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La cerveza perdió su espuma
Las utilidades de Cervecería
del Barú han ido en picada, desde 1992. El año pasado sólo ganó
342 mil dólares
Gerardo Berroa Loo
gberroa@prensa.com
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Dicen que “la historia se repite en espirales”.
Esa parece ser la realidad de las cervecerías panameñas si la Comisión
de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) aprueba la
concentración económica entre la Cervecería Nacional, S.A., y la
Cervecería Barú-Panamá, S.A.
Hace apenas un par de meses que el grupo
colombiano Bavaria, S.A., adquirió el control de la Cervecería Nacional,
S.A., y lanzó también una Oferta Pública de Adquisición (OPA) para
comprar la Cervecería Barú-Panamá, S.A. Esta operación está pendiente
de lo que diga la CLICAC.
Si se aprueba la concentración, en Panamá
solo habrá una sola cervecería, igual que hasta mediados de los
50.
La cumbre y la caída
Cervecería Barú-Panamá, pese a todos los
obstáculos creció paulatinamente. No importaron los enfrentamientos
por las botellas, por las latas o por el color. El de 1992 fue un
año cumbre. La empresa registró una utilidad neta por cuatro millones
681 mil 154 dólares.
Sin embargo, 10 años más tarde la empresa
solo registró utilidades netas por 342 mil 621 dólares.
Si se analizan los estados consolidados de
resultado de ambos años, que reposan en la Comisión Nacional de
Valores (CNV), se puede deducir que en 1992 había más eficiencia
que en el 2001.
Por ejemplo, en el 2001 los costos de producción
por cada dólar vendido representaban 55 centésimos; en el 92 eran
por 53 centésimos. Los gastos de operaciones en el 2001 sobre los
dólares vendidos eran de 46 centésimos; en el 92 eran de 34 centésimos.
Si se comparan los gastos totales, en el
2001 eran de 1 dólar con 3 centavos sobre las ventas; en el 92 eran
de 87 centésimos.
Y si se analiza la utilidad, en el 2001,
por cada dólar vendido la compañía ganó un centésimo, mientras que
en el 92 la compañía ganó 13 centésimos, es decir 13 veces más.
Todo ello lleva a la conclusión de que la
eficiencia en el año 92 era más alta, tanto en la producción como
en la comercialización, que en el 2001.
Los pasos equivocados
La vertiginosa caída en las ganancias de
la Cervecería Barú-Panamá, S.A., aparentemente tuvo que ver con
una reestructuración interna. El proceso en sí comenzó a mediados
de los 90 y culminó en 1999, fecha en que un solo grupo se encargó
de manejar tanto a la Cervecería Barú-Panamá, S.A., como a la empresa
Coca-cola.
El objetivo fundamental fue aprovechar la
sinergia de ambas empresas, tanto en la venta como en la comercialización,
distribución, compra de materia prima y en administración.
La idea, a simple vista, de acuerdo con algunos
analistas, fue muy buena, pero en la Cervecería Barú-Panamá, S.A.,
no resultó. Según empleados con varios años en la empresa y algunos
ex ejecutivos, quienes prefirieron no ser identificados, la razón
del fracaso se debió a que se sustituyó a empleados de puestos clave
por personas con experiencia en la comercialización de cigarrillos,
pero con poco conocimiento en la comercialización de productos masivos
en un mercado dinámico como el de las cervezas. En el caso de los
cigarrillos, explicaron las fuentes, no es permitido publicitarlo
y pomocionarlo como se hace con la cerveza, por lo que “en eso les
faltó manejo”, se explicó.
Contrario a ello, la competencia (Cervecería
Nacional, S.A.) estaba completamente enfocada en entrenar y capacitar
a su personal, en vez de sustituirlo.
Otro de los factores que incidió fue el también
ascenso de empleados recientes de Coca-cola en puestos clave de
la cervecería. “Tal vez si hubiesen usado a empleados con más experiencia,
les pudiese haber ido mejor”, señaló un ex ejecutivo.
Sobre este tema se intentó conocer la versión
de los actuales directivos de Cervecería Barú-Panamá, S.A., pero
no fue posible. El viernes, sin embargo, se informó que el actual
gerente general, tanto de Cervecería Barú-Panamá, S.A., como de
la Coca-cola, Francisco de Icaza, se encontraba fuera del país.
La reestructuración casi total de la Cervecería
Barú-Panamá, S.A., con excepción de la junta directiva que se ha
mantenido durante muchos años, no resultó.
Vea también: El mercado panameño
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