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Libertad de expresión
y periodismo
La libertad de expresión también
incluye la libertad de informar y su ejercicio corresponde a todos
los hombres y mujeres. Nada la debe suprimir o limitar.
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
El
asunto es sencillo: se está o no con la libertad de expresión.
La libertad de expresión, que incluye el derecho a informar,
es un pilar en la garantía y ampliación de las libertades
democráticas. La libertad de expresión alcanza a todos
los hombres y mujeres sin limitaciones.
Ponerle bozal es liquidar esa libertad y con ello se barren otros
derechos, los derechos a la participación política,
social y cultural, a la movilización y la organización,
a vivir en igualdad.
El deseo de los que ostentan el poder es poner por encima del derecho
público sus afanes de censura y cortapisas contra la libertad
de expresión. Por eso los militares impusieron sus leyes
mordazas, por eso ahora hay quienes quieren imponer nuevas legislaciones
para limitar un derecho del que mucho hablan los papeles y convenios
que los gobiernos panameños no respetan.
Los estudiantes de periodismo (al menos en un significativo número)
creen que ser periodista es tener un papel colgado de una pared
en el que se certifique su idoneidad. Por ello solo
se ocupan de pasar el semestre y no de estudiar. ¿Estudiar
para qué?, si 'cualquiera' puede ser periodista. Están
equivocados, el periodismo es una de las profesiones que más
estudio (permanente) requiere. La universidad es totalmente insuficiente
para capacitarse en una labor, la de informar, que sienta las bases
para el ejercicio de la libertad.
Si un graduado de periodismo estudió debidamente las leyes
gramaticales y los afanes sociales y políticos de su comunidad,
así como su historia y su forma de pensar, de seguro que
tendrá trabajo fijo. Si no estudia, por más diplomas
que tenga no va a dar la talla...
Otra cosa importante, digna de comprensión, es que no cualquier
persona se interesa por ejercer una profesión que requiere
de todo el tiempo, de una vida llena de afanes y de una pasión
singular. Así que, aquellos estudiantes que tengan una verdadera
vocación de servicio tendrán en el periodismo la profesión
de su vida.
Hay aspectos que se deben considerar, aparte de la formación
está el asunto de un salario justo para disminuir las posibilidades
de que se entre en el jueguito de las coimas y los regalitos. El
periodista debe vivir honestamente de su salario, debe garantizar
la independencia al tratar una u otra información, no puede
caer en la trampa de la venta de silencios.
No hay excusa alguna para dictar una ley que, tras una careta moralista,
busca establecer limitaciones a los medios en un terreno en el cual
debe imperar la más firme conducta ética.
Cartas y comentarios
Reacción frente a la desaparición
de Talingo
2 de junio del 2002
Nos dirigimos a usted para expresar nuestra consternación
ante la noticia de la desaparición del suplemento cultural
Talingo, publicado por el diario La Prensa en Panamá.
Talingo es una publicación única en América
Latina. A lo largo de sus casi 10 años de existencia ha desempeñado
una labor admirable de difusión, análisis y crítica
de la producción cultural de su país y del mundo.
Esta labor, que ha recibido un sostenido reconocimiento dentro y
fuera de Panamá, mereció en el 2001 el premio Príncipe
Claus en Holanda.
La creciente desaparición de publicaciones culturales serias
en América Latina resulta alarmante. Sabemos las dificultades
que implica la actual situación económica, pero queremos
exhortarlos a realizar su mayor esfuerzo para preservar a Talingo,
que tanto prestigio ha dado al diario La Prensa y a Panamá.
Gerardo Mosquera, crítico de arte y curador, New Museum,
Nueva York.
Miguel Antonio Bernal, presidente del Instituto de Estudios Políticos
Internacionales, y catedrático de la Universidad de Panamá.
Mónica Kupfer, directora de la Bienal de Arte de Panamá.
Eduardo Tejeira Davis, arquitecto, historiador y catedrático
de la Universidad de Panamá.
Guillermo Sánchez Borbón, escritor y poeta, Panamá.
Sandra Eleta, artista, Panamá.
Antonio Alvarado, artista, Panamá.
César Young Núñez, escritor y poeta, Panamá.
Leonor de Motta, miembro de la directiva, Fundación Biblioteca
Nacional, Panamá.
Alvaro Uribe, arquitecto urbanista y profesor de la Universidad
de Panamá.
Eduardo Araujo, director de la revista Mogo, Panamá.
Humberto Vélez, artista, Panamá/Manchester.
Joaquín Rodríguez B., artista, Costa Rica. Asociación
de promoción del desarrollo humano, la educación y
el arte.
Jorge Alban D. crítico de arte, curador independiente y
artista en San José, Costa Rica.
Mery Diana Palarea, profesora de la Universidad Rafael Landívar
y curadora, Guatemala.
Rosina Cazali, curadora, Guatemala.
Adela Marín V., artista, fotógrafa, Costa Rica.
Jorge Crespo, grabador, Costa Rica.
Las noticias de Medio Oriente
7 de junio del 2002
En estos últimos días han recibido muchas quejas
sobre la forma en que ustedes publican las noticias sobre el conflicto
del Medio Oriente. Ustedes no se defienden, se limitan a publicar
las cartas y no explican la razón de su proceder.
En la edición del 6 de junio: Primera plana (página
1A): Israel vuelve a ocupar cuartel general en Jenin
(que para el momento de la publicación del periódico,
ya se habían semi retirado...) y en la página 23A
publican sobre el atentado que ocurrió antes de que Israel
atacara. Cualquier lector, al leer la primera noticia se prejuicia..
¡Otra vez!, es el comentario. Ustedes tienen la
obligación de informar las noticias en el orden de los eventos
y la ocupación vino después. Me pueden informar por
favor ¿cuál es la razón de este proceder?
Y al señor Handal, que le da mucha risa que
la Embajada de Israel trate de defenderse y que opina que la investigación
de las Naciones Unidas fue suspendida porque Israel quiere ocultar
los métodos hitlerianos utilizados en Jenin,
quisiera pedirle: por favor, edúquese un poco más
sobre el tema, Israel fue de casa en casa buscando terroristas para
juzgarlos, Hitler fue de casa en casa buscando judíos para
asesinarlos. No es lo mismo. Que nunca en su vida tenga que pasar
lo que familias en Israel viven cuando reciben una llamada informándoles
que lo único que queda de su hijo son pedacitos. ¿Esos
son los métodos que usted apoya? ¿Todavía se
está riendo, señor Handal?
Karen Cohen
¿Por qué tanto ataque al CEMIS?
6 de junio del 2002
Haciendo uso del derecho a réplica que nos corresponde y
por el respeto que se merece la ciudadanía, deseamos compartir
una serie de preocupaciones y reflexiones sobre el artículo
publicado en la columna Hoy por Hoy del diario La Prensa
de fecha 6 de junio del año en curso, relacionado con la
obligatoriedad que tiene el Consorcio San Lorenzo de recibir el
control de la terminal aérea de France Field en la provincia
de Colón, conforme lo dispone el artículo XIV (Obligaciones
del Concesionario) del Contrato Ley No. 3 del 17 de enero de 2002.
Al hablar de prisa oficial de traspaso de un bien público,
al hablar de investigaciones que a duras penas son llevadas
por el Ministerio Público, al hablar de decisión
que acentuó la desconfianza de inversionistas locales,
se estaría garantizando un golpe de efecto y un lugar preferente
en las primeras páginas de los periódicos criollos
y presentando la noticia con determinadas connotaciones con el afán
de crear un nuevo escándalo donde no lo hay.
Estas públicas y recientes afirmaciones en este artículo,
no precisamente caracterizado por su ponderación y prudencia,
podrían estar fomentando un clima que aprovechan las fuerzas
de una nueva conspiración en marcha, movida por intereses
económicos mezquinos, no dispuestos a renunciar a ningún
arma para el cumplimiento de sus funestos designios de acrecentar
el caos nacional, al no permitir la concreción de este magno
proyecto.
Esta campaña sostenida de permanente hostigamiento personal
hacia los miembros del Consorcio, sin el respeto mínimo a
la presunción de inocencia, reflejan una auténtica
persecución, condenándonos de antemano, mediante un
enjuiciamiento mediático, paralelo a las investigaciones
realizadas por el Ministerio Público, lo que evidencia los
esfuerzos desestabilizadores ejercidos por algunos medios en contubernio
con reducidos sectores económicos del país, que ansían
con desespero despojar al Consorcio del proyecto.
El CEMIS y la construcción del nuevo aeropuerto de France
Field en Colón han sobrevivido en medio del huracán
de opiniones suscitadas por la denuncia de un legislador, por tratarse
del único proyecto científico y verdadero, capaz de
generar miles de plazas de trabajo, mitigando el desempleo y de
sanar la llaga de las endémicas situaciones de desigualdad,
de injusticia social, y de enormes necesidades insatisfechas en
la provincia más afectada del país y en uno de los
tiempos más críticos que ha atravesado la Nación.
Es irresponsable conducir a estas mayorías hacia el camino
de la anarquía al cerrarles el paso al trabajo.
Lo que no puede suceder es que ahora, para atacar a la corrupción,
se termine sacrificando al estado de derecho, fuente de la legitimidad
de todo el sistema.
Stephen Jones
(Representante Legal del Consorcio San Lorenzo).
Equiparación, la gran estafa
6 de junio del 2002
Como gerente de proyectos del consorcio liderado por el Grupo Kawasaki,
participé directamente en el proceso de privatización
de los puertos de Balboa y Cristóbal.
Este proceso de privatización, como es conocido por todos,
no fue de lo más ortodoxo, para decir lo menos. Digo esto
porque a nuestro consorcio se le adjudicó la concesión
en dos ocasiones, y en ambas oportunidades el proceso se detuvo,
para beneficiar a nuestros competidores. En la primera ocasión,
lo fue Bechtel y en la segunda, Hutchison Port Holdings. En las
dos ocasiones, los mejores intereses de la Nación eran esbozados
por los dignatarios del gobierno de Pérez Balladares. Y lo
que comenzó como una licitación pública más
bien se convirtió en una puja y repuja por el control de
los puertos.
Antes del último acto público, participamos en una
reunión en el Ministerio de Comercio con todos los interesados,
y allí se acordó que el único punto económico
que sería considerado por el Gobierno sería la renta
fija y que los demás puntos serían equiparados.
Para calcular la renta fija, nuestro consorcio analizó básicamente
tres beneficios a recibir por ella:
1. Más de 700 millones de dólares en muelles existentes,
terrenos, grúas de pórtico, equipos, edificios y activos
varios que el concesionario recibiría.
2. El beneficio de recibir dos puertos con sus clientes, concesiones
y un movimiento de contenedores aceptable, que representaba para
la Autoridad Portuaria (hoy Autoridad Marítima) unos 14 millones
de dólares anuales.
3. Por último, la ventaja competitiva de manejar dos puertos
en ambas entradas del Canal de Panamá y tener el único
puerto del Pacífico.
Nuestra oferta fue superada por los famosos 22.2 millones de dólares
de Hutchison Port Holdings. Bechtel decidió no participar
y elevó su protesta al Gobierno estadounidense, lo que terminó
en acusaciones en el Congreso sobre la falta de transparencia del
proceso y la supuesta amenaza geopolítica china sobre el
Canal de Panamá.
Por nuestra parte, solo advertimos al Gobierno de que una de las
razones por la cuales Hutchison había realizado esa oferta
era para proteger su centro de transbordo en Freeport, Bahamas,
por lo cual existía un conflicto con la visión de
Panamá de crear un gran centro multimodal, ya que estábamos
como país entregándole a nuestra competencia uno de
nuestros mayores activos: el puerto de Cristóbal.
El tiempo nos ha dado la razón, ya que, hoy por hoy, Panama
Ports mueve menos contenedores en Cristóbal que los que manejaba
la APN antes de la privatización, mientras que su puerto
de Bahamas sigue creciendo.
La cláusula de equiparación está diseñada
para proteger al concesionario de que futuras inversiones se den
bajo los mismos términos, y de esta manera proteger la inversión
existente; no para asaltar al fisco con 22.2 millones anuales.
El ministro de Comercio puede equiparar todo, menos la renta fija,
de lo contrario tendría que entregar a Manzanillo, Evergreen
(CCT) y a futuros puertos una compensación equivalente a
los activos y beneficios dados a Panama Ports, por los cuales ahora
no está dispuesta a pagar.
Al Gobierno le ha faltado decisión y se está dejando
chantajear por Panama Ports con la inversión de la tercera
etapa de Balboa.
Lo primero que hay que hacer es cobrarle a Panama Ports todo lo
que nos debe de los 22.2 millones, más los intereses por
el atraso. Si no pagan, entonces cabe rescindir el contrato por
incumplimiento.
Si Panama Ports decide no realizar la tercera etapa de Balboa,
les puedo asegurar que hay más de uno que estaría
dispuesto a invertir y traer todas las maravillas que hoy nos anuncian
los caritativos inversionistas de Hutchison. Estamos como cuando
a los indios les ofrecían espejos por el oro, y quedaban
asombrados por el resplandor de los mismos.
Lo difícil es cuando entre los indios tenemos a un traidor.
El Consejo de Gabinete tiene que revertir esta decisión,
de lo contrario esta equiparación se convertirá
en la estafa más grande de nuestra vida republicana.
Saúl E. Villarreal E.
(Gerente de proyectos del Grupo Kawasaki)
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