A la orilla de la carretera Boyd-Roosevelt, que une las ciudades de Panamá y Colón, a la altura de la planta potabilizadora de Chilibre, los moradores de los entornos decidieron aprovechar las aguas que se fugan de dicha planta de tratamiento y las represaron, formando así una especie de pequeño 'balneario', donde chicos y grandes se refrescan diariamente.