Panamá, 18 de abril de 2002
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Palacio Lung Fung

Unas costillitas ‘kin-tu’, de puerco lisísimo, tan tierno y jugoso que me hizo sentir en el paraíso

Aristóloga
Especial para La Prensa
revista@prensa.com

En abril del noventa y nueve reseñé al Palacio Lung Fung, pero me dediqué a los dim-sam, los deliciosos platillos hervidos que se sirven en Cantón durante el día.

Esta vez, los invito a que compartan mis experiencias con el menú de especialidades de la casa. El Lung Fung “se puso las pilas” y desde hace tiempo ofrece ciertos platillos especiales –pato Pekín y con piña, palomitas hung siu (asadas y crocantes), gallina ying yong kai (con jamón y mostaza), etc., que antes había que pedir con 24 horas de anticipación.

Como llevaba a mis rent-a-pelaos, quienes a su vez llevaban un apetito pantagruelesco, pedí primero un po-po platter, que como saben consiste de bocadillos surtidos: wantones, costillitas de cerdo asadas, chorizo rebozado y frito, pollo también rebozado y frito y rollitos de primavera, con salsita agridulce.

Después del po-po, que estuvo totalmente normal, comenzamos con las especialidades de la casa. Pedimos unos langostinos enrollados, orden de diez buñuelos de dos langostinos cada uno, rebozados ligeramente y luego recubiertos de mayonesa y semillas de ajonjolí, que en mi opinión son deliciosos (eso sí, empalagosos a morir) y además tienen una excelente relación costo-calidad: ¿veinte langostinos por quince dólares? Mejor, se daña.

Como todo en esta vida, hay una de cal y otra de arena. Lo siguiente en llegar a la mesa, los mei-fun combinación con curry, también conocidos como Singapore noodles, me decepcionaron. Estuvieron básicamente sosos, y hubo que buscar con lupa los camarones, puerco asado y vegetales prometidos: una definitiva pérdida de seis dólares con veinticinco. Sin embargo, lo siguiente en llegar a la mesa, unas costillitas kin-tu, de puerco lisísimo, tan tierno y jugoso que me hizo sentirme en el paraíso epicúreo, con una salsa agridulce a base de tomate y con un marcado toque de cinco especies (canela, anís estrella, jengibre, fagara y semillas de hinojo) fueron lo mejor de todo.

Sobre nuestra mesa, tres menús: el normal, el chino y el de especiales ilustrado; cada uno tenía un pato con piña de un precio distinto. El Maître me recomendó, sensatamente, pedir el más barato, el pato estilo Polinesia que aparece en el menú normal y que cuesta diez dólares con cincuenta contra diecisiete por media orden por el del menú especial, que además de traer piña, traía pimentones verdes, cebollas y lichis, y eso sí, no viene deshuesado pero por la diferencia crematística, chupo hueso con mucho gusto. También estupendo, aunque no alcanzó las cotas de ternura del puerquito.

Pedimos también unos hongos chinos rellenos de camarón que tuvieron una recepción mixta y aunque bien de sabor, en mi opinión traen la pasta de camarón demasiado procesada. Me gustaría más textura y menos homogeneidad. Lo siguiente fue un ma-po taufu, tofú salteado con puerco molido, con una marcada carencia de la pasta de ajos y chiles que caracteriza este plato, y que por tanto se elevó al panteón.

Lo último que vino a la mesa fue un chow mein combinación a la Cantón, donde los fideos, tras hervir, se fríen, así que vienen en una cama crocante que hace excelente contraste con los camarones, calamares, hongos chinos, puerco asado y vegetales, en la sazón típica de la cocina de esa provincia. Los calamares no me volvieron loca, puesto que tenían un sabor demasiado marcado. Cuando llegué a casa con el doggie bag, le di un pedazo de calamar a mi perrito y no tan pronto se lo había metido en la boca, lo escupió y procedió a frotarse la cara sobre el calamar, igualito que cuando se encuentra una lagartija muerta. Definitivamente, nuestros gustos en materia de perfumes varían, pero no en cuanto a gastronomía.

En resumen, el Lung Fung es uno de mis restaurantes chinos favoritos y a pesar de que algunos de los platos no estuvieron perfectos, los otros fueron suficientemente satisfactorios como para repetirlos en otra ocasión. Dixit.

Calificación: * * 1/2
Presupuesto: $ $
Dirección: Urbanización Los Angeles,
detrás del Banco Uno de
Transístmica y TVN
Horario: De lunes a domingo, de 6:30 a.m. a 11:30 p.m.
Teléfono: 260-4011
Acceso a discapacitados: Rampa y elevador
Aceptan: Efectivo y tarjetas de crédito
Recomendamos: Costillitas ‘kin-tu’, pato Polinesia
Buena relación costo calidad: Langostinos enrollados ($15)


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