Tenacidad y alegría
Rocío Grimaldo
rgrimaldo@prensa.com
Hay
niños que parece que son eternamente puros, que nunca serán tocados
por el prejuicio y la maldad de algunos adultos. Niños que ofrecen
un abrazo al desconocido y a los que la persistencia y la sonrisa
les llega fácilmente. Estos son los chicos y jóvenes discapacitados.
Durante una práctica de los grupos de natación
y atletismo de las Olimpiadas Especiales, La Prensa pudo observar
a estos atletas y conversar con sus madres y entrenadores.
Los atletas
Las mellizas María y Paola Contreras, de
16 años, ambas con síndrome de Down, practican la natación y han
participado en las Olimpiadas desde los 5 años.
Su madre, Florencia de Contreras, cuenta
que la natación las distrae mucho. “Cuando empezaron eran hiperactivas
y a medida que han practicado ahora son unas niñas tranquilas”,
explicó.
Hace dos años, Luis Saavedra, de 16 años,
empezó en las Olimpiadas Especiales con bolos, pero luego se cambió
a natación donde ha ganado medallas en los tres lugares. Saavedra
tiene retardo y problemas de aprendizaje. Su mamá, Rosa de Saavedra,
cuenta que él siempre ha sido bien “entrón” y se lleva con las personas.
“Para él es una emoción llevarse la medalla”, indicó.
Los logros de estos jóvenes son logros también
de sus padres. “Me siento feliz con mi hija” expresó Vielka Carrión,
madre de Michelle Jones, de 12 años, quien compite en el estilo
libre.
En el campo de atletismo, también es notable
la alegría que el deporte le proporciona a estos competidores. Cuando
salen corriendo, lo hacen con una sonrisa en la cara.
El entrenador de atletismo, Manuel Calderón,
opina que eso se puede deber a que hasta muy recientemente estos
niños eran ignorados o encerrados en sus casas, pero con la capacitación
de los padres (que le ofrece Olimpiadas Especiales) ellos están
siendo integrados a la vida normal.
“Ellos gozan esto porque aquí se sienten
aceptados y no sufren el rechazo de la sociedad. A pesar de que
el esfuerzo físico les cuesta, de aquí se van agotados, pero contentos”,
indicó.
A Edwin Tejada, de 27 años, le fascina correr
y empezó a competir en las Olimpiadas Especiales desde el año pasado,
participando en dos competencias, cuenta su madre, Judith Martínez
de Tejada.
“Desde chico jugaba mucho con los vecinos
y con su hermano, pero como todos crecieron ya no tenía con quién
jugar y en la casa se aburría. Acá juega con los niños de su edad.
En las dos primeras competencias ha ganado medalla de oro”, dijo
la madre.
“Los sábados se levanta más temprano —cuenta
la madre— y está detrás de mi preguntándome cuándo nos vamos. El
sábado que no podemos venir, me reclama y me dice: “No me llevaste,
no me llevaste a jugar ‘corriendo”.
Además, Edwin está pendiente de las zapatillas
para tenerlas a mano.
Los entrenadores
Maharani Nuñez y Vincent Thomas son los entrenadores
de natación. Thomas, que tiene más de 20 años de instruir a los
atletas de Olimpiadas Especiales, señala que entrenar a estos niños
es como entrenar a otros chicos; sin embargo, hay que tener más
paciencia porque son más lentos, “pero el propósito es el mismo”.
Este año participan más de 30 atletas en
natación compitiendo en los cuatro estilos: libre, mariposa, pecho
y espalda.
“Ellos hacen los ejercicios y aprenden las
técnicas muy a conciencia. Además, se ponen bravos consigo mismos
cuando no cumplen con sus tiempos igual que otros atletas”, reveló
Thomas.
¿Cuán diferente es entrenar a gente con y
sin discapacidad? “Algunos de ellos no tienen problemas motores
pero otros sí. A los atletas con todas sus capacidades les haces
un plan escrito y lo desarrollan solos. Como entrenador uno solo
supervisa. Pero en el caso de los discapacitados, ellos necesitan
instrucciones claras, cortas, demostraciones y tienes que estar
allí con ellos todo el tiempo. Ellos tiene una voluntad de hierro,
pero su capacidad intelectual no da para desarrollar un programa
escrito solamente”, explicó Manuel Calderón, director de atletismo
de Olimpiadas Especiales.
Las eliminatorias
Ana María de Berguido, tesorera de las Olimpiadas
Especiales Panamá, explica el procedimiento para llegar a las Olimpiadas
Especiales Internacionales, que en julio del 2003 se celebrarán
en Dublín, Irlanda.
Las competencias son en los siguientes deportes:
de pista y campo: salto largo, distancias cortas (25, 50 y 100 metros),
relevo. También habrá competencias en bolos, baloncesto, natación,
gimnasia, tenis, y tenis de mesa.
“Es un proceso de entrenamiento, competencia,
amiguismo, y compartir durante todos los meses del año”, explicó
Berguido.
El entrenador Calderón aclara que antes solo
se practicaba cuando era tiempo de competencia. Ahora, como el apoyo
de los patrocinadores es más grande, el entrenamiento es todo el
año y pueden capacitar a entrenadores.
Mañana 27 y el domingo 28 de abril, se celebrarán
los Juegos Regionales de las Olimpiadas Especiales del sector de
Panamá-Metro. Unos 153 atletas vienen entrenando desde el mes de
enero para este evento.
Se harán juegos regionales en las provincias
de Herrera, Veraguas y Chiriquí, en los meses de mayo, junio y julio.
Los juegos regionales representan la fase
preliminar y allí se hace un sorteo. Luego en septiembre se realizan
los Juegos Nacionales y se vuelve a hacer otro sorteo del cual saldrán
entre 45 y 50 atletas para representarnos en Dublín.
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