Panamá, 16 de junio de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
kaleidoskopio
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Mundial 2002
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Salud

Hipertensión arterial y embarazo

Dr. Carlos Montúfar-Rueda / Ginecólogo-Obstetra

La hipertensión arterial (presión arterial elevada) complica aproximadamente el 20% de los embarazos y es una de las principales causas de muerte tanto de la madre como del bebé en todo el mundo. Los trastornos hipertensivos en la embarazada se clasifican en:

1. Hipertensión arterial crónica
2. Preeclampsia-Eclampsia
3. Hipertensión gestacional
4. Hipertensión arterial crónica más preeclampsia agregada

Una presión arterial de 130/80 mmHg tomada en reposo es normal; un aumento a 140/90 mmHg o más es considerada una presión elevada.

La hipertensión arterial crónica es la presencia de presión arterial elevada antes o fuera de un embarazo, o si es diagnosticada durante el embarazo antes de llegar a la semana 20. Esta patología, si no es vigilada y controlada, puede predisponer a complicaciones en la madre como falla cardiaca o un accidente cerebro-vascular; a nivel de la placenta, un desprendimiento prematuro de la misma, y en el bebé, puede originar una falta de crecimiento adecuado e incluso la muerte.

Durante el embarazo los niveles de presión arterial generalmente disminuyen. De esta forma, un gran número de pacientes hipertensas crónicas cursan con presiones normales o inferiores a las habituales antes de embarazarse. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda el uso de drogas antihipertensivas en embarazadas solamente en pacientes con presiones arteriales diastólicas de 100 mmHg o más.

Otra entidad que cursa con presiones arteriales elevadas es la preeclampsia. Este síndrome se caracteriza por presión arterial elevada y presencia de proteínas (albúmina) en una muestra de orina, solo en pacientes embarazadas y después de la semana 20 de gestación. Además, la paciente puede presentar aumento súbito de peso, hinchazón (edema) de extremidades y cara, dolor de cabeza severo o constante, visión borrosa y dolor en el área superior derecha del abdomen. Cuando el cuadro no cursa con la presencia de proteínas en orina se denomina Hipertensión gestacional.

Entre las complicaciones de la preeclampsia tenemos la aparición de convulsiones (eclampsia), accidente cerebro-vascular, disminución en la cuenta de plaquetas con riesgo aumentado de sangrados, alteraciones en órganos como hígado y riñón, desprendimiento prematuro de la placenta; y en el bebé, falla en al crecimiento y la muerte.

Dentro de los factores de riesgo para desarrollar una preeclampsia está el antecedente de haber tenido una preeclampsia en el embarazo anterior, ser primigesta (primeriza), edades extremas (adolescentes o mayor de 40 años), el embarazo múltiple (gemelos, trillizos, etc.) y condiciones médicas de fondo como la propia hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedades renales y otras.

Una paciente con antecedentes de hipertensión arterial crónica puede cursar durante su embarazo con una preeclampsia sobre-agregada en forma simultánea, aumentando los riesgos de la madre y el feto.

Cuando el médico sospecha el diagnóstico de preeclampsia, la paciente debe ser sometida a una evaluación donde se deberá corroborar en otra toma que efectivamente tiene la presión elevada y una serie exámenes de laboratorio para descartar cualquier alteración a nivel renal, en hígado o en su sistema de coagulación.

La paciente con preeclampsia puede ser estabilizada, pero la única forma de cura es que nazca el bebé, de preferencia parto vaginal.

Para obtener mejores resultados, se recomienda a la paciente conocida como hipertensa crónica un control prenatal estricto donde debe vigilarse su presión arterial; y si el médico lo considera necesario, llevar una dieta que le permita un peso adecuado.

Además, el médico determinará si la paciente amerita tratamiento con drogas antihipertensivas y cuál es la adecuada y más segura para el embarazo.

En caso de preeclampsia, una vez estabilizada la paciente (su presión arterial controlada y medicamentos para evitar las convulsiones), el médico considerará el momento oportuno, para la madre y el feto, en que debe interrumpirse el embarazo.

La paciente debe recordar que un control estricto con su médico ginecólogo-obstetra le dará más posibilidades de buenos resultados para ella y su bebé.

Envíe sus consultas a nuestros médicos a dominical@prensa.com o por correo a “La Prensa- Dominical”, Apartado 6-4586, El Dorado.


Además en revista

Vistiendo a papá
Libros y literatura: Imágenes errabundas
Salud: La madre de todas las glándulas
Salud: Hipertensión arterial y embarazo
Salud: Una mala jugada de la herencia
Arte: Toral en Nueva York
Arte: De telas y tejidos
Moda: Cortes y colores de moda
Ambiente: Mariposa de casa
Mascotas: Entre la vida y la muerte
Aventura: Rutas para pedalear
Aventura: Ciclistas aventureros
Tecnología: Biotecnología, ¿panacea para el tercer mundo?
Raíces: France Field






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ Trasfondo¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá