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De Chicago a San Miguelito
La imagen del Cristo Redentor,ubicada
en Altos del Cristo, fue donada por la Arquidiócesis de Chicago
al pueblo de San Miguelito
Antonia Edith Gutiérrez
lgutierr@prensa.com
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| Cristo Redentor. Hoy día el mirador
está muy descuidado y hay quienes han pintorreteado la
imagen. |
Para la década del 60, ya San Miguelito era una comunidad
organizada, habitada por gente venida del interior del país
y de los barrios pobres de la capital que buscaban mejores condiciones
de vida, pero la situación era precaria. En El Vaticano,
se imploraba a los católicos de países ricos que enviaran
sacerdotes, monjas y recursos financieros a los pueblos católicos
de América latina.
Fue entonces cuando el Concilio Vaticano II hizo una gran revolución
en la Iglesia católica; se introdujeron aspectos renovadores
y se crean parroquias modelos en varias partes del mundo.
Se deja de predicar la palabra de Dios en latín y el sacerdote,
quien daba la espalda al pueblo cuando celebraba la eucaristía,
empezó a mirar de frente a los fieles.
Las arquidiócesis de Panamá y Chicago llegaron a
un acuerdo; esta última envió a siete sacerdotes y
cinco monjas y muchos recursos económicos a Panamá.
San Miguelito, por ser una comunidad precaria, fue la elegida.
Este acuerdo se dio gracias a la amistad entre el obispo auxiliar
de Panamá, monseñor Marcos Gregorio McGrath, y el
sacerdote Leon Mahon, de Chicago
En 1963 llega el padre Mahon y comienza su evangelización
en este pueblo sufrido que está deseoso de una liberación.
Eran suficientes recursos para edificar varios templos,
dijo el padre Mahon, quien se encuentra ahora de visita en nuestro
país para conmemorar los 25 años de vida diaconal
de siete católicos panameños formados en San Miguelito.
Inmediatamente el sacerdote se compenetró con la lucha de
los moradores del lugar. Se inició un movimiento experimental,
que era producir líderes laicos, formados para enseñar
a sus hermanos y hermanas, porque en ese entonces no había
muchos sacerdotes. Este movimiento fue muy popular en toda
América Latina, dijo Mahon.
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| El sacerdote Leon |
Así que en 1964 se inicia la construcción de la iglesia
Cristo Redentor, en Altos del Cristo, lo que hoy es el corregimiento
de Amelia Denis de Icaza. La mayoría de los recursos fueron
aportados por la Iglesia católica de Chicago y los terrenos
fueron donados por el Instituto de Vivienda y Urbanismo.
Lois Martinz, un empresario panameño, aportó considerable
contribución económica, y los moradores apoyaron en
el proceso de edificación. Así se logró la
construcción del más importante templo católico
de San Miguelito, que fue terminado en 1965. Era un templo diferente,
abierto y sin imágenes. Mahon impuso criterios diferentes
e introdujo el folclore durante la celebración de la eucaristía.
El sacerdote norteamericano iba queriendo cada vez más a
su pueblo, y el capellán Federico, del Ejército de
Estados Unidos en la Zona del Canal, lo ayudaba cuando podía.
La iglesia Cristo Redentor se construyó en las faldas de
un cerro, y la cima servía de mirador; fue entonces cuando
el sacerdote Mahon pensó en tener una estatua del Cristo
Redentor allí.
La Arquidiócesis de Chicago había mandado construir
cinco estatuas de Cristo Redentor en bronce y estaño para
sus cementerios, pero sobró una y no sabían qué
hacer con ella. Así que el padre Mahon tuvo conocimiento
de ello y pidió la imagen para ser colocada en el mirador.
Aquí intervino el capellán Federico y logró
que la Marina de Estados Unidos transportara la estatua en un barco
hasta el puerto Balboa. Era tan grande, que no había
cómo llevarla hasta San Miguelito y subirla a esa loma,
comentó Ramón Hernández, uno de los diáconos
formados por Mahon.
Así que el Ejército de E.U. volvió a cooperar
y transportó la estatua en un camión: iba acostada
y todo el mundo se quedaba admirado al ver esa imagen, añade
Hernández.
Pero lo más difícil fue colocarla en el mirador,
y nuevamente el ejército norteamericano dio su apoyo y envió
maquinarias para nivelar la calle P y grúas para levantar
la imagen. Fue todo un espectáculo, recuerda
Hernández; mientras que Mahon dice que hubo mucha gente y
todos estaban felices.
En 1970, el mirador se construyó con ayuda de Doña
Rosa de Martinz, quien aportó los recursos para construir
la carretera que llevaba a la cima y la infraestructura donde se
colocaría la estatua.
El terreno era amplio, tenía espacios verdes. Era un parque
y mirador para que las familias en San Miguelito disfrutaran de
este ambiente sano y bello. Este era el símbolo que identificaba
a este pueblo, relató Mahon.
No obstante, con el pasar del tiempo, las tierras fueron invadidas
y el parque se achicó, y Mahon se lamenta que ahora los moradores
no tengan un espacio para disfrutar.
No teman, yo he vencido al mundo, es lo que se lee
en el pedestal de la estatua de Cristo Redentor, pero lo que ayer
era un sitio tranquilo y sano, hoy día no se puede llegar
a él si no se va bien acompañado por un morador de
la iglesia, porque hay quienes están acechando para robarle.
Continuación
La misión cristiana
Los sacerdotes de Chicago influyeron en la formación
del pueblo de San Miguelito
Antonia Edith Gutiérrez
agutierr@prensa.com
La misión de los sacerdotes católicos de Chicago
en Panamá empezó en 1963 y terminó a inicios
de la década del 80. Durante ese tiempo construyeron nueve
templos. El primero en construirse fue el de Cristo Redentor, luego
vino el de Cristo hijo del Hombre, en Villa Guadalupe, cuyo techo
tiene un diseño que se asemeja a un sombrero a la pedrada.
Posteriormente se edificaron Cristo Luz del Mundo, en Pan de Azúcar,
y Cristo Resucitado, en Monte Oscuro, entre otros.
El arzobispo de Panamá de ese entonces, monseñor
Marcos Gregorio McGrath, extendió la labor de la iglesia
de San Miguelito a lo que fue el vicariato de Oriente (que comprende
Las Cumbres y Alcaldedíaz), del cual fue monseñor
Jorge Altafulla vicario.
Ramón Hernández, diácono de San Miguelito,
relata que las iglesias de este vicariato son naves abiertas para
que la gente pueda orar y meditar en cualquier momento. Aunque en
sus inicios no había imágenes, en algunos templos
se han colocado, pero el católico de estas parroquias sabe
que no hay que adorarlas.
El sacerdote Leon Mahon, propulsor de los cambios en la Iglesia
católica panameña en la década del 60, dijo
que para qué colocar imágenes si los templos son templos
cuando la gente están dentro de él y la gente son
los santos.
Recordó que la iglesia panameña tardó mucho
en cambiar las costumbres, y llegó un momento en que el obispo
se enojó porque el movimiento católico de San Miguelito
resultó muy popular, y se introdujo en la liturgia la música
y ornamentos típicos panameños.
Mahon, quien trabajó 13 años en San Miguelito, recuerda
cuando se colocó la imagen del Cristo Redentor en la colina
de Altos del Cristo y se inventaron bochinches y hubo muchas especulaciones.
En ese entonces el pueblo de San Miguelito y la Iglesia católica
fueron la oposición al Gobierno militar, y los militares
inventaron que él era un espía de Estados Unidos y
agente de la CIA. Se especuló que dentro de la imagen existía
una antena de los norteamericanos para espiar. Todo eran inventos,
dijo.
Por su parte, Hernández recuerda que la imagen se convirtió
en símbolo del cristianismo en el lugar, pues la gente subía
al mirador, la tocaba y oraba, y nosotros teníamos
miedo de que esto se convirtiera en idolatría.
La intervención de la Iglesia católica ayudó
mucho en el desarrollo del pueblo. Herasto Reyes, en su libro Historia
de San Miguelito, relata que a través de seminarios, numerosos
grupos de moradores cristianos discutían los diálogos
de liberación del hombre, cuyo contenido estaba relacionado
con el individuo, la familia y la participación social y
política en el desarrollo de los acontecimientos de la comunidad.
Entre estos grupos destacaba el Movimiento de Unificación
Nacional, Desarrollo y Orientación (Mundo).
Con este método educativo se lograba algún
nivel de participación y organización popular en la
toma de decisiones cívicas. Pero Mundo cada vez más
se convertía en un movimiento laical adscrito a la Iglesia
católica.
De ese movimiento, Mahon recuerda a Fidel González, un tableño,
al que encontró en la calle el primer domingo que estuvo
en Panamá. Me saludó y me preguntó que
a dónde iba a ser la misa.
Tampoco olvida a Modesto Contreras, de la Parroquia de la Sagrada
Familia, que pese a no saber leer ni escribir aprendió y
fue ordenado diácono.
En ese entonces fueron ordenados siete diáconos, y este
miércoles 19 de junio celebran sus 25 años de ordenación,
evento al que Mahon, que vive en Chicago, fue invitado.
Mahon participará de esta actividad religiosa que se llevará
a cabo a las 5:00 de la tarde en la Catedral Metropolitana, y mañana
domingo estará a las 10:00 a.m. en la Iglesia Cristo Redentor
para celebrar la eucaristía.
Ante la crisis política, económica y moral que vive
el país, el sacerdote insta a los panameños a creer
en sí mismos, porque la riqueza de Panamá es
su gente de mentes abiertas, corazones generosos y almas transparentes.
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| Se reanudan los partidos de baloncesto
infantil desde las 9:00 a.m. en los gimnasios kiwanis de El
Chorrillo y la Ciudad Deportiva, en Clayton. Los equipos a enfrentarse
son El Chorrillo, Parque Lefevre, IPA; Don Bosco, Academia Interamericana,
República de Chile, Federico Velásquez y San Cristóbal
A las 5:00 p.m. en el Hotel El Panamá habrá
un concierto de música hebrea con Ricardo Kraus Jr.
(cantor de la sinagoga Brit Am en Pensacola), además
del servicio de Torah y conferencia judeo-mesiánica.
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| Corregidurías que atenderán
el fin de semana
Distrito de Panamá
Semana del 18 al 24 de febrero
Area A: Corregiduría de Pedregal de 8:00 a.m a 6:00
p.m.
Area B: Corregiduría de Chilibre de 8:00 a 6:00 p.m.
Esta corregiduría atenderá en la de Calidonia.
De 6:00 p.m. a 12 de la noche y de 12 de la noche a 6:00
a.m. los casos serán atendidos en el Juzgado Nocturno
de Policía en San Felipe.
Distrito de San Miguelito
La corregiduría de Mateo Iturralde estará de
turno de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
De 6:00 p.m a 12 de la noche y de 12 de la noche a 6:00 a.m
los casos serán atendidos por el Juzgado Especial.
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La vía peatonal recibe durante los fines de semana
hasta 40 mil personas, y debido a ello, la Alcaldía
de Panamá, a través de la Dirección Municipal
de Aseo Urbano y Domiciliario, incrementó los turnos
de barridos y aumentó la cantidad de funcionarios que
ejecutan labores de aseo.
Además se redoblará la seguridad con la presencia
de miembros de la Policía Nacional, la Policía
Técnica Judicial y la Dirección de Investigación
e Información Policial.
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Vistazo
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Un
pincel popular
Adán
Cerrud, un pintor popular, tiene13 años de estar
plasmando en sus lienzos rostros y paisajes panameños.
Cerrud siente un gozo especial al retratar la belleza
de una empollerada o la tristeza de una indiecita. Y
qué decir de los rincones del Casco Antiguo de
la ciudad, llenos de recuerdos coloniales. Diariamente,
Adán expone en el paseo de Las Bóvedas,
donde los turistas adquieren sus obras para llevarse
un retazo de Panamá.
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Actividades citadinas
Concierto
El violinista Stefan Milenkovich, el Niño Prodigio,
se presentará este lunes 17 de junio, a las 8:00 p.m. en
el Teatro La Huaca, en ATLAPA.
Los boletos están a la venta en Café de Asís.
Teléfono 262-9304
Milenkovich nació en la antigua Yugoslavia en 1977. Comenzó
a tocar el violín cuando tenía tres años y
a los cinco hizo su primera presentación como solista con
orquesta. A los siete años ganó su primera competencia
internacional en Checoslovaquia y posteriormente otros concursos
en Italia, Alemania y Suiza.
Cursos
A partir del 1 de julio se inician los cursos de dibujo y pintura,
serigrafía y dibujo para niños de 11 años en
adelante, y las clases se impartirán los días lunes
y miércoles a las 12 del mediodía y 2:00 p.m., en
la Universidad de Panamá.
El costo es de 15 dólares cada curso. Los interesados deben
llamar al 223-9391/6133.
Talleres
La Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., con
motivo de su sexagésimo aniversario, convoca al segundo taller
de creación de literatura infantil para escritores adultos.
Facilitador: Héctor Miguel Collado. El taller se realizará
los miércoles 3, 10, 24 y 31 de julio, desde las 5:30 p.m.,
en la sala de uso múltiple de la Biblioteca Nacional (Parque
Omar). Los cupos son limitados. Donación B/.20.00. Inscripciones
a los teléfonos 221-5965 y 221-8360 o al e-mail: infobinal@binal.ac.pa
Congreso
El I Congreso Latinoamericano sobre radiación ultravioleta:
medición y efectos, tendrá lugar del 15 al 19 de julio
del 2002, en el Salón Topacio del Hotel Panamá y en
el campus de la Universidad de Panamá. Está organizado
por la Vicerrectoría de Investigación y Post Grado,
a través de la Facultad de Ciencias Naturales.
Glosas
¿Sabía usted?
La historia de los padres agustinos recoletos en Panamá
se remonta a los primeros tiempos de la Colonia. Los recoletos se
establecieron en Panamá en 1610 y fundaron la iglesia y convento
de San José, en la antigua Panamá, saqueada luego
por el pirata Enrique Morgan.
Cuando Morgan arrasó la ciudad en 1671, la iglesia y el
convento de San José se salvaron del incendio, por estar
edificados extramuros. Al suscitarse el asalto pirata, se estaba
instalando el famoso altar de oro que hoy puede verse
en la iglesia de San José, en el Casco Viejo.
Se cuenta que un fraile de nombre Hermano Juan, custodio del templo,
al enterarse de que llegaba el bucanero, pintó de cal todo
el altar y la iglesia para hacer ver que estaba en construcción
y que poco había que robar. En gesto humilde, le pidió
al pirata una limosna para terminar la obra, a lo que accedió
Morgan otorgando mil ducados y comentó: este hermano
es más pirata que yo. Así fue que de milagro
se salvó el altar de oro.
La ruta del actual Ferrocarril de Panamá no es la original,
ya que la compañía debió cambiarla en dos ocasiones,
luego de su inauguración en 1855. La primera vez, en 1905,
se debió a la apertura de la ruta del Canal. La segunda,
cuando hubo que contener las aguas del río Chagres para crear
el lago Gatún y se requirió mover los rieles a tierras
altas. Por lo menos murieron 12 mil obreros, los cuales sólo
lograban instalar 12 kilómetros por año.
A la actual calle 14 Oeste, que pasa justo detrás de la
Iglesia de Santa Ana, se le denominaba a fines del siglo XIX la
Calle de las Chancletas, y durante las primeras décadas de
la república albergó ilustres personajes como Amelia
Denis de Icaza, insigne poetisa; Antonio Dorado, promotor del Palacio
Municipal; Ciro Urriola, excelente médico y político;
Ana Matilde Linares de Arias, primera dama de la República
(1951), y Francisco Filós, negociador del convenio de bases
de 1947.
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