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Se quejan del servicio en el
Aeropuerto
Soy orgullosamente panameña, pero desde hace unos años
radico fuera de mi patria. Viajo constantemente a Panamá
y debo confesar que me encuentro profundamente decepcionada del
trato y servicio que brinda nuestro Aeropuerto Internacional (como
quiera que se llame ahora).
Entiendo que las medidas de seguridad se han reforzado a partir
de los atentados del pasado 11 de setiembre, pero esa situación
no justifica los problemas que se vienen observando desde el año
1999 y que ahora están peor.
No entiendo por qué a los empleados de Aduanas les cuesta
ser amables con los turistas y con los mismos panameños que
utilizamos esta terminal.
El año pasado viajé a Panamá en el mes de
febrero. Estaba embarazada de dos meses y de gemelos y la verdad
es que llevaba dos maletas pesadas. Como todo el que ha utilizado
el Aeropuerto de Panamá sabe, hay que subir las maletas a
un rampa de casi tres pies de altura para que los señores
de Aduanas puedan revisarlas.
En mi estado y siendo primeriza pedí ayuda a un funcionario
para subir mis pesadas maletas explicándole mi condición
y todo lo que recibí fue una cara de disgusto, además
de que me ignoró totalmente después de haber estado
en la fila por 40 minutos. Y para colmo, procedió a pasar
a todos los pasajeros que estaban delante de mí.
Volví a insistirle de buena gana, a lo que respondió
con la típica frase del funcionario público panameño:
Ese no es mi trabajo.
Esperé durante media hora más para que alguien se
apiadara de mí y nada. Incluso fui a buscar a un cargador
de maletas (de esos que te llevan el equipaje de la puerta de salida
de Aduanas a donde se aborda el carro) y le pedí que me ayudara
con la promesa de recibir pago. Este no se atrevió a acercarse
a la parte de Aduanas. Esta fue la gota de agua que derramó
el vaso. Me enojé porque ya habían pasado delante
de mí otros cinco pasajeros, y nadie me ayudaba. Cansada
de la situación llamé a un supervisor.
En el acto, un compañero del anterior funcionario que me
atendió (ojo, no el supervisor, que nunca llegó) me
dijo que me cambiara de fila, que él me iba a ayudar, lo
que finalmente sucedió. Me pasaron sin revisarme. My name
is Panama.
Durante el año, viajé cuatro veces hacia Panamá
y siempre tuve el mismo inconveniente de que nadie me ayudaba a
subir tres pies de altura mis pesadas maletas.
El colmo fue que en diciembre, con casi seis meses de embarazo
nuevamente y que se notaban, volví a revivir la terrible
experiencia de no encontrar ni cortesía ni consideración
entre los funcionarios de Aduanas, aun en mi estado de embarazo
de alto riesgo, como manifesté verbalmente a dichos funcionarios.
En cuanto a Aduanas, no me explico por qué Panamá
no adquiere las máquinas de rayos X para aligerar las terribles
filas de la revisión de las maletas.
Y peor aún es el tener que abrir las maletas en el counter
de salida sobre una mesa endeble donde medio aeropuerto, visitantes
y demás, se enteran hasta de la marca de la ropa interior
que llevo. Es increíble que con tanta tecnología que
existe, aún en Panamá debamos estar abriendo y cerrando
maletas como si fuéramos un país sumamente atrasado.
¿Será que a nadie se le ha ocurrido que estos inconvenientes
dañan la imagen del país y hablan mucho de nuestra
tecnología y de nuestra gente?
No solo es molestoso el registro de nuestras maletas, sino peor
aún es la actitud de la gente estresada y malhumorada que
es la primera impresión que reciben los visitantes y la última
también antes de partir.
He visto campañas y paquetes estupendos que se le ofrecen
al turista de Estados Unidos, pero pienso que todavía hay
que cambiar mucho en lo que atención al turista se refiere,
sobre todo en los terminales aéreos.
Creo que no costaría nada si la amabilidad fuera parte del
personal de Aduanas y no el desprecio, sobre todo a aquellos que
visitamos nuestra añorada tierra.
Entiéndase, que no me opongo al registro del equipaje, creo
que hay que mejorarlo y para ello se debe invertir en máquinas
de rayos X y personal mejor capacitado que sepa cómo atender
al público.
Ojalá alguien escuche mis palabras y pongan atención
a estas sugerencias si queremos desarrollar el turismo en Panamá.
Espero que mi próximo viaje, que será con mi recién
estrenado pequeño, no resulte el desastre que han sido los
viajes que he realizado en los dos últimos años.
Ana Isabel de Vásquez
Cartas y comentarios
Sobre foto de portada
Sólo unas líneas para felicitarlos por la extraordinaria
foto de la portada de hoy (martes 2 de abril) que reafirma una vez
más la importancia de conservar y proteger los recursos naturales
de la ciudad, tarea que nos hemos encargado de reforzar desde que
hemos llegado al cargo.
Juan Carlos Navarro,Alcalde de Panamá
Observación a don Roberto
En ¿Qué podemos hacer? nos anticipa don
Roberto I. Eisenmann (RIE) que los partidos están en cero
credibilidad, lo que señala un peligroso vacío del
poder que da pie a que cualquier charlatán con buen verbo
lo llene, de ahí que, ante las encuestas, no es difícil
deducir a quién pudo aludir.
Sugiere en una lista de cambios: eliminar la exclusiva postulación
partidista para fortalecerlos como entes ideológicamente
organizados (?), librarlos de una perpetua lucha interna, reducción
de legisladores, etc. Agrega que un plural de sus sugerencias requieren
de constituyente, exponiéndonos a su vez las cortapisas de
tal agenda. Por razones de espacio suscribo mis comentarios a un
par, con las limitaciones sobre un tema impregnado de rigurosos
análisis que, por ende, requiere de concentración
que no le ha prestado, sin ánimo detractor y sí constructivo,
Libertad Ciudadana.
Precisamente las dudas sobre la efectividad de una constituyente
o reforma constitucional están en una preocupante falta de
intelección a nivel judicial, académico y político
sobre la materia electoral.
Los magistrados del TE aseguran, cual habituados al desconocimiento
de lo que arbitran, que la fijación estable del número
de legisladores depende de reforma constitucional. Pero, resulta
que el ordinal 7 del artículo 141 de la CP permite establecer
un número fijo de legisladores ya que, cómo bien dice
el Dr.
César A. Quintero, autoriza al legislador para que, por
medio de una ley, reforme la Constitución. Si hay dudas,
sugiero se consulte al Dr. Campo Elías Muñoz, reformador
de 1983, a quien estimo como el más idóneo sobre la
materia entre aquellos notables.
Puede, en consecuencia del citado ordinal, una Ley establecer el
Censo Electoral del último año de la elección
como base para fijar la magnitud de los circuitos (puestos a elegir),
en lugar del inconstante Censo de Población decenal que dio
lugar a sub y sobre representaciones parlamentarias en 1999. Si
se fija en 60 diputados, bastará dividir la población
electoral nacional entre 60 para obtener el cuociente por cada escaño.
Podrán conformarse integralmente circuitos plurinominales,
para dar feliz término a los geoestratégicos y gamonalizados
uninominales, tras la agrupación de los distritos en circuitos;
es decir, que se puede unir a Herrera y Los Santos en uno solo.
Sin embargo, para no rendir nula la elección proporcional
(traducción de votos en escaños) y asegurar el pluralismo
de la Asamblea que dicta la CP, cada circuito deberá contar
con no menos de cinco escaños (la configuración de
circuitos diminutos como los binominales, son ventajistas a los
partidos con pluralidad de votos o de minoría más
importantes, que en las pasadas elecciones fueron, en su orden,
el PRD y Arnulfista, que se llevaron 13 de los 14 con un 59% de
los votos - pero con la batuta perrediana de 10).
Desde luego que será necesario reparar el inconstitucional
y fraudulento ordinal 4 del artículo 282 del Código
Electoral que produjo 13 legisladores espurios, norma que contraría
lo expresado por los electores según el método de
votación por lista partidista cerrada y no bloqueada, modalidad
democrática incomprendida en el patio istmeño pues
de la misma se dice, como implica RIE, que perpetúa la lucha
a lo interno de los partidos.
¿Cómo se puede colegir que las consultas electivas
internas o externas a los partidos, son torneos belicosos? De semejante
visual urge capacitación ciudadana.
Por último, es imprescindible que el TE elimine la absurda
y engorrosa reglamentación de acreditar un voto a cada candidato
ante el mal definido voto en plancha, que no es otra
cosa que la aprobación por el elector del orden de prelación
de los candidatos, presentado por el partido, al o los escaño(s)
que obtenga el colectivo por el cual se votó o seleccionó
el votante en una primera instancia. Resulta innecesario complementarle
a la Asamblea diputados nacionales como propone RIE; tal no restará
el carácter de parlamentarios que actúan en interés
de la Nación a los elegidos circuitalmente y sí creará
distinción que no debe darse, como ha ocurrido en otros países.
Ya vimos el resultado de la inescrupulosa e inconstitucional no
elección de los PARLACEN.
Eugenio Morice, abogado
Réplica
Con mucho asombro y natural desagrado hemos venido observando la
campaña orquestada por un periodista del diario La Prensa,
de la cual se han hecho eco los caricaturistas del mismo periódico,
que ciertamente han convertido lo que debería ser la crítica
seria y constructiva que se espera del medio de comunicación
de altura que todos los panameños de bien contribuimos a
crear, en un pasquín en el que se pretende jugar con la reputación
comercial de una empresa como Nikos Café y con un nombre
comercial acreditado en la República gracias al esfuerzo
honesto y sacrificado, mío y de mis hijos.
En efecto, las caricaturas y los repetidos artículos de
Rafael Pérez, en conjunto, pretenden llevar a los incautos
a las siguientes conclusiones que carecen de todo fundamento en
la verdad:
1. Que el pliego de cargos y subsiguiente licitación fueron
confeccionados para favorecer especialmente a Nikos Café.
2. Que Nikos Café ha sobornado a alguien dentro del
engranaje de la Policía Nacional para obtener la licitación
de la comida.
3. Que Nikos Café participa en prácticas corruptas,
ilegales, en el proceso de contratación de la comida de la
Policía Nacional/Servicio de Protección Institucional.
La forma elaborada y secuencial de los textos e imágenes
antes mencionados, lo que sí revelan es que forman parte
de una campaña publicitaria intencional, orquestada desde
fuera por quienes se sienten afectados en su interés al no
poder ofrecer el precio y las condiciones que ha ofrecido Nikos
Café por contar con el personal entrenado y el equipo moderno
que esa actividad exige en términos de volumen, responsabilidad
y eficiencia.
Por otro lado, no podemos considerar los textos y la intención
de las citadas caricaturas de otra forma que no sean un abierto
insulto e injuria para Nikos Café y sus ejecutivos,
de los cuales honrosamente formo parte como el fundador de este
grupo de empresas. Obviamente, no podemos tolerar ni condonar la
conducta del o los difamadores, por lo cual elevamos nuestra más
enérgica protesta y solicitamos las satisfacciones correspondientes.
Nos preguntamos si los caricaturistas responsables de los libelos
difamatorios se informaron adecuadamente de la naturaleza de los
servicios que pretende contratar la Policía Nacional y las
razones que justifican los requisitos especiales consignados en
los Pliegos de Cargos, información con la cual debían
contar antes de enturbiar las páginas de un diario que desde
sus inicios hemos considerado el mejor del periodismo nacional.
Hoy nos sentimos heridos en nuestro orgullo de hombres honrados
y de representantes de un grupo de empresas que han servido, sirven
y han de servir a un amplio segmento de nuestra población,
y que gracias al trabajo sencillo pero útil, honrado y constante,
se han ganado el cariño y admiración del pueblo panameño.
Lo antes expuesto es de mucha gravedad y confiamos sinceramente
que se tomarán las providencias del caso para remediar o
mitigar el agravio que se nos ha inferido.
Por lo pronto, agradeceremos se sirva publicar esta respuesta con
la misma prominencia que se le ha dado a los cargos injustificados
de nuestros detractores.
Jorge Nicolás Liakópulos,
Grupo Nikos Café
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