Una inflamación repentina
La llorona, como se conoce
popularmente la conjuntivitis, se cura sola; los antibióticos no
sirven para su tratamiento
Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com
En
Panamá no se registra un epidemia de conjuntivitis desde mediados
de la década del ochenta. En esa época, el número de afectados fue
tan enorme que incluso llegaron a suspenderse los desfiles patrios
y se cerraron algunas escuelas por unas semanas.
Pero como la conjuntivitis hemorrágica es
una enfermedad muy fácil de contagiar, especialmente cuando se dan
grandes aglomeraciones de personas, y aunque sus mecanismos de control
y curación son sencillos y baratos, siempre hay que estar alerta,
destaca el doctor Alberto Paredes, sub-jefe del departamento de
epidemiología de la Caja de Seguro Social (CSS).
Con tan solo seguir adecuadas normas de higiene
y aseo personal, indica Paredes, usted puede estar seguro de que
no será otra víctima de esta dolencia, que se inicia repentinamente
con el enrojecimiento, hinchazón y dolor de uno o los dos ojos.
¡Qué dolor!
El enterovirus que produce la conjuntivitis
hemorrágica ataca la conjuntiva, que es la membrana mucosa que cubre
la cara posterior de los párpados y la parte anterior del globo
del ojo; en esta parte, especialmente delante de la córnea, es transparente.
El curso del trastorno inflamatorio es de
cuatro a seis días. Las grandes hemorragias, poco a poco, muestran
resolución en un lapso de siete a 12 días.
La infección enterovirus se diagnostica por
el aislamiento del agente o la demostración de un título creciente
de anticuerpos.
Identificación
La conjuntivitis hemorrágica fue identificada
por primera vez en Ghana en 1969 y en Indonesia en 1970. Desde entonces,
se han detectado epidemias en otras zonas tropicales como Asia,
Africa, Centroamérica, Suramérica, las islas del Pacífico y un gran
sector del estado de la Florida, en Estados Unidos.
Según Paredes, esta infección se transmite
por contacto directo o indirecto con las secreciones de los ojos
de los afectados o a través del aliento de esas personas.
Esta infección le da a cualquier persona:
niños, jóvenes y adultos y en algunas ocasiones puede repetirse,
destaca un material educativo redactado por la Caja de Seguro Social.
Los casos
En los últimos años, las medidas de prevención
y una ciudadanía responsable y consciente ha evitado el brote de
nueva epidemia de conjuntivitis.
De acuerdo con el sub-jefe de Epidemiología
de la CSS, en los últimos años solo se han presentado casos esporádicos
en las diferentes regiones del país.
Esos casos endémicos no constituyen un riesgo
para la población. Solo se deben seguir las medidas de control y
prevención para evitar los brotes.
Tras la epidemia de mediados de los ochenta,
solo se ha registrado un aumento, preocupante, en 1997, cuando se
contabilizaron hasta agosto un total de 453 casos.
Del total notificado, más del 90% se registró
en el área metropolitana y en el distrito de San Miguelito, en la
provincia de Panamá.
Sugerencias
La palabra clave para evitar esta infección
es la higiene, donde prevalece el lavado de las manos.
Además, se deben evitar las aglomeraciones,
el contacto con los enfermos, con sus secreciones y los artículos
utilizados por ellos
Al contraer la enfermedad tiene que seguir
los siguientes pasos: límpiese los ojos con agua limpia, póngase
paños de agua fría y limpia en los ojos por 15 minutos unas cuatro
veces al día; además, evite el humo del cigarrillo y no use medicamentos
que tengan corticosteroides o antibióticos.
Otro lugar donde se puede contagiar de la
enfermedad es en las piscinas con un deficiente proceso de cloración,
indica Paredes.
Si hay complicaciones, tal como pus en los
ojos, acuda al centro de salud, policlínica o a su médico. Evite
la automedicación; al menor síntoma, busque ayuda profesional, un
cuadro en extremo mal tratado puede producir la perdida de la visión.
Mitos
Los panameños consideran que la conjuntivitis
hemorrágica, o la llorona como se conoce popularmente, es una dolencia
que surge cuando se producen los cambios de estación (de seca a
lluviosa).
Sin embargo, esto es un mito, ya que esta
infección solo está relacionada con los malos hábitos higiénicos.
Su única relación con el clima o la temperatura es que aparece más
frecuentemente en las zonas tropicales, como la panameña.
Los casos de conjuntivitis aumentan durante
los meses de marzo y abril porque ese es el periodo de inicio de
clases, lo cual produce grandes aglomeraciones de niños, adolescentes,
padres y maestros.
Es importante que le recalque a su hijo que
existe el riesgo de contraer esta infección y que debe lavarse las
manos constantemente.
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