Panamá, 9 de abril de 2002
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Una inflamación repentina

La llorona, como se conoce popularmente la conjuntivitis, se cura sola; los antibióticos no sirven para su tratamiento

Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com

En Panamá no se registra un epidemia de conjuntivitis desde mediados de la década del ochenta. En esa época, el número de afectados fue tan enorme que incluso llegaron a suspenderse los desfiles patrios y se cerraron algunas escuelas por unas semanas.

Pero como la conjuntivitis hemorrágica es una enfermedad muy fácil de contagiar, especialmente cuando se dan grandes aglomeraciones de personas, y aunque sus mecanismos de control y curación son sencillos y baratos, siempre hay que estar alerta, destaca el doctor Alberto Paredes, sub-jefe del departamento de epidemiología de la Caja de Seguro Social (CSS).

Con tan solo seguir adecuadas normas de higiene y aseo personal, indica Paredes, usted puede estar seguro de que no será otra víctima de esta dolencia, que se inicia repentinamente con el enrojecimiento, hinchazón y dolor de uno o los dos ojos.

¡Qué dolor!

El enterovirus que produce la conjuntivitis hemorrágica ataca la conjuntiva, que es la membrana mucosa que cubre la cara posterior de los párpados y la parte anterior del globo del ojo; en esta parte, especialmente delante de la córnea, es transparente.

El curso del trastorno inflamatorio es de cuatro a seis días. Las grandes hemorragias, poco a poco, muestran resolución en un lapso de siete a 12 días.

La infección enterovirus se diagnostica por el aislamiento del agente o la demostración de un título creciente de anticuerpos.

Identificación

La conjuntivitis hemorrágica fue identificada por primera vez en Ghana en 1969 y en Indonesia en 1970. Desde entonces, se han detectado epidemias en otras zonas tropicales como Asia, Africa, Centroamérica, Suramérica, las islas del Pacífico y un gran sector del estado de la Florida, en Estados Unidos.

Según Paredes, esta infección se transmite por contacto directo o indirecto con las secreciones de los ojos de los afectados o a través del aliento de esas personas.

Esta infección le da a cualquier persona: niños, jóvenes y adultos y en algunas ocasiones puede repetirse, destaca un material educativo redactado por la Caja de Seguro Social.

Los casos

En los últimos años, las medidas de prevención y una ciudadanía responsable y consciente ha evitado el brote de nueva epidemia de conjuntivitis.

De acuerdo con el sub-jefe de Epidemiología de la CSS, en los últimos años solo se han presentado casos esporádicos en las diferentes regiones del país.

Esos casos endémicos no constituyen un riesgo para la población. Solo se deben seguir las medidas de control y prevención para evitar los brotes.

Tras la epidemia de mediados de los ochenta, solo se ha registrado un aumento, preocupante, en 1997, cuando se contabilizaron hasta agosto un total de 453 casos.

Del total notificado, más del 90% se registró en el área metropolitana y en el distrito de San Miguelito, en la provincia de Panamá.

Sugerencias

La palabra clave para evitar esta infección es la higiene, donde prevalece el lavado de las manos.

Además, se deben evitar las aglomeraciones, el contacto con los enfermos, con sus secreciones y los artículos utilizados por ellos

Al contraer la enfermedad tiene que seguir los siguientes pasos: límpiese los ojos con agua limpia, póngase paños de agua fría y limpia en los ojos por 15 minutos unas cuatro veces al día; además, evite el humo del cigarrillo y no use medicamentos que tengan corticosteroides o antibióticos.

Otro lugar donde se puede contagiar de la enfermedad es en las piscinas con un deficiente proceso de cloración, indica Paredes.

Si hay complicaciones, tal como pus en los ojos, acuda al centro de salud, policlínica o a su médico. Evite la automedicación; al menor síntoma, busque ayuda profesional, un cuadro en extremo mal tratado puede producir la perdida de la visión.

Mitos

Los panameños consideran que la conjuntivitis hemorrágica, o la llorona como se conoce popularmente, es una dolencia que surge cuando se producen los cambios de estación (de seca a lluviosa).

Sin embargo, esto es un mito, ya que esta infección solo está relacionada con los malos hábitos higiénicos. Su única relación con el clima o la temperatura es que aparece más frecuentemente en las zonas tropicales, como la panameña.

Los casos de conjuntivitis aumentan durante los meses de marzo y abril porque ese es el periodo de inicio de clases, lo cual produce grandes aglomeraciones de niños, adolescentes, padres y maestros.

Es importante que le recalque a su hijo que existe el riesgo de contraer esta infección y que debe lavarse las manos constantemente.


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