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Problemas vecinales
Los vecinos de calle 42 Bella Vista
no están muy contentos con la creación de restaurantes
en su barrio
JOSE ARCIA
jarcia@prensa.com
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La transformación de la ciudad
ha convertido áreas residenciales en comerciales, sin
que al parecer exista demasiado orden al respecto.
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Ana Ríos Guardia tiene 22 años de vivir en calle
42, corregimiento de Bella Vista. La tranquilidad de la que gozaban
ella y sus vecinos hasta hace un par de años atrás
se ha convertido en un desasosiego continuo que al parecer no tiene
solución.
Y es que Bella Vista, barrio residencial concienzudamente trazado,
hoy día alberga en su territorio una gran cantidad de restaurantes,
bares y discotecas, que lo han convertido -de hecho- en un circuito
restaurantero de la ciudad.
Para quienes aún consideran al barrio como su residencia,
sin embargo, este éxito comercial constituye un verdadero
problema. Y para los residentes de calle 42 -ubicada entre Avenida
México y Avenida Balboa, es un hecho que los mantiene en
pie de guerra.
Aunque Ríos y demás vecinos no han cesado de enviar
sendas cartas de protesta a distintas instituciones del Estado y
hasta a un legislador de la República con la esperanza de
encontrar una solución (o, al menos, explicaciones que los
satisfagan), las diligencias han sido infructuosas.
En el camino, más establecimientos han obtenido permiso
de operación, y con ello se ha agravado la situación
que tiene a los residentes de calle 42 en constante disgusto: el
aumento de las emisiones de humo, el ruido y los olores que, según
la fuente, son ya insoportables.
Ríos vive con su madre - de 85 años de edad -en la
casa número 35, ubicada al lado del Restaurante Bar Casa
Antigua y frente a la Parrillada El Viejo Pipo. Amplia, antigua
y con un jardín posterior que luce cenizo gracias a las emisiones
de humo circundantes, para Ríos y su madre, los tres dormitorios
de la vivienda han dejado de ser confortables.
La razón es simple: la chimenea del Restaurante Bar Casa
Antigua, por donde sale todo el humo generado en la cocina del lugar,
se asoma sin remordimiento justo en frente de la ventana de una
de las habitaciones de la vivienda. Esto hace que el humo y las
micropartículas que emite el establecimiento penetren en
el cuarto, situación que no las deja dormir. De la parrillada
El Viejo Pipo, por su parte, emanan continuos olores de carne asada.
Ríos se queja de las instituciones gubernamentales encargadas
de expedir los permisos de operación a estos establecimientos,
ya que -según ella- no se consideró el bienestar de
los vecinos.
En similares condiciones viven María Cristina de Barnett,
propietaria del edificio Dilisa número 64, y Olga De Diego,
residente del mismo edificio. El Restaurante Bar Bolero queda a
un costado del inmueble, y aunque los apartamentos quedan en el
cuarto y tercer piso respectivamente, el ruido de la música
de discoteca a altas horas de la noche no las deja dormir, señalaron.
De Diego, por su parte, se queja del ruido que produce la Chiva
Parrandera que en algunos fines de semana hace su parada en el estacionamiento
del restaurante, en donde se forma una murga que produce un estruendo
insoportable.
Un estudio sobre la intensidad sonora, que realizó el Ministerio
de Salud (MINSA), entre las 12:35 y 12:44 medianoche el 23 de enero
pasado en el cuarto piso del mencionado edificio, estableció
que el ruido en el lugar alcanzaba los 63.8 decibeles, cuando el
máximo permitido en barrios residenciales y en horas nocturnas,
es de 30 decibeles, según lo que establece el Decreto Ejecutivo
No.150 de 1971. En horas diurnas, el ruido no debe ser mayor de
los 50 decibeles.
Eric Lombardo también reside en la misma calle. Desde hace
unos cinco años ha tenido que enfrentarse con las autoridades
para evitar la instalación de un bar en un establecimiento
que queda al lado de su casa. Recordó que en la pasada administración
capitalina instalaron el bar La Faraona, del que se quejó
ante las autoridades por los constantes ruidos y escándalos
que producía el establecimiento.
Contó que después del cambio de administración
municipal, el bar dejó de funcionar y pensó que había
ganado la tranquilidad que reclamaba. Sin embargo, el 5 de diciembre
del año pasado, en el mismo local, se inauguró el
bar Living.
Dijo que cuando empezó la remodelación del local,
se acercó al establecimiento y habló con Víctor
Juliao, representante de Pueblo Nuevo, quien le señaló
ser uno de los socios del bar, y este le aseguró que no se
produciría ruido alguno, puesto que entre las comodidades
que presentaría el bar es que la música debía
estar en un volumen que permitiera la conversación entre
los visitadores.
Sin embargo, la realidad ha sido otra. Los constantes conciertos
que presenta el bar producen ruido que se escucha en las habitaciones
de la vivienda.
Linnette González, administradora del restaurante bar Casa
Antigua, tiene ya algunas propuestas, al menos para el problema
que enfrenta Ríos y su madre. Explicó que dentro de
una semana se construirá una chimenea más alta, que
además tendrá otro diseño.
En cuanto a la emisión de ruido, se reunirá con Wileska
Rodríguez, propietaria del local, para hacer remodelaciones
que impidan el escape de los sonidos. González aclaró
que apenas tiene un mes de administrar el restaurante, y trata de
solucionar los problemas que se han presentado. Sobre los desechos
del restaurante - de lo cual también se queja Ríos-
explicó que estos son colocados el día que pasa el
camión recolector, pero que a veces el camión
no pasa y la basura se queda allí, pero no es culpa de nosotros,
sino del Municipio.
Horacio Petroño, por su parte, propietario de la Parrillada
El Viejo Pipo, señaló que su establecimiento cumple
con las normas que le exige el MINSA, y por lo tanto su operación
no es ilegal.
Añadió que ha adquirido un extractor que solucionó
el problema de la emisión del humo, y además se aumentó
el alto de la chimenea por recomendación del MINSA.
George Campa, del Restaurante Bolero, señaló que
han tomado todas las medidas recomendadas por las autoridades para
impedir la salida del ruido del local.
Reconoció que ha tenido diferencia con los vecinos, pero
el establecimiento trabaja acorde con las reglas que exigen las
autoridades, y he estado en la mejor disposición de
cooperar para solucionar los problemas que se presentan.
Por su parte, Luis Vergara y Ricardo Ramírez, socios del
Bar Living, señalaron que han hecho remodelaciones en el
lugar para impedir también la salida del ruido. Hemos
rellenado con polifoam todas las ventanas del establecimiento
para evitar que el ruido salga del local.
Añadieron que para cuando realizan conciertos, han habilitado
una puerta de entrada que queda aislada de la vivienda, para evitar
el escape del ruido que se produce cuando los clientes abren la
puerta.
En la calle donde están los bares y restaurantes citados,
está también la Casita de Mausi, una institución
dedicada al albergue de enfermos de cáncer, y el Colegio
Gastón Faraudo P.
Continuación
Reclamos sin repuestas
Según el representante de Bella Vista, Julio
Crespo, las quejas de los moradores no tienen base legal
JOSE ARCIA
jarcia@prensa.com
Los reclamos de los residentes de Bella Vista por la proliferación
de restaurantes, bares y discotecas en su barrio han llegado a las
puertas de diferentes instituciones gubernamentales, sin que se
haya remediado o mitigado el problema que los aqueja, según
dicen.
Ana Ríos Guardia, por ejemplo, se siente burlada por
las autoridades, ya que tiene dos años de buscar ayuda,
pero lo que ha recibido son promesas incumplidas.
Ante esta situación, los residentes de la calle 42 formaron
el Comité Por la vida, como una manera de concentrar
esfuerzos para sus reclamos. Hasta el momento, sin embargo, dicen
no haber tenido mucha suerte.
En una carta dirigida al legislador José Blandón
le plantearon la problemática por la que atraviesan, y aunque
el legislador se reunió con ellos, la solución no
ha llegado.
De la misma manera, Jorge Isaac Barnett, residente del edificio
Dalisa número 64, se dirigió a Torick Arce, director
médico del Centro Emiliano Ponce, del corregimiento de Calidonia,
para quejarse del ruido y humo que salían de los diferentes
establecimientos de la calle, que de un lado pertenece al corregimiento
de Bella Vista, y del otro, a Calidonia. Ante esta queja, el centro
médico realizó las respectivas inspecciones y recomendó
medidas que fueron acatadas por los establecimientos, pero los moradores
quejosos no están del todo satisfechos.
Las quejas también han llegado al corregidor de Calidonia,
José Guillermo Bazán, -con dos cartas fechadas el
23 de agosto y el 3 de diciembre del 2001- pero hasta la fecha no
han recibido respuesta.
Por su parte, la administradora regional de la Autoridad Nacional
del Ambiente (ANAM), Arleene Fábrega, en una carta enviada
a los residentes -por una solicitud de los moradores para que interviniera
en el asunto- les informó que si bien es cierto se trata
de problemas de contaminación, no es de competencia de la
ANAM resolver esta situación. La misiva añade que
la institución tiene la disposición de cooperar en
las acciones para mitigar dicha problemática.
Uno de los problemas de los que se quejan los moradores es la emisión
de ruidos, que -según dijeron- se produce de diversas maneras:
por la música estridente de las discotecas y por el ruido
de los motores de los automóviles cuando salen de los estacionamientos.
Los quejosos manifiestan, además, que después de
las 10 de la noche la calle se hace intransitable, dado que es tomada
como estacionamiento.
Julio Crespo, representante de Bella Vista, señaló
que Bella Vista ha dejado de ser un área residencial y está
enfocándose hacia la actividad comercial y turística,
con lo cual quiere decir que se debe impulsar la inversión
privada.
Señaló que su administración se ha caracterizado
por otorgar permisos solo para la operación de restaurantes
y no para discotecas. Los establecimientos que existen con esta
especificación como el Bar Living, es porque anteriormente
ya existía la patente para esta actividad, explicó
Crespo.
Los nuevos negocios que han surgido con permisos de expendio de
bebidas alcohólicas es porque ya existían con la patente
en otro lugar, y lo que han hecho es trasladarse a Bella Vista.
Añadió que lo importante es que los establecimientos
cumplan con las medidas ambientales y de seguridad exigidas por
las distintas entidades que otorgan los permisos de operación.
Sobre aquellos establecimientos que cuentan con discoteca o bar,
en caso que resulten problemáticos por las actividades propia
del local, se procederá a conversar con los propietarios
para ver de qué manera se puede solucionar el problema. Y
si los problemas persisten, la patente se cancela, afirmó
la fuente.
Reconoció que con el cambio de zonificación en Bella
Vista han surgido diversos problemas entre los residentes y los
empresarios, pero los inversionistas tienen todas las garantías,
porque esta nueva zonificación permite la instalación
de negocios en el área.
En calle Uruguay, del mismo corregimiento, por ejemplo, surgió
el mismo problema, pero los moradores entendieron que lo mejor era
vender las propiedades y ahora la calle es totalmente comercial.
Las familias se beneficiaron con esta medida, ya que el valor de
las propiedades, por el cambio de zonificación, aumentó.
Puntualizó que no hay una sustentación legal para
las quejas, porque los establecimientos cumplen con las normas.
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Vistazo
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¿Y
el espacio para peatones?
Frente a la antigua Casa Gálvez, en Calidonia,
se encuentra la Escuela Pedro J. Sosa, y al lado de
esta, una vieja estructura residencial de madera que
se desmorona a pedazos. Justo en la esquina del viejo
caserón se levanta este poste de luz eléctrica,
que ha estado allí mismo por muchos años,
sin que haya autoridad que recuerde que las aceras -según
la teoría urbana- son para el paso libre de los
transeúntes. Así como este ciudadano,
cientos de personas que pasan por el lugar diariamente
se ven obligados a tirarse a la calle -con el tránsito
en sentido contrario- lo que no hace sino agravar la
situación y darle un sentido más de absurdo
a esta acera bloqueada para aquellos para quienes fue
diseñada.
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| Hoy culmina la Feria Subregional
de Servicios Empresariales con Equidad, actividad organizada
por la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa
(AMPYME), con el auspicio de los Países Bajos y la Organización
Internacional del Trabajo (OIT). En el evento se presentarán
servicios de desarrollo empresarial y financieros, y se debatirá
el tema Enfoque de género con orientación
al mercado en la oferta de servicios a la microempresa.
Si desea más información, llame al 317-0400 o
escriba al correo electrónico www.ampyme.
gob.pa. |
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Líneas para quejas en el Municipio de Panamá
Línea 800-Aseo (800-2736). Atiende todas las denuncias
de recolección de basura (lotes baldíos, carros
chatarra, estufas, refrigeradoras...)
Línea 800-Idea (800-4332). Recibe todas las ideas
y sugerencias para optimizar y mejorar el servicio a los contribuyentes.
Línea 800-Alto (800-2586). Recibe y absorbe denuncias
sobre presuntos actos de corrupción dentro del engranaje
municipal.
Línea 800-Tala (800-8252). Recibe las denuncias y
quejas referentes a las talas y podas indiscriminadas e ilegales
que se realicen en el distrito capital.
Línea 800-IDEM (800-4336). Recibe las denuncias y
observaciones sobre actos de discriminación e intolerancia
étnica, racial, de género, etc.
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Continúa vigente el Decreto Alcaldicio No.005, por
el cual se establece el toque de queda para los menores de
edad en el distrito de San Miguelito. El toque de queda es
a partir de las 8:00 p.m. hasta las 6:00 a.m. del día
siguiente.
A los padres de los menores que sean sorprendidos durante
la vigencia del decreto, se les sancionará con multas
entre los 25 dólares y los 500 dólares.
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Actividades citadinas
Feria para embarazadas
La Clínica Hospital San Fernando llevará a cabo una
feria para futuras madres el próximo sábado 6 de abril,
de 2:00 p.m. a 4:30 p.m., en el Salón de Conferencias del
Hospital. La entrada es gratis. Para más información,
llame al teléfono 229-3800, extensión 4129 ó
4229.
Vía crucis
Mañana miércoles, 27 de marzo, la Parroquia Cristo
Redentor de San Miguelito efectuará un Gran Vía Crucis
Juvenil por las calles de la comunidad. Más informes, llame
al 267-1370.
Conflicto colombiano
La Fundación Socorro llevará a cabo la conferencia
Conflicto armado colombiano, repercusiones e impacto socioeconómico
en la República de Panamá, el próximo
4 de abril, a la 8:00 p.m., en el Hotel Ejecutivo. Para reservaciones,
llame a los teléfonos 261-0675 ó 698-5320.
Para filatelistas
La Dirección de Correos y Telégrafos invita a todos
los coleccionistas de estampillas y postales a una reunión
el 6 de abril próximo, a las 2:00 p.m. La reunión
se llevará a cabo en el Departamento de Filatelia, ubicado
en la Avenida Central, frente a la Iglesia Don Bosco, al lado de
la estafeta de Zona 4. Para más información, llame
al teléfono 225-2803, o escriba al correo electrónico
filatelia@cwpanama.net
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