Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
Las invitaciones internacionales que le vienen haciendo a
los seleccionados menores de fútbol son de mucha valía,
independientemente de las golpizas que nos den otras selecciones
como la de Brasil. De alguna manera, estas participaciones van
ligadas al proyecto de categorías menores que el técnico
Gary Stempel espera llevar por espacio de tres años.
Muchos hemos abogado por partidos de fogueo para estos equipos
que se preparan con miras a futuros torneos, y ahora escuchando
que se avecinan otras invitaciones debemos estar más
que satisfechos.
Por el momento, es un buen síntoma que nos hace pensar
que la campaña que está llevando adelante Stempel
puede verse respaldada con este tipo de invitaciones. Sin embargo,
me preocupa sobremanera la continuidad que puedan tener los
jugadores fuera, aparte de los entrenamiento con sus selecciones,
si van a tener continuidad en sus equipos de la ANAPROF o en
ligas distritoriales o provinciales.
De momento, se me informó que se piensa sacar un seleccionado
menor para ponerlo a competir en la próxima Copa Rommel
Fernández, lo cual sería un punto a nuestro favor.
Por delante quedan muchas horas de vuelo en la preparación
de estos equipos juveniles, que pienso no será responsabilidad
única de la Comisión Normalizadora o de la próxima
federación de fútbol. La continuidad tiene que
ser compartida con los demás estamentos del fútbol
nacional, porque de lo contrario todo este trabajo quedaría
fundamentado solo en los entrenamientos de la selección
y cualquier partido de fogueo que se presente.
Obviamente, que la comisión normalizadora es la principal
responsable, pero igualmente en la ANAPROF todos estos jugadores
tienen que tener algún tipo de esperanza.
Hace unos días, conversando con Juan Carlos Delgado,
recordaba que en su mayoría los presidentes de equipos
habían olvidado los postulados por los que fue creada
la ANAPROF, entre algunos de ellos, llevar una esperanza de
mejor vida para el futbolista. Lo que es una verdad.
La responsabilidad es de todos. Ahora más que nunca
se hace necesario mirar hacia el semillero y comenzar a levantar
una nueva generación de buenos jugadores, que yo sé
que los hay en todas las categorías.
El engrandecimiento de este deporte va ligado y cada uno tiene
su responsabilidad. Querer hacer ver que el tema de las selecciones
es estrictamente de la comisión normalizadora es ser
un poco egoísta, esté quien esté al frente
del ente federado.
Stempel dijo hace poco algo que me puso a pensar. Señaló
que cuando le ganaron en el premundial Sub 20 a la encopetada
Costa Rica, a finales del 2001, vio un signo de esperanza, como
para pensar que aquí se pueden conseguir cosas grandes
si se planifican bien y se hacen a largo plazo.
No es censurable tener ese tipo de esperanzas, por algo hay
que comenzar; eso sí, todos jalando del mismo lado para
que se pueda llevar un adecuado ciclo deportivo.
Uno de los principales defectos de nuestros seleccionados es
la falta de experiencia. Aún no es tarde para que estos
muchachos comiencen a llevar la cuenta de sus partidos internacionales.
Más adelante se le puede sacar dividendos.