Las tardanzas de El Niño
Aunque no se ha declarado
al 2002 como un año Niño, las precauciones nunca están de más, sobre
todo si existe la posibilidad de que llegue por los meses de noviembre
y diciembre
Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com
Como cualquier otro infante malcriado, este
año el fenómeno de El Niño llegará tarde a la costa del Pacífico
panameño y tan debilitado que sus pataletas no golpearán tan fuerte
a los diferentes sectores de la economía nacional.
Su retorno está previsto para los meses de
noviembre y diciembre y según las observaciones y monitoreos que
se realizan en Panamá y Estados Unidos, no será tan fuerte como
en años anteriores.
Sin embargo, también es recomendable que
las autoridades preparen un plan de contingencia para mitigar sus
probables efectos en la economía, ya que su fuerza puede variar
en sus próximas etapas de desarrollo.
La criatura
El fenómeno de El Niño es un calentamiento
anómalo del océano Pacífico tropical, que ocurre irregularmente
a intervalos de tres a seis años, en respuesta a debilitamientos
a gran escala de los vientos alisios, los cuales normalmente soplan
hacia el oeste desde América del Sur hacia Asia, indican los expertos
en climatología.
Agregan los conocedores que normalmente los
vientos alisios producen la aparición de aguas frescas superficiales
en el Pacífico oriental, mediante la evaporación y el afloramiento
de aguas sub-superficiales más frías.
En Panamá, El Niño produce disminución de
las lluvias en las regiones ubicadas en la vertiente del Pacífico.
Además se detecta un incremento de la precipitación en la región
del Caribe.
Para detectar la aparición del fenómeno de
El Niño, la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados
Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) efectúa diariamente un monitoreo
de la temperatura de la superficie del agua, destaca Bertalicia
Olmedo, funcionaria de la gerencia de Hidrometeorología y Estudios
de ETESA.
Olmedo explica que la temperatura en la superficie
del agua debe ser de 27 grados centígrados.
Para realizar esta medición, se han colocado
boyas estratégicamente en diferentes partes del océano Pacífico,
las cuales abarcan desde el norte de las costas de Australia hasta
las de América.
El Niño que se presente en este año debe
ser leve, ya que se ha registrado aumentos leves de la temperatura,
dice Olmedo.
Destaca que si los aumentos de temperatura
fueran sostenidos y se mantuvieran sobre los dos grados se podría
afirmar que el fenómeno afectaría con mayor fuerza.
Los especialistas internacionales no se atreven
a dar predicciones climáticas absolutas, porque las cifras que se
manejan son leves aumentos y no son constantes. “Los comentarios
se cimentan principalmente en que existen muchas posibilidades;
no hay nada seguro por el momento”, indica Olmedo.
“Lo que se sabe luego de las observaciones
es que hay muchas posibilidades de que se presente un Niño a finales
de este año y, de presentarse, su impacto sería muy leve”, añade.
–Y esto, ¿cómo afectaría a Panamá?
–Bueno, que la disminución de las precipitación
pluvial no debería ser tan seria como en los anteriores fenómenos
de El Niño.
Olmedo aclara que hasta la fecha no se ha
declarado el 2002 como un año Niño, debido a que las variaciones
de temperatura son menores.
No obstante, Abril Méndez, jefa del Servicio
Nacional de Administración de Recursos Hídricos de la Autoridad
Nacional del Ambiente (ANAM), dice que este chico puede llegar a
finales de año.
Sin embargo, hay muchas posibilidades de
que venga y las autoridades tienen que ser cautelosas y prepararse
por cualquier eventualidad.
La espera
Méndez coincide con Bertalicia Olmedo en
relación a que de presentarse el infante en este 2002 “no será tan
severo”. E incluso puede decirse que oscilará entre débil y moderado.
La especialista de la ANAM destaca que no
hay una clasificación tajante y específica del fenómeno, pero recuerda
que sí se puede hablar de Niño severo, moderado y leve a la hora
de hacer los reportes.
Aunque esta alteración climática se forma
durante estos meses, todavía no existe un pronóstico claro sobre
cuál será su comportamiento. Hasta la fecha solo se puede decir
que se está a la espera y solo resta seguir el monitoreo.
Lo único que se puede predecir con certeza
es que habrá algún grado de aumento en la temperatura del Pacífico
ecuatorial (o sea en el área de la latitud 0).
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