Mundial
de enfermería
Hace cuatro años, Romario fue víctima
de un complot que lo dejó fuera del Mundial, por el entonces
coordinador técnico Zico y por el entrenador Mario Lobo Zagallo.
Estando ya en Francia decidieron dejarlo por fuera de la plantilla
oficial por una lesión de los aductores.
Los dos técnicos no quisieron tomarse
riesgos con el astro brasileño de dejarlo que se recuperara
en el transcurso del torneo.
Ahora, cuatro años después, Romario vuelve
a quedar por fuera de un mundial, esta vez por el técnico Felipe
Scolari. No por lesión, sino porque su modo de vida no iba a
acorde con la gran familia que está en el mundial oriental.
Lo de ahora no es cuestionable, muchos
torcedores lo comprendieron, se digirió y hoy casi nadie se
acuerda de Romario. Pero lo que está aconteciendo ahora, me
trae de vuelta ese episodio funesto, lo que me deja más que
convencido de la injusticia que se le hizo al jugador más valioso
del Mundial de Estados Unidos 94.
Después de ver todo lo que se está dando
en torno al Mundial de Corea-Japón no me queda la menor duda
de la vil artimaña de Zico y Zagallo para que el chapulín se
quedara sin Mundial.
Solo basta ver la cantidad de jugadores
lesionados que llegan con un solo pie al actual mundial, haciendo
prácticamente de éste una enfermería. Entre ese grupo selecto
hay jugadores que no van a poder estar en sus primeros partidos,
y lo más irónico es que son contados los que son figuras.
Las lesiones fueron las protagonistas
en la antesala del Mundial, una situación que no se daba de
esta manera en los últimos mundiales.
El caso de Zinedine Zidane, por ejemplo,
es una situación especial. Hoy por hoy el francés es más que
Romario, pero hace cuatro años lo era el brasileño. La diferencia
entre los dos casos es que el crack francés se lesionó ya cuando
se había dado la convocatoria de las plantillas.
Sin embargo, hay otros casos más especiales,
como el del veterano argentino Claudio Cannigia —no ha tenido
una continuidad regular en los últimos años—, que viene con
una dolencia en una de sus piernas y se resintió unos días antes
de que se entregaran las nóminas. Marcelo Bielsa lo convocó
pese a todo, bajo el riesgo de que podría perderse el mundial,
sabiendo que hay jugadores como Javier Saviola esperando una
oportunidad.
Las lesiones de última hora se han convertido
en el principal enemigo de los jugadores y es comprensible,
ya que la mayoría trae en sus espaldas un número considerables
de partidos internacionales, sumado a las muchas horas de vuelo.
Lo que lamento en estos dos últimos mundiales
es no haber podido ver toda la magia de Romario, hoy día uno
de los mejores delanteros del mundo pese a sus 36 años de edad.
No es exageración. Según la Federación
Internacional de la Historia y las Estadísticas del Fútbol (IFFHS),
Romario es el delantero activo más efectivo del mundo en la
primera división de fútbol. Ha marcado 429 goles en sus 510
apariciones de liga. En las pasadas eliminatorias sudamericanas
estuvo en unos cuantos partidos y fue goleador de Brasil con
ocho tantos junto a Rivaldo.
Así es el panorama que presenta el Mundial
Corea-Japón: planteles con jugadores lesionados que esperan
recuperarse en el transcurso de los partidos y algunas estrellas,
como Romario, que quedaron por fuera por culpa de técnicos caprichosos.
Lo peor de todo es que en el Mundial
no hay tiempo para lamentaciones.