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Agradecen escrito
Nosotros,
residentes de la Calle 42 Bella Vista, deseamos expresar nuestro
agradecimiento al diario La Prensa y a su eficiente y dedicado equipo
periodístico por el extenso informe aparecido en la sección
La Ciudad el día 26 de marzo del 2002 sobre el creciente
deterioro del ambiente en esta área residencial.
Aprovechamos la ocasión para señalar algunos aspectos
que quedaron por fuera del mencionado artículo, con el propósito
de dar una mayor explicación de nuestro punto de vista. La
propia Constitución Nacional reconoce el derecho de los ciudadanos
a un ambiente sano y libre de contaminación, y esto queda
consignado en la Ley 41 de 1998, por medio de la cual se crea la
Autoridad Nacional del Ambiente y establecen sus obligaciones.
Además, las legislaciones sobre vivienda y urbanismo, y
las normas de salubridad ambiental disponen obligaciones y parámetros
para las actividades comerciales, con el fin de que no se atente
contra el nivel de vida de los ciudadanos.
Recordemos que no solo los olores desagradables contaminan el ambiente;
también la música convertida en escándalo
y ruido insoportable (de 08:00 p.m. a 04:00 a.m.) lo contaminan.
(Se le recuerda al licenciado Julio Crespo que su patente es para
restaurantes -música ambiental, lo más- y no para
discotecas).
Por ende, resulta incomprensible que la ANAM nos mande una nota
en la que, en esencia, nos dice que carece de la facultad para conocer
casos de contaminación.
Otro aspecto que se debe explorar es la participación del
licenciado Julio Crespo. Sobre la base de conversaciones que él
mismo ha sostenido con vecinos dentro de dicho establecimiento,
de día y de noche y sobre el funcionamiento del negocio,
cabe pensar que él tiene un interés que va más
allá del que debiera tener como representante del Corregimiento
de Bella Vista.
Para terminar, queremos dejar constancia de que, contrario a lo
dicho por el licenciado Crespo, nuestras peticiones sí tienen
sustentación legal, y el Estado no puede, ni
nosotros lo dejaremos, eludir sus responsabilidades y deberes para
con los ciudadanos por igual. No se puede trasladar impunemente
el infierno de escándalos al paraíso de áreas
residenciales de un vivir saludable.
Ana Ríos Guardia y muchas otras firmas
Cartas y comentarios
Se muestran en desacuerdo
Como católica, descendiente de generaciones de familias
igualmente católicas nacidas en un país católico
como es Panamá, fue mucha mi sorpresa cuando el pasado 31
de marzo, domingo de Pascua, fecha de gran importancia para todos
los católicos y cristianos del mundo entero por celebrarse
la resurrección del Señor, pude observar que el diario
La Prensa no hizo siquiera alusión a tan magno acontecimiento,
no publicó en su portada alguna foto o artículo alusivo
al evento de mayor significado en la vida de cualquier persona que
se llame creyente en la fe católica.
Como accionista de este diario e hija de un accionista fundador
del mismo, me siento en la obligación de expresar mi total
desacuerdo ante este hecho.
Ojalá esta crítica constructiva sirva para entender
que todos somos iglesia y que evangelizar no es solamente
escuchar cada domingo al sacerdote en la homilía de la Santa
Misa, sino hacer conciencia cada cual con lo que tenga a mano, para
llevarle a otros la verdad; y ustedes tienen el privilegio de llevar
esa verdad al gran número de lectores que, como yo, esperan
obtener un mensaje en su diario en este sentido.
Olga Bermúdez de Jaén
Una mente brillante
En relación con el artículo de Ana Alfaro publicado
el pasado 8 de abril, en el que se hablaba sobre la teoría
de juegos, lo que resulta es que en la teoría tradicional
se planteaban los famosos juegos de suma, es decir, usted ganó
lo que yo perdí. Pero en la práctica existen situaciones
en las que las negociaciones pueden ser integradoras y no puramente
competitivas (cooperativa game), lo que da como resultado la cooperación
(binding agreement) y llegamos así a situaciones en donde
ambas partes ganan. Un ejemplo de lo anterior es el equilibrio de
Nash.
En cambio, en la teoría de juegos o situaciones puramente
competitivas (non cooperative game), producto de rivalidades,
lo que uno gana fue porque el otro lo perdió. De allí
la denominación de juegos de suma cero (Zero sum).
Estos términos fueron tomados del libro Teoría y
Técnicas de Negociación , de Julio Gómez-Pomar,
de la Editorial Ariel.
Guillermo Santamaría V.
Se quejan por corrección
1- En la nota sobre la Semana Santa publicada en el suplemento
que circuló el domingo, 24 de marzo, contentiva de algunos
recuerdos de infancia, algún corrector de esos que evaden
el gerundio porque no saben de su valor idiomático, cambió
las palabras iniciales Estar escribiendo... y puso en
cambio Escribir... Olvidó el corrector (o la
correctora) que, en palabras de la Real Academia, el gerundio comunica
a la acción verbal carácter durativo; puede referirse
a cualquier tiempo (verbal), así como a cualquier género
y número, según el sentido de la frase de que forme
parte".
2- Mencioné en ese artículo un libro que inspiró
a muchos. Se trataba de las Memorias de un reporter de los tiempos
de Cristo, del padre Carlos María Heredia, S.J. Ahora la
corrección se permitió abusivamente cambiar el título
del libro, pienso que porque consideró más española
la palabra reportero.
3- Hace dos días encontré, junto con muchos lectores,
la sorpresa de un gran titular vertical en la sección Revista
(lunes, 1 de abril): El pasquín medio de expresión
popular. A lo largo del texto, firmado por Gabriel Escobar
J., encontramos doce veces la palabra pasquín
o pasquines.
Para sorpresa nuestra, no se referían a ningún escrito
anónimo que se fija en sitio público, con expresiones
satíricas contra el Gobierno o contra una persona particular
o corporación determinada, como lo señala la
Real Academia, sino a las tiras cómicas, que de niños
llamábamos las aventuras y a los folletos impresos
que las contienen.
El autor incurrió en una confusión que no por frecuente
ha de ganar aceptación.
Pasquín es el escrito infamatorio y su origen idiomático
nos lleva a la estatua de Pasquino, en un vericueto cercano a la
Piazza Navona, en Roma, donde los habitantes de la Urbe iban a pegar
las tablillas con los insultos contra el político de turno.
Paquín, en cambio, y repito: p-a-q-u-í-n, es la revista
o folleto que contiene tiras cómicas, con ilustraciones y
textos que narran una historieta o cuento.
Es difícil que encuentren en un diccionario esta palabra,
porque es un diminutivo de un personaje que figuraba en uno de los
más populares folletos en las décadas de 1930 y 40.
El personaje era un niño, llamado Francisco, o Paco,
con diminutivo
Paquín, que le dio nombre a la serie de folletos.
En cuanto la Yellow Kid, el muchacho de la tira cómica del
Journal durante su larga batalla con el World, su proyección
más duradera y trascendente fue la de extender el término
de Yellow journalism, periodismo amarillo
al sensacionalismo que instauró William Randolph Hearst (1863-1951)
y que hizo explosión, junto con el Maine, en
1898, año de la guerra contra España. Digamos, de
paso, que el dibujante del Yellow Kid fue Richard Outcault (1863-1928).
Deseándoles mejor suerte en la tarea de corrección,
tan complicada en un gran diario, me suscribo de ustedes.
Indalecio Rodríguez, accionista
Denuncian discriminación
Mi nombre es Víctor Brown. Soy uno de los especialistas
en computadoras que laboran en Florida State University-Panama,
e igualmente soy egresado de esta institución. Deseo informar
sobre una situación embarazosa e infortunada que experimenté
el día viernes, 25 de marzo del 2002.
Al intentar entrar a la Taberna Bennigans, junto
con mi primo, fuimos detenidos en la entrada por un portero que
nos solicitó que le presentáramos una invitación
o de lo contrario, no podríamos ingresar al establecimiento.
Mientras el portero trataba de explicar, con mucha descortesía,
la situación, observábamos cómo personas pasaban
y entraban, sin mostrar ninguna invitación y sin que, siquiera,
se les solicitase. Mientras estuvimos parados en la entrada, logramos
ver a otros miembros de la comunidad de Florida State University
(FSU) dentro del local de Bennigans. Posteriormente, cuando
interrogué a esas mismas personas acerca de haber tenido
que mostrar una invitación previo a su entrada
a la Taberna Bennigan's, me tiraron una mirada de perplejidad y
comentaron que a ninguno se le hizo tal requerimiento ese día,
ni nunca se les ha solicitado mostrar una invitación para
entrar a la taberna.
Mi próximo paso fue intentar hacer contacto con el gerente
para comunicarle esta situación embarazosa. Sin embargo,
y muy convenientemente, el gerente no se encontraba.
Soy un joven profesional y creo que es muy triste e infortunado
que una persona haya podido tener una experiencia de discriminación,
como la que yo tuve el viernes pasado. Es casi imposible creer que
algo así esté ocurriendo en una sociedad y en la era
en que estamos viviendo. Creo, firmemente, que los miembros de la
comunidad de Florida State University (Panamá) deberán
reconsiderar la promoción o realización de algún
evento futuro en la Taberna Bennigans, en Panamá.
Víctor Brown, especialista en computadoras
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