El estertor de la máquina
Errol E. Caballero
ecaballero@prensa.com
A finales de los ochenta, varios años antes de que Marilyn Manson y Linkin Park alcanzarán el estrellato, y de que la música electrónica formara parte integral del mainstream, un oscuro técnico experimentaba con melodías sintéticas y sombrías durante sus ratos de ocio en el estudio de grabación en que trabajaba. Trece años después, Trent Reznor, la fuerza creativa detrás de Nine Inch Nails (NIN), es reconocido como uno de los músicos más influyentes de la última década.
Meses atrás, Reznor volvió a impactar a la escena musical con el lanzamiento del primer álbum en vivo de NIN, titulado And All That Could Have Been.
Sinfonía gótica
Grabado durante la última gira del colectivo, realizada en el 2000, el disco reúne 16 temas, que varían de lo sublime a lo grotesco.
Imperdonable hubiera sido por parte de Reznor no incluir éxitos como Wish, Closer y Head Like Hole, este último sacado de Pretty Hate Machine, el primer álbum de la banda. También de esta opera prima encontramos piezas como Sin y Terrible Lie, en cuya letra Reznor cuestiona a Dios desde el abismo de su desesperanza.
Tampoco podían faltar temas del último álbum de la banda, titulado The Fragile. Canciones como The Frail,The Great Below, The Mark Has Been Made, The Day The World Went Away presentan un lado más pausado de NIN, y se podría decir que hasta lánguido en algunos casos. El contraste con temas como Suck y Starfuckers, inc. pone de manifiesto que el espectro musical de NIN es mucho más amplio de lo que aparenta.
El álbum cierra con Hurt, un introspectivo tema cargado de emoción, en el cual Reznor se acerca a su audiencia en un tono casi confesional.
La antología ofrece una interesante perspectiva de Reznor y compañía (Robin Finck, quien alterna junto a Reznor en la guitarra y el teclado, el bajista y tecladista Danny Lohner, el también tecladista Charlie Clouser, y el baterista Jerome Dillon), músicos que en su proceso creativo dependen excesivamente del ambiente controlado que solo es posible lograr en un estudio de grabación.
A pesar de las dificultades técnicas NIN ha logrado, y And All That Could Have Been es prueba irrefutable de ello, recrear impecablemente sobre el escenario sus sofisticadas composiciones, seduciendo así a decenas de miles de espectadores a nivel mundial con su inusual mezcla de pop y rock industrial.
La antología también viene en una edición limitada, en la cual se encuentran, además de cuatro piezas inéditas, remixes de canciones como The Fragile y The Day the World Went Away. Paralelamente al disco salió a la venta una versión en DVD.
Del sótano a la popularidad
Considerado como uno de los padres del rock industrial, el periplo artístico de Trent Reznor se remonta al año de 1989, cuando NIN lanza su álbum debut, llamado Pretty Hate Machine. Fue grabado en parte en el estudio de grabación donde Reznor trabajaba y el resto en el sótano de su casa. Su atmósfera gótica y futurista, así como sus perturbadoras letras, encontraron inmediata acogida por parte de toda una generación de jóvenes provenientes de hogares disfuncionales.
En 1991 Reznor, hasta el momento un creador fieramente solitario, recluta a varios músicos para que lo acompañen durante una serie de presentaciones en el primer Lollapalooza. Al año siguiente lanza el EP (disco pequeño que solo tiene dos o tres canciones) Broken, en el que sobresalen canciones como Wish y Suck.
En 1994, aparece el tercer álbum de la banda, The Downward Spiral , que con éxitos como Closer, confirmará a NIN como una de las bandas más experimentales de los últimos años. La revista Time nombrará a Reznor como “una de la personas más influyentes en América”, mientras que Spin lo calificará como el “artista más vital de la música moderna”.
El EP Further Down the Spiral sale a la venta en 1995. Dos años después el trabajo del músico es reconocido con una nominación al Grammy, específicamente por el sencillo The Perfect Drug, presente en la banda sonora de la película Lost Highway.
En1999, NIN lanzaThe Fragile, seguido por Things Fallig Apart en el año 2000.
Más allá del ‘cyberpunk’
Aunque se podría alegar que la música de Reznor está inspirada en parte en la corriente del cyberpunk (visión pesimista y sombría del futuro), en realidad su obra va mucho más allá, abordando temáticas existenciales. Sus atmosféricas composiciones incluso han captado el interés de directores cinematográficos y de diseñadores de juegos de computadora, como es el caso de id Software, que escogió a Reznor para componer la música de su clásico de acción Quake.
El verdadero artista siempre se ha caracterizado por su labor de conciliador, por poder fusionar en perfecta armonía elementos que a priori parecen irreconciliables. Este es el caso de Reznor, cuya música puede ser, a un mismo tiempo, atronadora y melódica, enervante y seductora. Sus composiciones plasman la agonía del hombre postmoderno, esclavizado por paradigmas mecánicos y utilitaristas.
Además en revista
•
Música mediterránea en Panamá
•
Penélope Cruz pide respeto por su vida
•
Piden a Trevi pruebas de sus acusaciones
•
Fallece el actor Robert Urich
•
La herencia de María Félix
•
Octavio Arosemena y sus Ideas Vívidas
•
Palacio Lung Fung
•
Entre nosotros anda el teatro panameño
•
Director Miguel Narros gana premio Max
•
El estertor de la máquina
|