Panamá, 14 de junio de 2002
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Paro médico II

Acordados los aspectos laborales, la reivindicación de los médicos se discute ahora en un plano financiero

Vianey Castrellón
vcastrellon@prensa.com

La historia de las huelgas médicas se repite en espiral.

En 1996, los médicos hicieron un paro de ocho días para exigir la renuncia del entonces director general de la Caja de Seguro Social (CSS), Ricardo Martinelli.

Martinelli no renunció, pero los puntos consensuados permitieron que los médicos regresaran a sus consultorios con el “rostro en alto, el corazón hinchado y orgullosos”, como bien diría el entonces secretario general de la AMOACSS, Mauro Zúñiga.

En esa ocasión, los médicos negociaron directamente con el Organo Ejecutivo, a través del ministro de la Presidencia. Y esa es la condición que hoy los médicos han impuesto para continuar las negociaciones.

Durante aquella huelga tampoco faltaron las amenazas gubernamentales. El ex presidente Ernesto Pérez Balladares les advirtió que se declararía vacante el cargo del que se ausentara cinco días seguidos del trabajo sin justificación.

El Ministerio de Salud ya ha declarado esta huelga “ilegal” y estudia las posibles sanciones a los huelguistas.

No bien había pasado una semana de haber puesto punto final a la huelga de 1996, cuando se advertía que el presupuesto no permitiría hacer frente a los acuerdos pactados, que incluían el pago de jornadas extraordinarias.

El actual ministro, Fernando Gracia, ha dicho que “sin la presión de un paro de labores”, había honrado los acuerdos de aumento de salarios alcanzados en la huelga de 1996.

Para el Estado, honrar este compromiso ha significado un desembolso de 12.3 millones de dólares.

Y pagar los 80 dólares por turno de ocho horas en forma escalonada, desde el 2003 hasta el 2006, representaría –según los cálculos gubernamentales– 12 millones de dólares anuales.

Los médicos agremiados en la Comisión Médica Negociadora Nacional (COMENENAL) han acusado al Gobierno de mantener una campaña contra ellos para lograr el rechazo popular a sus demandas.

De hecho, diferentes gremios de trabajadores han rechazado la lucha médica.

La Alternativa Patriótica Popular (APP) ha calificado de “escandalosa, onerosa y criminal” la propuesta financiera de los galenos que exigen el pago del 5% de su salario base por cada jornada extraordinaria de ocho horas. Esto representa, según APP, un promedio de 108 dólares.

El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), por su lado, ha dicho que la propuesta médica es “inadmisible e inmoral”.

En sus diversas asambleas generales, los médicos han catalogado el paro “un total éxito” que ha logrado la unión gremial.

Para declarar el paro inicial de 48 horas y prolongarlo indefinidamente, posteriormente, los médicos de la COMENENAL tomaron la decisión por unanimidad.

Acordados los aspectos laborales, la reivindicación de los médicos se discute ahora en un plano financiero.

La autora es periodista

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Un caso sin precedentes: Luzmila de Flamarique
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