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Avenida de mártires
La Avenida de los Mártires
fue -cuando su nombre era la 4 de Julio- la frontera política
entre el centro de la ciudad de Panamá y la Zona del Canal
Roxana Muñoz
rmunoz@prensa.com
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| Aunque la actividad comercial ha decaído
con la salida de los estadounidenses, el movimiento de personas
por el área es constante y multitudinario. |
La Avenida de los Mártires es la puerta principal para
todo aquel que entra y sale del sector oeste de Panamá. Ubicada
a los pies del cerro Ancón, la vía que se extiende
desde el Puente de las Américas hasta la Avenida Luis Felipe
Clement está cargada de historia y recuerdos.
Creada durante la construcción del Canal y ampliada como
parte de los trabajos del Puente de las Américas en los años
sesenta, los estadounidenses le dejaron el nombre de 4 de julio,
pero un acuerdo del Concejo Municipal del 16 de enero de 1964 le
otorgó el de Avenida de los Mártires, considerando
que allí cayeron la mayoría de los seis muertos y
más de cien heridos que dejaron los incidentes del 9 de enero
de ese año.
En el Ministerio de Obras Públicas no hay mayores datos
sobre la construcción de la Avenida, pero sí tienen
anotado que en los últimos cuatro años se le han invertido
unos 45 mil dólares en trabajos de reparación, que
van desde limpieza de tragantes y parcheo de cunetas, hasta sellos
de juntas y de grietas.
Para el marchante común, la Avenida -que es uno de los límites
entre los corregimientos de El Chorrillo y Ancón- luce desolada
y hasta desarreglada. La vía parece tan aislada del resto
del área que no siempre es fácil darse cuenta de que
en uno de sus lados hay edificaciones importantes como el centro
turístico Los Pueblitos, el Instituto Nacional, el Museo
de Arte Contemporáneo y el Instituto de Investigaciones Tropicales
Smithsonian.
Allí los negocios ya no prosperan, porque hay escasez de
compradores. Pese a ello, todavía existen letreros que anuncian
a los turistas la presencia de centros comerciales en el área.
Además, la avenida acoge una de las paradas de autobuses
que más movimiento de pasajeros tiene en la ciudad, aunque
no hay ni caseta ni señalización. Allí llegan
buses de Vacamonte, Veracruz, Capira y Burunga, que prácticamente
quedan vacíos luego de detenerse allí.
Con tal movimiento de personas y de tráfico vehicular, los
manifestantes y querellantes, en especial los del Instituto Nacional,
no se equivocan al obstruir esta avenida cada vez que quieren causarle
malestar a las autoridades.
El julio que se fue
Después del cambio de nombre, para la cultura popular la
vía se llamó Avenida de los Mártires en el
día, y 4 de julio después de las ocho de la noche.
Por muchos años este paseo fue concurrido por travestis,
prostitutas y sus respectivos clientes, pero el poco movimiento
nocturno de los últimos años ha provocado el traslado
hacia otras áreas de estos personajes, según cuentan
los residentes del área, que ahora sienten que la avenida
es más tranquila. Antes no se podía salir,
afirma una vecina.
Por este sector un apartamento de una recámara se puede
conseguir hasta por 160 dólares mensuales, y no es extraño
encontrar una antena de servicio de cable por satélite en
algunos edificios.
Si bien la mala fama de la avenida se mantiene, la presencia de
indigentes no es tan marcada como en otras áreas del distrito
capital, mientras que los abundantes policías de tránsito
disuaden un poco a los malhechores. Pero, como dice una vendedora
de saus, hay que tener cuidado, como en todas partes.
La retirada de los estadounidenses no solo disminuyó el negocio
de las figuras de la noche en el área, sino que también
causó pérdidas al comercio en esta calle. Los letreros
de Se alquila, Se Vende o Disponible
están colocados a lo largo de toda la vía sobre locales
abandonados por el tiempo, mientras esperan que alguien se interese
en ocuparlos. De entre una veintena de locales, apenas sobreviven
una tienda de mantelerías. Allí , una de las empleadas
explica que los gringos eran los que más compraban.
Hay también una tienda de tapizados, un centro médico
que mantiene el nombre de 4 de julio y una imprenta.
La parada obligatoria
Si bien en los locales la afluencia de público es muy baja,
la economía informal sí que da sus frutos. A un tamalero,
un vendedor de chichas, un pastillero y otro vendedor de cigarrillos
no les ha ido tan mal desde que colocaron su mercancía en
la parada ubicada en la parte posterior del Instituto Nacional,
parada que la Autoridad Nacional de Tránsito y Transporte
Terrestre (ATTT) tuvo que oficializar el año pasado, dado
que, para bien o para mal, los pasajeros se habían acostumbrado
a bajarse allí desde hacía varios años.
Según las autoridades de tránsito, la parada ocasionaba
un congestionamiento vehicular y por ello se prohibió. Luego
de la construcción de la terminal de transporte en Albrook,
se reforzaron las medidas para no permitir la parada, pero las protestas
de los pasajeros, molestos porque no había otra parada hasta
la terminal, no se hicieron esperar. La ATTT desistió de
la medida tras hacer un recuento que determinó que, en un
periodo de siete horas de un día hábil, allí
se bajan 48 mil 250 pasajeros.
Miguel Martínez, jefe de Supervisión y Planificación
del sistema nacional de transporte terrestre, explica que desde
el punto de vista de tránsito vehicular, esta avenida tiene
vital importancia por ser la principal vía de acceso para
los residentes del sector oeste.
En los últimos 15 años, la población de los
distritos de Arraiján, La Chorrera y Capira ha aumentado,
pero estas personas trabajan en la ciudad de Panamá y se
ven obligadas a viajar todos los días. Actualmente, en las
horas pico, se han establecido tres carriles para facilitar el flujo
por la vía. Explica Martínez que con esto el trayecto
de Arraiján hasta Panamá, que antes tomaba entre 45
y 80 minutos, toma ahora unos 15 minutos.
Después de la medida de dejar la parada sigue el proyecto
de construir bahías para que los buses puedan detenerse.
Agregó que aunque el proyecto de construir otro paso como
alternativa al Puente de las Américas ya está en proceso,
todavía faltarían por lo menos tres años para
que se convierta en realidad.
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| De 8:30 a.m. a 1:00 p.m. de hoy
se llevará a cabo el seminario Alternativas al
Transporte Masivo en Panamá en el salón
de conferencias de la Asociación Panameña de Ejecutivos
de Empresa (APEDE), actividad organizada por el Institute for
Transportation & Development Policy (ITDP), la Fundación
para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana y la APEDE. El propósito
del seminario es discutir entre los distintos sectores de la
sociedad el tema del transporte, con el fin de valorar las diversas
alternativas e incorporar elementos que permitan la adopción
de soluciones integrales y duraderas.
El orador principal del evento será el ex-alcalde
de la ciudad de Bogotá, en Colombia, Enrique Peñalosa.
La ITDP es una organización no gubernamental internacional,
que tiene su sede en Nueva York, Estados Unidos.
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SINAPROC: 316-0080/ 231-2067
Policía Técnica Judicial: 262-6077
Policía Nacional: 104
Bomberos: 103
Ente Regulador: 800-3333
Grúas: Salerno S.A. Tel: 221-8877. Don Grúas,
S.A. Tel: 232-8603
IDAAN: 229-3419 / 229-3477 (reportes de daños y fugas)
Si tiene alguna queja sobre el servicio de transporte público
masivo, o bien quiere saber los requisitos para obtener una
licencia de conducir, llame a los teléfonos 290-5771
ó 290-5622, de la Autoridad del Tránsito y Transporte
Terrestre (ATTT). Aquí también podrá
averiguar el costo de sus boletas, las 24 horas del día.
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Panamá cuenta hoy día con dos canales: el acuático
y el terrestre. El primero, el Canal de Panamá, inaugurado
en 1914, y el segundo, el ferrocarril, cuyo servicio fue reabierto
recientemente luego de décadas de abandono. El nuevo
ferrocarril cubre una ruta de 54 millas en aproximadamente
una hora, y presta el servicio de transporte de carga y de
pasajeros entre las ciudades de Panamá y Colón.
La reconstrucción del sistema incluyó el reemplazo
de todas las líneas ferroviarias, vagones y locomotoras
por rieles y equipos de dimensiones estándar.
La administración y operación está a
cargo de la empresa Panama Canal Railway Company, subsidiaria
de Kansas City Southern Industries y Mijack Products.
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