Recuerdo amargo de Paquistán
“Como dice la canción de Rubén
Blades...'solo el que tiene hijos, entiende”, afirma Clementina al reencontrarse
en el aeropuerto con ellos Vianey Castrellón
vcastrellon@prensa.com
| |
Clementina, sus hijos y nieta tras el reencuentro
familiar hablan de cómo llevaron sus vidas en la distancia.
| Podría parecer una historia
inventada por algún escritor de Hollywood, pero para Clementina Solís es una amarga
realidad que vivió durante dos años. Los
tres hijos de Clementina, Abdul, Shaida y Claudette, y su nieta Genand, permanecieron
retenidos en el poblado paquistaní de Quila Miam Sing, al que habían viajado para
visitar a su abuela materna. El padre de
los niños, de quien Clementina está separada desde hace ocho años, había prometido
que la visita duraría tres meses, pero él retuvo sus documentos y con ello les
imposibilitó salir del país. Desde enero
pasado, Clementina había solicitado la ayuda de la Defensoría del Pueblo para
lograr el regreso de los niños. El miércoles
pasado, Clementina se preparaba para viajar desde Santiago (Veraguas) hacia la
capital para lo que ella pensaba que era un trámite para la repatriación de sus
hijos y nieta. Los funcionarios de la Defensoría
del Pueblo sabían que los tres jóvenes llegaban ese día a Panamá, pero no se lo
habían comunicado a Clementina, porque querían darle una sorpresa.
“Yo fui la última en enterarme”, dijo Clementina Solís.
Un atraso en la conexión del vuelo procedente
de Londres provocó que los jóvenes llegaran al día siguiente.
“Como dice la canción de Rubén Blades...'solo el que tiene
hijos entiende ”, señaló al referirse al momento en que se encontró con sus hijos
y su nieta en el aeropuerto internacional de Tocumen.
Esa noche, Clementina, Abdul, Shaida y Claudette no durmieron hasta las seis de
la mañana. “Había tantas cosas que contar de los dos años que no nos vimos”, manifestó.
Ahora Clementina encuentra a sus hijos “más
crecidos, más maduros”. Dos años han tenido
su efecto. Los jóvenes tienen que habituarse al español nuevamente, después de
hablar por dos años urdú, uno de los tres idiomas oficiales de Paquistán.
La nieta de Clementina, Genand, de 3 años, aunque
entiende el español, no lo habla. El regreso
a la escuela de los dos hijos menores de edad de Clementina, Abdul, de 16 años
y Shaida, de 14 años, es otra preocupación de Clementina, porque durante los dos
años que estuvieron en Paquistán dejaron de asistir a clases.
Ayer en la tarde, Clementina, sus hijos y su nieta regresaron
a Veraguas.
Además en portada •
De nuevo en el aire •
Refinería retoma arbitraje •
Surge otro nombre para nuevo embajador de EU
• Estado de alerta en Bocas
• CONAPE repudia ataque a periodista
• APUDEP promueve constituyente
• Darienitas cierran
la Interamericana •
Sugieren ceder $56 millones a IVM •
¿A quién le toca? •
Trampa • Navarro pide
transferencia de recursos •
Otterloo no cargó armas, según bitácora •
Municipio debe cobrar impuestos de 'push buttons'
• Recuerdo amargo de Paquistán
• CLICAC en campaña
por los jubilados •
Peligro en la carretera •
Linares defiende impuesto sobre seguro educativo •
Sicarios matan a víctimas con lujo de saña
• Ente no se inmiscuye en empresas
privatizadas • PP convoca
a directorio nacional |