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El asunto del olvido
La sumatoria de casos de corrupción de alto
vuelo no tiene freno. Uno tras otro, y el que viene hace olvidar
al anterior: lógicamente nadie es juzgado, mucho menos encarcelado
o sancionado moralmente. Parece que la única ley que se cumple
en Panamá es la ley de gravedad
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
Lo
que en cualquier parte del mundo es motivo de vergüenza, en
Panamá es motivo de orgullo. Solo hay que ser legislador
o ministro para robar, para recibir coimas, y presumir de estas
actuaciones como un triunfo porque a mí nadie me toca.
La lista de casos deja en un pronto olvido los hechos y no quieren
aplicar la ley quienes pudieran frenar el asunto. Encaletan los
males en un conjunto de procesos legales entreverados que buscan
la ratificación de la impunidad. Los premios para el delincuente
vienen solos: puede ser una candidatura para presidente de la Asamblea
o una bolsa que se guarda en silencio.
Desgraciadamente el panameño común olvida con facilidad
y se convierte en víctima de una maquinaria de propoganda
que enreda y viola toda normativa moral o ética.
Es común que los ciudadanos piensen que no van a hacer
nada, que la ley del robo impera con impunidad inaudita; que
para ser ladrón en este país hay que acogerse a algún
puesto público del cual agarrarse, lo que sigue es la triquiñuela
del juega vivo.
Y si el común de los panameños no tiene ninguna esperanza
en el aparato judicial cuando se trata de los grandes, las perspectivas
de enderezar la justicia están chuecas. Con suma facilidad
se violan las leyes, que son el adorno más abundante en un
país donde andan más libres los grandes maleantes
que el hombre o la mujer trabajadores.
Hasta el momento, por fortuna, no han podido violar la ley de gravedad,
pero no es de extrañar que discutan y aprueben un proyecto
de ley que determine que las cosas no pesan, que se puede andar
como perico perdido por los aires, sin peso que cargar.
Cartas y comentarios
Carta de la embajada de Israel
31 de mayo del 2002
Le envío un cordial saludo de la Embajada de Israel.
Gracias a todos aquellos que nos apoyaron con nuestra llamada de
atención a La Prensa en contra de su distorsión de
la verdad. Le pido a usted hacer también el esfuerzo y enviar
su carta a La Prensa.
Cada día nuestra lista crece. Deseamos llegar a todos los
miembros de las comunidades en Panamá. De nuevo le pedimos
enviar este correo a todos sus amigos para que se registren en nuestra
lista. Si este correo no le llegó directamente de la embajada,
favor mándenos un correo con register en el título
y será incluido en nuestra base de datos.
Embajada de Israel
Israelitas critican la publicación
de noticias en La Prensa
31 de mayo del 2002
En la primera plana del diario del día 28 de mayo de 2002,
apareció una noticia titulada Ejército israelita
ataca la ciudad de Jenin. Por las informaciones que ya antes
han sacado los medios sobre los acontecimientos en esa ciudad, por
la costumbre de la mayoría de los lectores, sabemos que muy
pocos seguirán leyendo hasta encontrar casi perdido, al final
de dicha noticia, el párrafo que dice que Mientras,
la ciudad israelí de Petaj, al este de Tel Avivi, sufrió
un atentado suicida con un cruento saldo especialmente trágico:
una bebita de 18 meses y una mujer mayor muertas y 53 civiles heridos,
algunos en grave estado, varios niños entre ellos.
No es la primera vez que una situación así se ve
en los medios: que dejen de lado lo más importante o llamativo
de estas noticias, para resaltar lo que de pronto vende más
o cae mejor. ¿Acaso ese ataque, con una bebita muerta y tantos
heridos no merecía el titular de la noticia? Por qué
no escribieron, por ejemplo: Ataque suicida en Israel deja
dos muertos y 53 heridos o, para hacerlo más trágico,
decir por ejemplo, Muere bebita de 18 meses en ataque suicida
a ciudad israelita, y luego, bien abajo, contar lo del supuesto
ataque a Jenin.
Como lector fiel de su periódico, me llama la atención
el manejo que se le da a las noticias que reflejan la situación
del Medio Oriente, no siempre con el objetivismo que se espera de
los medios. Ojalá esta situación pueda ser corregida,
para beneficio de los lectores en general y de los afectados en
especial.
Jacqueline Arguedas
[Múltiples copias de este texto llegaron por separado a distintos
destinatarios en La Prensa firmadas por: Adela Betech, David Bekhar,
Gloria de Smilovici, Rina Gedalov, Yair Botan, Nalalic Rubin, Frida
Husney, Henry Levi, Claudio Doiny, Enrique Eisen, Yaron Rosinar,
Taly Levy, Abrahan Heres, Jac Esses, Sión Eitan, John Dreszer,
Lisa de Dreszer, Gady Naor, Verónica Khafif, David Djemal,
Fonda Vigna, Gina Yerusalmin, Elías J. Abadi, José
Kusman, Joe Esses, Edith Yerusalmin, D. Zebede, Isaac Fajgenbaum,
Rebeca Amar, Estela de Faska, Miguel Salama, Linda Cohen, Isaac
Tarazi, Sandra Gothieb, Eva Sasson, Nisso Eskinazi, Hilel Khafif,
Alessandra Cava].
Falta de balance
30 de mayo del 2002
Gozo todas las mañanas leyendo su afamado periódico
y aunque encuentro algunos errores garrafales de ortografía
en los titulares, sigo pensando que presentan diariamente un buen
periódico.
Mas, desde hace unos tres meses atrás me viene perturbando
mi mente la falta de balance en presentar las noticias procedentes
del Medio Oriente. No pienso que por falta de noticias de ambos
bandos, la balanza esté inclinada hacia una posición
pro-Palestina.
Como simple medida de precaución, los invito a que midan
los titulares pro-palestinos y los pro-israelíes, durante
una semana para que entiendan el motivo de mi desencanto.
José Kuzman
Aclaración de Medcom
2 de junio del 2002
Es absurdo y ridículo pensar que Corporación Medcom
intenta impedir que la información sobre los Partidos del
Mundial sea divulgada por otros medios de comunicación. Todo
medio de comunicación puede informar y realizar comentarios
acerca del Mundial de Fútbol, siempre y cuando no utilicen
imágenes oficiales de los partidos sin la debida autorización.
Corporación Medcom se ha limitado a exigir de los otros
medios de comunicación social, el respeto por los derechos
que, con carácter de exclusividad y a un elevado costo, adquirió
a la FIFA para transmitir y retransmitir, por radio y televisión,
los partidos del campeonato mundial en el territorio de la República
de Panamá.
Con suficiente antelación, Corporación Medcom remitió
a las televisoras y radioemisoras locales nota sobre este asunto
para llegar a arreglos amistosos, lo que se concretó con
TVN y FETV, sin embargo RCM nunca respondió a esta nota.
Actuando en favor del derecho que nos compete, acudimos a los tribunales
para nuestra justa defensa, que por cierto, no abandonaremos en
aras del respeto a la seguridad jurídica y económica
en este país.
Atenógenes Rodríguez
[Esta nota se refiere a la columna Brunch
dominical].
Posición de la FEDAP sobre proyecto de
ley del inglés
30 de mayo del 2002
Lamentamos mucho que la noticia de Víctor Torres, del día
de hoy [30 de mayo], publicada en el diario La Prensa, no sea objetiva
con respecto a los planteamientos que oportunamente ha estado realizando
nuestra Federación, con relación a la existencia del
proyecto de Ley No. 141.
El artículo 78 del Código de Comercio, permite perfectamente
que el inglés y los otros idiomas extranjeros sean utilizados,
sin limitación alguna, en todas las transacciones comerciales.
Por lo cual, no se requiere de otra ley sobre esta materia idiomática-comercial.
Lo errado de la noticia consiste en que señala que la Federación
de Asociaciones Profesionales de Panamá (FEDAP) se opone
a que el inglés sea utilizado como segundo idioma comercial
en Panamá. Si esto fuera cierto, sería un absurdo
y una aberración jurídica para una Federación
que está integrada por 34 asociaciones de profesionales universitarios,
principalmente tres de las cuales son asociaciones de abogados,
y de las cuales todas, es decir las 34, la comunidad panameña
espera que conozcamos temas tan elementales como lo es lo establecido
por el artículo 78 del Código de Comercio.
Lo que el artículo 78 permite es que el idioma inglés
sea utilizado debidamente como herramienta del comercio local e
internacional; esto significa que se puede utilizar en toda clase
de actividades entre los particulares, pero no así, para
realizar tramitaciones formales en las entidades públicas
o estatales. (Véase artículo 7 de la Constitución).
El artículo 78 del Código de Comercio es claro con
relación al uso del idioma inglés en las transacciones
comerciales, por lo cual, tomando como referencia la tradición
de amplio uso que tiene este idioma en nuestro país, podríamos
pensar que todos los periódicos panameños pueden ser
publicados íntegramente en idioma inglés, para lo
cual no se necesita de ninguna legislación nueva e inconstitucional,
como lo sería el contenido del proyecto de Ley No. 141.
El proyecto de Ley 141 no pretende hacer del inglés un idioma
comercial en Panamá, sino un idioma oficial, que es lo que
nosotros seguiremos combatiendo firmemente, por ser violatorio del
Artículo 7 de la Constitución Política.
Recuerde también, que el idioma oficial es aquel que se
debe utilizar en todos los trámites gubernativos (Véase
la definición del concepto oficial, según el diccionario
de la Real Academia Española de la Lengua).
Otro hecho importantísimo que no se divulga son las exigencias
que FEDAP está realizando para lograr el fortalecimiento
de la educación en nuestro país, particularmente en
lo concerniente al proceso de enseñanza-aprendizaje del idioma
inglés en todos los niveles de la educación.
Agradecemos que para beneficio de la comunidad, principalmente
sus lectores, divulgue la realidad que describimos anteriormente.
Luis Chen González
(Presidente de la FEDAP).
Mucho se habla de religión
30 de mayo del 2002
Con cierta sorpresa he leído dos artículos recientes
publicados por ustedes los días 27 y 30 de mayo, con respecto
a la enseñanza de la religión en nuestro país.
Aunque actualmente no vivo en Panamá, sigo atentamente la
edición diaria por internet, pues de esa manera en alguna
forma sigo ligada a los acontecimientos nacionales. Debo decir en
primera instancia que soy licenciada en filosofía, ética
y religión con el profesorado en educación de la fe,
ambos títulos obtenidos en la Universidad Santa María
La Antigua (USMA).
Con todo respeto, quisiera responderle al médico Xavier
Sáenz Llorens y al estudiante de filosofía Rubén
Pardo, que me parece que la información que tienen con respecto
a la enseñanza de la asignatura o mejor dicho cátedra
de religión, es muy pobre, pues tanto el Arzobispado como
la Facultad de Humanidades y Ciencias Religiosas de la USMA, el
Ministerio de Educación y el cuerpo de profesores responsables
de impartirla, han tenido la preocupación y el esmero desde
hace algunos años de cambiar esta mentalidad de que enseñar
religión es enseñar doctrina. Personalmente, tuve
la fortuna, como también la tuvieron muchos otros colegas
míos, a lo largo de la República, de recibir unos
seminarios de actualización, impartidos por el profesor Rafael
Artacho, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid,
en donde se nos hizo énfasis en la necesidad de ver a la
religión en el entorno en que vive en este caso el estudiante,
con sus altas y bajas. Estoy convencida de que no se puede enseñar
ninguna especialidad si no se tiene en cuenta el medio en que se
mueve la persona.
A partir de esto, muchas mentalidades cambiaron a favor del educando,
y nunca se dejó de tomar en cuenta la corriente religiosa
del individuo como tal, respetando sus creencias, y no como se ha
querido dar a entender en el artículo del 30 de mayo.
Nada más hay que ver los resultados obtenidos por los colegas
en ejercicio, con respecto a las innovaciones que se han llevado
a cabo en la enseñanza de esta asignatura en el área
pública, pero sobre todo el desempeño que han demostrado
los educandos.
Mucho hemos pedido, como docentes, que esta asignatura lleve el
título de ética y moral, incluyendo por supuesto los
valores cívicos y morales que la Iglesia año tras
año reclama, precisamente para que no se den más equívocos
de esta naturaleza, pero eso sí, impartida por el cuerpo
de profesores de la hoy llamada cátedra de religión,
que sin duda serían las personas más indicadas para
esto. Ojalá y en los dos años de ausencia de mi país,
el Ministerio de Educación escuchara el clamor de mis colegas,
en la lucha por hacer los cambios solicitados en los pliegos de
peticiones elevados como parte de la propuesta que se solicitaba.
En algo sí coincido con el estudiante de filosofía,
y es que, la educación de forma general, debe ser guiada
hacia la formación de seres humanos tolerantes y más
comprometidos con el sentido de lo justo, pero esto solo se
logra si desde los hogares hasta el nivel más alto de jerarquía
se colabora con entusiasmo para llegar a la meta deseada.
Graciela E. Burgos R.
(Licenciada en filosofía, ética y religión).
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