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Un entorno hostil
Para los discapacitados, transitar
o movilizarse en la ciudad de Panamá es una odisea; no hay
espacios adecuados para ellos
JOSE ARCIA
jarcia@prensa.com
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Algunos edificios han habilitado
estacionamientos para discapacitados, sin embargo no se ajustan
a las normas municipales.
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Al parecer, el desarrollo urbano que ha experimentado la ciudad
de Panamá ha desprovisto de espacios públicos a los
discapacitados.
Para un impedido es una odisea visitar un edificio público,
un centro comercial, salir a pasear a los parques y por las calles
de Panamá. Son pocas las estructuras que cuentan con estacionamientos,
elevadores, baños y aceras que estén acondicionadas
a los requerimientos de los impedidos, sobre todo, para los que
utilizan sillas de ruedas.
Para un discapacitado, visitar un parque de la ciudad capital es
como un sueño; estas infraestructuras no ofrecen las mínimas
comodidades a sus necesidades de recreación. La falta de
aceras en la ciudad no brinda opciones para los discapacitados que
desean caminar o pasear por la urbe metropolitana; ni pensar en
ir a un restaurante, estos no cuentan con mesas ni sillas que faciliten
las comodidades a los impedidos.
Esta realidad se agudiza ante la indiferencia de la sociedad que
no es consciente que los impedidos deben tener su espacio público
cónsono con las necesidades de su vida. La responsabilidad
recae sobre quienes diseñan y aprueban las edificaciones
que luego albergan los espacios públicos.
La mentalidad de la sociedad es que los discapacitados deben
estar en casa, y que el mundo exterior es solo para lo que no padecen
de impedimentos físicos, dice Fausto Pérez,
director nacional para personas con discapacidad del Ministerio
de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia (MINJUMNFA).
Añade que la cultura de construcción y de diseño
arquitectónico que impera en el país es la de no contemplar
espacios de accesibilidad para los discapacitados al entorno físico
de la ciudad. Las edificaciones para los espacios públicos
son una barrera arquitectónica para los impedidos,
advierte.
Para colmo, se observa reacciones desfavorables en los propietarios
de los edificios públicos en cuanto a disponer de espacios
para discapacitados, ya que esto implica un costo adicional en las
inversiones.
Transporte inadecuado
A la falta de espacios públicos se suma el sistema de transporte
de la capital que tampoco brinda las condiciones adecuadas a las
necesidades de movilización de los impedidos.
Este problema tiene matices más oscuros, y es que por lo
pronto no se contemplan normas en el transporte público colectivo
que vislumbren una solución a las necesidades de estas personas
de trasladarse con las facilidades necesarias.
Aunque el transporte selectivo tiene ciertas comodidades para movilizar
a un impedido, este, según Pérez, a veces está
renuente a brindar el servicio a un discapacitado apoyado en el
lema: para ya no voy. Es casi un sueño pensar
que el transporte público llegue a ser accesible para una
persona en silla de ruedas, sostiene.
Pérez, quien es sociólogo, indica que pese a todo
se han obtenido algunos logros en cuanto al entorno físico
de la ciudad, ya que se han construido edificios que brindan accesibilidad
a los que sufren de alguna disminución física. Menciona
como edificios modelos el de la Universidad Latina y la Gran Terminal
de Albrook.
Sin embargo, se queja de que las estructuras arquitectónicas
de los hospitales en la ciudad, que deben ser las primeras en ser
accesibles a los discapacitados, son las que menos ofrecen los espacios
adecuados para un impedido. Citó como ejemplo, el de la Caja
de Seguro Social (CSS).
Es una vergüenza para nuestro país que los hospitales,
sobre todo públicos, no cumplan con las adecuaciones para
impedidos, agrega.
Normas
En 1998 Panamá empezó a tomar conciencia de esta
realidad. Mediante el Acuerdo Municipal No.19 del 10 de febrero
de 1998 se estableció las primeras normas para los nuevos
diseños de construcción de edificios y espacios de
acceso público que garantiza la accesibilidad de los discapacitados.
De igual forma, se contempló la necesidad de que las viejas
edificaciones con acceso público se adecuaran a las nuevas
medidas municipales. Los propietarios de los inmuebles debían
presentar un programa de adecuación a las nuevas medidas
en un plazo de 36 meses y tener las estructuras físicas adecuadas
en un plazo de 60 meses a partir de la divulgación del decreto.
El acuerdo establece que por cada 25 estacionamientos de los edificios
públicos se debe poner uno para discapacitados y las longitudes
deben ser de cuatro metros de ancho y cinco de largo con una rampa
de 1.50 metros de ancho.
Los edificios y lugares públicos deben tener instalaciones
físicas con medidas cónsonas a las necesidades de
los discapacitados, agrega el decreto. Un año después
este decreto fue ley de la República.
Para Vanessa Kosmas, subjefa del Departamento de Planos y Permisos
de Ingeniería Municipal, el cumplimiento del decreto ha tenido
dificultades. Hasta la fecha muchos edificios públicos no
han cumplido con la presentación del programa de adecuación,
a pesar que el plazo para esta medida ya venció, y el próximo
año vencen las adecuaciones físicas de las estructuras.
Agrega que para los nuevos edificios de acceso público no
se aprueban los planos de diseños si no contemplan estas
medidas.
Señala que en este sentido la dirección bajo su responsabilidad
mantiene operativos todos los viernes en los edificios públicos
para hacer cumplir dicha medida.
Por su parte, José Batista, presidente de la Sociedad Panameña
de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), considera que las estructuras
de la ciudad deben ofrecer todas las facilidades de movilización
a los discapacitados para que puedan desarrollar su vida e interactúen
con el entorno citadino.
Esto incluye acondicionar la ciudad de aceras, estacionamientos
y edificios con facilidades de acceso para las personas con disminuciones
físicas.
Comenta que la SPIA avalúa las gestiones que se han hecho
a nivel municipal y de legislación para acondicionar de espacios
públicos a los discapacitados. Sin embargo, considera que
no se ha cumplido plenamente con estas disposiciones.
Todavía existen edificios de acceso público, tanto
privados como gubernamentales, que no cuentan con las facilidades
para discapacitados.
La falta de disposición y de voluntad por parte del Estado
para exigir que los edificios públicos sean acondicionados
con las facilidades para impedidos, es lo que ha sdeterminado el
incumplimiento de las medidas.
Batista señala que la SPIA como organismo mantiene constantemente
orientaciones y estímulos a los ingenieros y arquitectos
para que diseñen planos acordes con las necesidades de los
discapacitados.
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El
Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) desarrolla
el seminario taller Formación de equipos especializados
de búsqueda y rescate con la ayuda de perros adiestrados
(K-Sar), en modalidades presenciales y virtuales, el cual se
lleva a cabo en las instalaciones de la institución.
Ayer, el director Arturo Alvarado De Icaza recibió
a Engels Ger´mán Cortés Trujillo, instructor
colombiano de la Fundación para la Gestión del
Riesgo (FGR), dedicada a la búsqueda y rescate en emergencias
urbanas y rurales de alta complejidad con la ayuda de perros
adiestrados.
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| Farmacias 24 horas en Panamá
y San Miguelito
Supermercados El Rey Milla 8, Calle 50, Calle 7, Chanis,
El Dorado, 12 de Octubre, Villa Lucre y Brisas del Golf y
Vía España.
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Farmacia San Fernando (Clínica San Fernando).
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Farmacia Arrocha No. 5 (Vía España, Bella Vista).
Hospitalaria, S.A. (Las Sabanas, Pueblo Nuevo)
Farmacia de la Policlínica Manuel Ma. Valdés.
Farmacia Policlínica J.J. Vallarino (Juan Díaz).\
Farmacia del Hospital San Miguel Arcángel.
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El Instituto Panameño de Turismo (IPAT) habilitará
un edificio frente al Ministerio de Gobierno y Justicia para
que funcione como la sede principal de la Policía de
Turismo y así poder brindarle mayor seguridad a los
residentes y turistas que visitan el Casco Antiguo, en el
corregimiento de San Felipe.
Además la Policía Nacional pondrá en
ejecución el programa de Vecinos Vigilantes,
da a conocer un despacho de prensa de la Presidencia de la
República.
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