deporte
José Quintero De León
jquinter@prensa.com
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| Sector 5 de Samaria, aún tierra de
nadie. |
El Sector 5 de Samaria parece un nacimiento. Las casitas se amontonan
una al lado de la otra, entre colinas y cerros. Es un paisaje de
ensueño, desde donde se divisa toda la ciudad, incluso la
bahía; un mirador ideal para el turista. De pronto lo paradisiaco
se rompe. Unas miradas duras y desconfiadas nos reciben en un patio
en que por un lado se halla la Iglesia Cristo Hijo de Dios y, por
el otro, el Puesto de Control Policial que cerró sus puertas
hace un año.
Samaria, tierra de nadie
Una vez se intentó cambiar la imagen de violencia que adornaba
a Samaria y se acuñó el lema: Samaria, antes
tierra de nadie, ahora tierra de Dios. Sin embargo, el eufemismo
quedó en buenas intenciones, porque Samaria sigue siendo
tierra de violencia, pecado y, sobre todo, de desesperanza para
la juventud.
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| Un viejo balón y una cancha de tierra que
no permite anotar goles. |
Drogas, balas y bandas
La vecina X, residente en el Sector 5 de Samaria, nos confió
con una mirada de resignación que ese es el pan cotidiano.
De día hay un poco de tranquilidad para los que allí
viven y se conocen; de noche el peligro sale de su cueva para aterrar
a la gente que transita por sus veredas, porque con poca suerte
se queda atrapado en medio de una balacera entre bandas por drogas.
Otro vecino del mismo sector, el señor Y, expresó
su descontento porque cuando llegó muy joven desde su nativo
San Carlos, Samaria era tranquila, un lugar agreste, pero bello.
Sin embargo, a pesar de ser viejo morador ya le han asaltado un
par de veces, por lo que ha optado por llegar temprano a casa.
Pero allí no acaba la incursión de los jóvenes
samaritanos. El ama de casa Z confesó que tiene miedo de
dejar a sus dos hijas solas por una posible agresión sexual
de algunos mozalbetes que se tornan agresivos al fumar hierba o
aspirar otro enervante.
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| “Estamos dispuestos a dejar las armas”... |
Lo que quiero es trabajar
Sus miradas eran torvas, desconfiadas; sus brazos y torsos mostraban
tatuajes, unos de amor, otros de sexo; algunos maternales y religiosos,
y los menos, satánicos. Llegaron con las manos en los bolsillos,
mirando al suelo y preguntando quiénes éramos.
Eran los chicos de Samaria. Sus edades iban de los 15 a los 24
años como promedio, y buena porción de ellos dejaba
ver sus rasgos de gente interiorana.
Sin identificarse, el primero señaló, con esa caída
que tienen los chicos malos de barrio, que estaba cansado de asaltar,
de disparar y de salir corriendo, porque lo que quería hacer
era trabajar y acostarse temprano y en paz.
El segundo, con lentes y peluca de rastafari, afirmó que
no le quedaba otra que asaltar para sobrevivir, porque nadie le
ofrecía una oportunidad. Si caminas por la vereda de abajo,
apuntó, te tiran bala, porque los de abajo no
te quieren ver ni pintado en su territorio. Dijo que no es que a
él le guste el filo y la bala; pero lo cierto es que tiene
que defenderse.
Veintitrés pandillas
En San Miguelito tratan de coexistir unas 23 bandas o pandillas
juveniles organizadas y armadas, responsables de la violencia, asesinatos
a taxistas, asaltos, hurtos, violaciones carnales y tráfico
de droga. Entre ellas, sobresalen los Niños de la Tumba Fría;
Los Bad Spiders; Sangre Negra; Insolent Boys y Los Soprano (autores
de la reciente muerte de un taxista).
Mi gun por un camarón
Estoy por creer aquel dicho que afirma que el trabajo dignifica.
Durante nuestra entrevista con esta juventud, a la que veíamos
con cierto recelo, varios de ellos aseguraron que cambiarían
su arma por un empleo. Aquí todos somos buenos laopés...
queremos trabajar y le aseguro que si enganchamos, la violencia
baja... haga la prueba licen (ciado), adujo uno que dejaba
ver una cicatriz de bala en el costillar.
El año pasado, el legislador Felipe Cano realizó
su Cuarto Programa de Armas por Mejores Condiciones de Vida. Recibió
62 armas, incluyendo de guerra, y más de mil proyectiles.
En la actualidad se intenta promover este tipo de intercambios,
pero por ahora los fondos no llegan ni hay visos de sensibilidad
en el sector privado.
Ni el comercio ayuda
Rogelio Justiniani, presidente de la Asociación de Jóvenes
de San Miguelito, sostuvo que la organización, fundada en
1991, busca organizar a decenas de muchachos en su etapa más
prometedora, y canalizar sus energías hacia actividades más
productivas, como el deporte, por ejemplo.
Justiniani, de 29 años de edad y graduado de relacionista
público, está empeñado en hacer algo por su
comunidad. En su constante peregrinar, ha pedido la ayuda por escrito,
por ejemplo, al presidente de la Cámara de Comercio, José
Rivera, y a otras instituciones, pero hasta hoy nadie se ha hecho
eco de sus peticiones.
Se pregunta cómo es posible que empresas como las cadenas
de supermercados 99, Extra y El Machetazo, que reciben miles de
dólares por las ventas que hacen a la población de
San Miguelito, no se dignan en aportar algún apoyo para rescatar
a la juventud de Samaria que quiere insertarse en la sociedad y
ser productiva. Mucho menos colaboran para disponer de una cancha
adecuada de fútbol en que ejercitar sanamente.
Indice criminal
San Miguelito tiene un alto índice de delincuencia. Le sigue
a Curundú en índice de jóvenes que consumen
drogas entre los 10 y 14 años.
En lo que va del año, la Comisión Nacional de Análisis
de Estadísticas de Delincuencia ha registrado 264 delitos
contra la propiedad; 104 robos a mano armada; 104 hurtos; 257 delitos
contra la vida de los cuales hay 8 homicidios, 77 lesiones personales,
entre otros.
Delitos por droga 57; delitos sexuales 7, de los cuales 6 son violaciones.
Tan solo en el corregimiento de Belisario Porras, al cual pertenece
Samaria, se ha detenido a 24 personas por portar arma de fuego sin
permiso, el más alto del distrito.
Desintegración integral
Parece un trabalenguas, pero es así. Aquí la generación
de violencia, pérdida de valores morales y el escape hacia
las drogas no surge por generación espontánea. Un
estudio revela que la desintegración familiar es aguda en
San Miguelito; el desempleo alcanza el 21%; la pobreza, el 45%,
y la pobreza extrema el 38%.
A ello se suma la deserción escolar y el problema de la
desnutrición infantil, como el de los embarazos precoces
en las adolescentes, al punto que se han dado casos de abuelas a
los 21 años.
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| A las 8:30 a.m. en Hotel Ceasar
Park inicia la II Jornada de Atención Primaria , el III
Congreso de Salud de Adultos de la Caja de Seguro Social (CSS)
y el IV Congreso de Medicina Familiar.
Durante esta actividad científica organizada anualmente
por la CSS, el Ministerio de Salud, la Facultad de Medicina
y la Asociación Panameña de Medicina Familia,
participarán expositores internacionales como Liliana
Arias Castillo, médico familiar y sexóloga humanista
de la Universidad del Valle; e Irene Sáez García,
pediatra, sexóloga de Caracas, Venezuela.
A las 11:30 a.m. en el Restaurante Las Tinajas, el ministro
de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome Diez,
hará el lanzamiento oficial de la campaña de
la Feria Nacional de Artesanías, que este año
cumple 25 años de estar celebrándose.
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| Líneas de quejas en el Municipio
de Panamá
Línea 800-Aseo (800-2736). Atiende todas las denuncias
de recolección de basura (lotes baldíos, carros
chatarra, estufas, refrigeradoras...)
Línea 800-Idea (800-4332). Recibe todas las ideas
y sugerencias para optimizar y mejorar el servicio a los contribuyentes.
Línea 800-Alto (800-2586). Recibe y absorbe denuncias
sobre presuntos actos de corrupción dentro del engranaje
municipal.
Línea 800-Tala (800-8252). Recibe las denuncias y
quejas referentes a las talas y podas indiscriminadas e ilegales
que se realicen en el distrito capital.
Línea 800-IDEM (800-4336). Recibe las denuncias y
observaciones sobre actos de discriminación e intolerancia
étnica, racial, de género, etc.
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Un despacho de prensa del Ministerio de Obras Públicas
(MOP) informa que el problema de afectación de 55.0
metros del terreno de propiedad de la empresa Motores Colpan,
S.A., fue resuelto luego de que el MOP recibiera firmado el
acuerdo de indemnización entre ambas partes, que garantiza
el pago de esta área.
El sitio será utilizado para finalizar los trabajos
de construcción del puente elevado peatonal frente
a los multifamiliares Tuira y Chucunaque, en la Vía
Ricardo J. Alfaro.
El evalúo del citado globo de terreno fue por 12 mil
510 dólares, y el Estado se compromete a pagar la suma
acordada una vez se firme la escritura de traspaso a la Nación
y la misma aparezca inscrita en la Sección de Propiedad
de Registro Público.
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