Música con brío
Karla Jiménez
agencia
kjimenez@prensa.com
Escuchar a Lighthouse Family es una experiencia peculiar. Sus ritmos son una integración perspicaz entre jazz y R&B, con cadencias africanas y electrónicas, que confluyen libremente en la mente del escucha.
La instrumentalización de este dúo musical británico -Paul Tucker y Tunde Baiyewu se formaron como banda en el poblado de Newcastle en Inglaterra- tiene la virtud de comunicar su visión musical sin alterar la percepción individual del oyente. Son canciones que describen situaciones reales capaces de identificarse con la cotidianidad de cada persona.
Tras siete años de haber lanzado su primer sencillo, Lifted, Lighthouse Family figura en el mundo musical como el fruto de varias fusiones. Curiosamente, este concepto no fue reconocido hasta 1998, cuando por primera vez el grupo fue tomado en consideración por el público inglés.
Los artistas opinan que el período antes de su encuentro les sirvió para descubrir su verdadero estilo artístico. Paul Tucker, quien se dedicaba a componer música, dejó a un lado sus sueños para estudiar lenguas extranjeras. Tunde Baiyewu, por su lado, ahogó su voz para dedicarse a la contabilidad.
Al cabo de los años, un anuncio publicado por Tucker, quien nuevamente intentaba incursionar en la composición, que requería de un cantante para sus melodías, terminó por unir a la pareja artística.
La química fue inmediata, ya que ambos presentaban influencias eclécticas. Luego de eso, sus tres álbumes Ocean Drive (1995), Postcards from Heaven (1997) y Whatever Gets you Trough The Day (2001) dieron pie para que la agrupación comenzara a promocionarse a nivel internacional.
Constancia coherente
Paul Tucker se considera a sí mismo como un perfeccionista de la música. “Me gusta que las canciones tengan un acabado nítido”, declaró el compositor en una entrevista con su casa disquera Universal Music.
Después de un largo recorrido, estos artistas se muestran más consumados con respecto a su música. Tucker lo adjudica a la calidad lírica y vocal que presentan. “Siempre tratamos de darle una atmósfera emotiva a las canciones”, dijo. “Con esto logramos crear todo un campo melódico capaz de apelar a diversas sensaciones”, agregó.
Su último material discográfico, Whatever Gets you Trough The Day, conjuga estos conceptos con un poco más de empuje. Con líricas que apelan al optimismo, el dúo ingles parece salir de su rutina melancólica para ensayar con equilibrios más variados.
El disco contiene elementos propios de las bandas que han influenciado el estilo de Lighthouse Family. “Tiene algo de soul con algunos ritmos house americanos”, dijo Tucker.
Si escucha bien, también podrá encontrar líricas y compaces de los irlandeses U2, ya que Tucker siempre fue admirador de esta banda. Sobre esto, los chicos aseguran que la inclusión de estrofas de artistas como Nina Simone o U2, es una forma de incorporar de forma muy personalizada la influencia que han tenido sus colegas sobre sus canciones.
En ese orden, Whatever Gets you Trough The Day resalta como un conjunto de mensajes destinados a alegrar el estado anímico de aquellos quienes pasan por malos momentos. Cuentan los muchachos que durante la grabación de este disco tanto la madre de Baiyewu como la hija de Tucker pasaban por momentos críticos de salud, y fueron precisamente canciones como las de estos artistas las que le dieron a los músicos cierta esperanza.
El compacto de Lighthouse Family presenta una compilación de 10 temas originales, que figuran en los listados de popularidad y centros nocturnos europeos (véase Happy y I Wish I Knew How It Would Feel To Be Free/One). Asimismo, contiene una interesante mezcla de regularidades acústicas y ska (Run), y lo que Lighthouse Family denomina como su “fundamento primordial”, un conjunto de progresiones simples y movimientos sofisticados (End of Sky).
La mejor arma de esta agrupación es la voz irregular que Tunde Baiyewu, quien utiliza ciertas acentuaciones autóctonas (Baiyewu vivió parte de su niñez en Nigeria) para complementar las vocalizaciones. Al combinarlo con las composiciones de Tucker se obtienen secuencias sobresalientes y meritorias.
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