Paro médico II
Acordados los aspectos
laborales, la reivindicación de los médicos se discute ahora en
un plano financiero
Vianey
Castrellón vcastrellon@prensa.com
La historia de las huelgas médicas se repite
en espiral.
En 1996, los médicos hicieron un paro de
ocho días para exigir la renuncia del entonces director general
de la Caja de Seguro Social (CSS), Ricardo Martinelli.
Martinelli no renunció, pero los puntos consensuados
permitieron que los médicos regresaran a sus consultorios con el
“rostro en alto, el corazón hinchado y orgullosos”, como bien diría
el entonces secretario general de la AMOACSS, Mauro Zúñiga.
En esa ocasión, los médicos negociaron directamente
con el Organo Ejecutivo, a través del ministro de la Presidencia.
Y esa es la condición que hoy los médicos han impuesto para continuar
las negociaciones.
Durante aquella huelga tampoco faltaron las
amenazas gubernamentales. El ex presidente Ernesto Pérez Balladares
les advirtió que se declararía vacante el cargo del que se ausentara
cinco días seguidos del trabajo sin justificación.
El Ministerio de Salud ya ha declarado esta
huelga “ilegal” y estudia las posibles sanciones a los huelguistas.
No bien había pasado una semana de haber
puesto punto final a la huelga de 1996, cuando se advertía que el
presupuesto no permitiría hacer frente a los acuerdos pactados,
que incluían el pago de jornadas extraordinarias.
El actual ministro, Fernando Gracia, ha dicho
que “sin la presión de un paro de labores”, había honrado los acuerdos
de aumento de salarios alcanzados en la huelga de 1996.
Para el Estado, honrar este compromiso ha
significado un desembolso de 12.3 millones de dólares.
Y pagar los 80 dólares por turno de ocho
horas en forma escalonada, desde el 2003 hasta el 2006, representaría
–según los cálculos gubernamentales– 12 millones de dólares anuales.
Los médicos agremiados en la Comisión Médica
Negociadora Nacional (COMENENAL) han acusado al Gobierno de mantener
una campaña contra ellos para lograr el rechazo popular a sus demandas.
De hecho, diferentes gremios de trabajadores
han rechazado la lucha médica.
La Alternativa Patriótica Popular (APP) ha
calificado de “escandalosa, onerosa y criminal” la propuesta financiera
de los galenos que exigen el pago del 5% de su salario base por
cada jornada extraordinaria de ocho horas. Esto representa, según
APP, un promedio de 108 dólares.
El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados
(CONATO), por su lado, ha dicho que la propuesta médica es “inadmisible
e inmoral”.
En sus diversas asambleas generales, los
médicos han catalogado el paro “un total éxito” que ha logrado la
unión gremial.
Para declarar el paro inicial de 48 horas
y prolongarlo indefinidamente, posteriormente, los médicos de la
COMENENAL tomaron la decisión por unanimidad.
Acordados los aspectos laborales, la reivindicación
de los médicos se discute ahora en un plano financiero.
La autora es periodista
• Paro médico II:
Vianey Castrellón •
Un caso sin precedentes: Luzmila de Flamarique •
Creer o no: Manuel Domínguez
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