Un nuevo traslado del Aeropuerto
Marcos A. Gelabert
Los empresarios de la
terminal doméstica han dicho que no están dispuestos a perder sus
inversiones millonarias con un nuevo traslado
Víctor Dagoberto Torres
vdagoberto@prensa.com
A finales de 1998, los empresarios tomaron
sus aviones y fueron obligados a alzar vuelo porque los terrenos
de Punta Paitilla, donde operaba el Aeropuerto Marcos A. Gelabert,
habían sido comprometidos para la empresa Ingenieros Civiles Asociados
(ICA), para construir el Corredor Sur.
Punta Paitilla era el sitio ideal y estratégico
para que el Aeropuerto Marcos Gelabert continuara operando. Aparte
de que el Gobierno necesitaba los terrenos para una transacción
con ICA y para construir un centro comercial, no había mayores razones
para trasladar el aeropuerto hacia la antigua base estadounidense
de helicópteros de Albrook.
Pero en su momento, algunos pilotos alegaron
que las instalaciones del aeropuerto fueron trasladadas improvisadamente
por el gobierno de Ernesto Pérez Balladares hacia Albrook, y hoy
nuevamente la administración de Mireya Moscoso pretende cambiarlas
para la antigua base aérea de Howard o a terrenos contiguos al Aeropuerto
Internacional de Tocumen. Sólo que esta vez el Gobierno argumenta
que necesita los terrenos de Albrook para construir la Ciudad Gubernamental.
Hace dos semanas, el Consejo de Gabinete
aprobó traspasar al Ministerio de Economía y Finanzas un lote de
95 hectáreas para el traslado del Aeropuerto Marcos Gelabert. Esto
fue visto como un preámbulo al traslado del aeropuerto.
La noticia cayó como un balde de agua fría
a los empresarios, pilotos y trabajadores del Aeropuerto Marcos
A. Gelabert, que aún no han terminado de reponerse del desalojo
de Punta Paitilla.
El Gobierno ha recibido un rechazo total
al traslado de las instalaciones del aeropuerto por parte de empresarios,
pilotos, trabajadores y usuarios del Marcos Gelabert.
Incluso hasta el propio director de la Dirección
de Aeronáutica Civil (DAC), Jorge Rodríguez, está en contra del
traslado. Rodríguez considera que el aeropuerto Gelabert funciona
perfectamente en Albrook.
Los empresarios de la terminal doméstica
han dicho que no están dispuestos a perder sus inversiones millonarias
con un nuevo traslado, porque nunca se les dijo que cada tres años
iban a ser movidos.
Pero los pilotos –que han desvirtuado todos
los argumentos del Gobierno– de que Albrook no es el lugar apropiado
para que opere la terminal aérea, realizaron un paro de labores
de ocho horas como medida de protesta para que no se reubique nuevamente
el Marcos Gelabert.
Pilotos, empresarios y trabajadores coinciden
en que un eventual traslado hacia Howard pondrá en la quiebra a
muchas empresas y traerá como consecuencia la desaparición de la
industria de la aviación local.
Los expertos consideran que la Ciudad Gubernamental
no debe ser construida en Albrook, porque este lugar debe dejarse
para la expansión de las actividades de los puertos que están adyacentes
al Canal de Panamá.
Algunos han propuesto que la Ciudad Gubernamental
mejor sea edificada en terrenos del barrio de El Marañón, o de la
Avenida Ricardo J. Alfaro, mejor conocida como Tumba Muerto o de
la vía Transístmica.
Las propuestas parecen sobrar; solo habría
que ver si el Gobierno está dispuesto a aceptarlas, después de que
ya pagó miles de dólares por un estudio de la firma F. G. Guardia
y Asociados Clement y Medina Arquitectos, S.A., que recomendó trasladar
las instalaciones del Aeropuerto Marcos Gelabert hacia Howard o
Tocumen.
El autor es periodista
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