Ring
Side
Argüello, el Flaco
Explosivo
Nicolás Espinosa S.
nespinos@prensa.com
El respetado colega nicaragüense Edgar Tijerino puso a "tirar
golpes" imaginarios a Alexis Argüello en un programa radial,
y como dijera el veterano cronista de la tierra de Rubén
Darío: "Años después de su retiro, Argüello
sigue noqueando".
El corajudo púgil pinolero rememoró algunos grandes
combates que hiciera durante su fabulosa carrera, como ante Roberto
Elizondo, Leonel Hernández, Aaron Pryor, pero fue un poquito
más allá y especuló sobre cómo le hubiera
ido con boxeadores como Shane Mosley u Oscar De La Hoya, o excelentes
esgrimistas como Marvin Hagler y Sugar Ray Leonard o extraordinarios
gladiadores como Julio César Chávez y Roberto Mano
de Piedra Durán.
Argüello, uno de los inmortales en la historia boxística
latinoamericana y mundial, en su opinión se hubiera echado
a la bolsa a De La Hoya y a Julio César Chávez, aunque
con este último hubiera tenido que tirar golpes de principio
a fin. "Sin duda, una pelea brava, pero con un ganador, Alexis
Argüello, aseveró el Flaco Explosivo, quien en
1983 casi finalizaba su carrera, año en que JC cumplía
su tercera temporada en la brega.
A decir verdad, ninguno de los dos encuentros hubieran sido fáciles.
De La Hoya se mueve bastante y hasta ahora sus tropiezos han sido
con contrarios que han sido mejores que él en velocidad y
consistencia, pero coincido con Argüello de que lo hubiera
podido vencer. El ex monarca nicaragüense atosigaba en el ataque
y fácilmente le hubiera podido cortar el ring al púgil
chicano. Cuando hablamos de JC Chávez nos referimos a un
púgil que contaba con todos los atributos de un excelente
pugilista: boxeo, resistencia y pegada, no tan explosiva como la
de Alexis, pero sí con la suficiente estamina para noquear
temprano.
No cabe la menor duda de que hubiera sido una pelea explosiva,
saliendo ganador el que fuera más contundente en el ataque.
No creo que hubiera pasado del octavo asalto.
Los comentarios de Argüello son mucho más metódicos,
cuando habla de boxeadores como Shane Mosley y Roberto Durán.
En el caso del primero, cuyos mayores atributos son sus veloces
manos y piernas, Argüello cree que hubiera tenido problemas
por sus argumentos boxísticos.
Sin embargo, frente a un campeón como él, en mi opinión,
hubiera tenido que arriesgar un poco más que cuando peleó
con De La Hoya, y hasta ahora no ha probado ser un púgil
con una gran capacidad de asimilación. Mosley es rápido,
como los campeones que últimamente han salido de Estados
Unidos en las divisiones intermedias, pero de allí a que
posea una gran asimilación, es otra cosa.
Finalmente, Argüello habla del panameño Roberto Durán,
a quienes muchos quisieron enfrentarlo alguna vez cuando ambos estaban
en lo mejor de su carrera.
"Entiendo que era un gran peleador, un buen contragolpeador
y con gran velocidad, pero yo también lo fui, y se trataba
de un choque de trenes, algo titánico... No digo que lo hubiera
derrotado, pero era una pelea de resultado incierto... Los ganadores
hubieran sido el público y el boxeo, dijo Argüello.
No creo que haya nada más que agregar.
El boxeo mundial se debate hoy en un mar de mediocridad. Es cierto
que existen púgiles y campeones con algo de calidad, muchos
de ellos en un barco denominado los mejores libras por libras.
Pero al recordar a gladiadores de la estatura de Alexis Argüello,
solo nos queda pensar: ¡qué tiempos aquellos!.
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