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La Visitación:
la faz mística de la ciudad
Lejos del mundo, pero no de
espaldas al mundo, es la frase que revela la forma en que
se vive y el espíritu con que se actúa en la vida
contemplativa
Jorge De Las Casas
jdelascasas@prensa.com
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Arriba: Entrada al Monasterio La
Visitación de Santa María, en Las Cumbres. En
el centro: Vista del patio interior y el claustro del monasterio
(la imagen del interior fue proporcionada por las salesas).
Abajo: se aprecia el interior de la Iglesia del monasterio,
donde se nota el altar orientado hacia el coro de las monjas.
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A la altura de Las Cumbres, en la carretera hacia Colón,
hay un lugar cerrado para los ojos del mundo y, aunque humildemente
escondido, es parte de la vida mística de la
ciudad de Panamá.
Quienes allí moran se dedican a orar y a realizar toda
una serie de labores propias de una comunidad. Se trata de un convento
de clausura femenino, el único de la ciudad, y hasta hace
poco, el único del país: el Monasterio de la Visitación.
La Visitación de Santa María es una orden contemplativa
fundada en 1610 en Francia, en la ciudad de Annecy, por san Francisco
de Sales y santa Juana Francisca Fremiot de Chantal (ver Señora
de Chantal: Dios antes que todo, en La Prensa, domingo 3 de
junio de 2001) que deseaban dar a la Iglesia hijas de oración
muy interiores.
La santa baronesa de Chantal fue su primera superiora general.
En la actualidad, la orden carece de una superiora general, pero
sus monasterios están federados por voluntad del Santo Padre.
Su generala debe ser la caridad, declara el Pontífice.
El monasterio de La Visitación, de Panamá, forma
parte de la Federación del Norte junto con siete monasterios
más de Centroamérica y parte de Colombia. Y aunque
haya una superiora federal que los coordina, cada monasterio es
autónomo.
En el año de 1922, las monjas de la Visitación llegan
a nuestro país procedentes de Colombia. Fueron llamadas por
el obispo de Panamá, monseñor Maíztegui. Vino
como fundadora la madre María Cecilia Moreno. Se hospedaron
primero en el hogar de las Hermanas de la Caridad de San Vicente
de Paúl, en Las Sabanas, pero luego establecieron residencia
en la Calle 44 Bella Vista, en la que después pasó
a ser sede del Primer Ciclo Panamá.
Con la madre Moreno vinieron ocho hermanas de Colombia. En Panamá,
contaron con la ayuda de algunos laicos comprometidos en las obras
del espíritu. En 1959, terminaron la construcción
de su actual edificio ubicado en Las Cumbres, cerca de la fábrica
de bloques Panablock y detrás de la casa de retiros espirituales
de Emaús.
En el presente, su capellán es el padre Julio La Calle,
y su confesor el padre Rafael Del Valle, agustinos ambos.
El convento en Panamá cuenta con 18 monjas salesas (como
se les llama, por el apellido de su fundador) y tiene algunas postulantes,
aunque el número de profesas y postulantes era mucho mayor
antes.
Tal vez el hecho de que la vida de clausura sea más rigorosa
que la que hacen las órdenes religiosas seculares (las que
habitan en medio de la sociedad), sea uno de los factores a considerar
para esta baja población de salesas. Llegar a la vida contemplativa
no es fácil. Por eso las hermanas no se anuncian, no hacen
propaganda. De modo que las postulantes normalmente son muchachas
que, quizá atraídas por una curiosidad inicial, piden
venir a conocer el convento. Luego demuestran suficiente fe, devoción
y llamado por este estilo de vida, así que solicitan profesar
en él. ¿Y cómo oyeron de la vida contemplativa?
En Jornadas Vocacionales, como las que realizan las Hermanas Catequistas
de la comunidad de San Pedro, se les habla a las jóvenes
de esta forma de vivir la experiencia cristiana.
Actualmente las monjas salesas o visitandinas son dirigidas por
la Madre Ana Cecilia. Me recibió junto con la hermana Margarita
Inés (antigua superiora).
La de más edad, Margarita Inés, dice que las
almas contemplativas se entregan a Dios para servir a la gente.
Y el principal servicio que prestan es la oración. Constantemente
reciben llamadas de personas que solicitan oraciones, por ejemplo,
de madres que tienen algún hijo con problemas de drogas.
Las monjas oran, ofrecen su trabajo, sus ayunos y sacrificios por
esas causas. Ellas saben de problemas personales, pero también
de algunos más colectivos como la reciente crisis en Colombia
o la masacre en las Torres Gemelas. Margarita añade: Lejos
del mundo, pero no de espaldas al mundo.
Para ser monja de clausura no hay que ser fea o coja, como algunos
piensan (aunque no sea impedimento serlo). La superiora, Ana Cecilia,
es una joven hermosa como una fina estatua, pero con alma mística.
Cuando pregunto cuán duro ha sido esto para ellas, especialmente
en relaci´ón con sus familias, contestan que no ha
sido un gran problema. Siempre tuve contacto con mis familiares,
padres, hermanos, sobrinos. Me llamaban siempre. Me visitaban. Incluso
algunos de mis sobrinos se han bautizado aquí, cuenta
Margarita Inés. Su forma de vida el recogimiento comunitario
favorece la espiritualidad, el abandono en Dios, la austeridad de
costumbres, según explican.
¿De qué viven? De su trabajo. Mientras las órdenes
y congregaciones religiosas seculares se sostienen muchas veces
de las donaciones y limosnas, las órdenes conventuales se
mantienen del trabajo de sus manos, precisamente por su estilo de
vida, que quizá pueda resumirse en el ora et labora
de los benedictinos y trapenses. Y este es el caso también
del Monasterio de la Visitación.
En la quebrada extensión de su terreno, de apenas dos hectáreas,
han sembrado frutales de diverso tipo: guineo, piña, plátano,
aguacate, mango... También venden una variada confitería:
empanadas de guayaba, piña, dulces de camote y pan, que la
gente del vecindario y aún de lejos acostumbran ir a comprar
al quiosco del monasterio.
Margarita Inés lleva 66 años con este tipo de vida
(ingresó en 1936), y a la pregunta ¿Cómo ve
la vida contemplativa? se espera una respuesta casi obvia. Mas,
el brillo de sus ojos que miran con mucho amor y la emoción
de sus palabras le dieron una dimensión totalmente nueva
a su respuesta: Hermosa, lo más grande que hay, un
milagro....
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| De 9:00 a.m. a 1:00 p.m. de hoy
se realizará el seminario “Cómo desarrollar la autoestima en
el hogar”, evento organizado por Educación Continuada y Extensión
de la Universidad Santa María La Antigua. El seminario tiene
una duración de 12 horas y continuará los próximos sábados 23
de marzo y 6 de abril. Si desea más información, comuníquese
a los teléfonos 230-4457 ó 230-4464. |
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| Corregidurías de turno durante
este fin de semana Distrito de Panamá Las corregidurías de turno
en el municipio capital serán la corregiduría de Pacora —que
funcionará en la sede de la corregiduría de Juan Díaz— y la
corregiduría de Curundú, en horario de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.
De 6:00 p.m. a 12:00 de la noche y de 12:00 de la noche a 6:00
a.m., los casos serán atendidos en los Juzgados Nocturnos. Distrito
de San Miguelito Corregiduría Amelia Denis de Icaza, de 8:00
a.m. a 6:00 p.m. De 6:00 p.m. a 12:00 de la noche y de 12:00
de la noche a 6:00 a.m., los casos serán atendidos en los Juzgados
Nocturnos. |
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Un total de 3 mil 123 productos vencidos y 357 sin fecha
de caducidad fueron detectados recientemente por el Departamento
de Verificación de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos
del Consumidor, en establecimientos comerciales de los distritos
de Panamá, San Miguelito, La Chorrera y Arraiján. En el operativo
también se detectaron mil 436 productos sin precios a la vista,
142 artículos golpeados u oxidados, 365 faltos de peso y 69
alteraciones de fechas de vencimiento.
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Vistazo
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Cuidado
con los huecos
Aunque
comienzan a notarse las mejoras a las carreteras del
país, todavía queda bastante por hacer
en las vías públicas. En el área
de Chanis, las aceras son un peligro para los ciudadanos
que intentan utilizarlas, ya que los desagües están
sin sus tapas, como en espera de que algún desprevenido
sufra un accidente.
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Foro
¿Qué piensa sobre las condiciones
de las calles en Panamá?
| “Ya es hora de que se haga una
reestructuración de las calles, puesto que las construyen para
un peso que no es el adecuado, y es por eso que a diario se
dañan” |
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Jorge Abrego electrónico
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“Considero que muchas están en mal estado,
hay demasiados huecos y el Gobierno debe mejorarlas. Pero
también hay buenas calles”.
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“Las calles de Panamá están horribles, no
hay una que valga la pena. Cuando las arreglan lo que hacen
es ponerlas peor, porque las dejan desniveladas”
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Víctor Romero taxista
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“Considero que las condiciones en que se encuentran las calles
son malas; los carros se deterioran demasiado. El Gobierno
debe aprovechar el verano para mejorarlas”.
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Tribuna abierta
La vida contemplativa
La vida contemplativa no aparece como algo práctico
para ojos seculares, pero sí posee mucho sentido en el cristianismo
Jorge De Las Casas
jdelascasas@prensa.com
La vida contemplativa es trabajo y oración. Aunque toda
la vida debe ser oración. El trabajo es también una
forma de orar, manifiestan las visitandinas. Y el mismo debe
ser alternado con el cumplimiento de las horas litúrgicas
anunciadas por el toque de campana, momentos en que la comunidad
se reúne para la oración oficial de la Iglesia. Hay
un momento de recreo al día, pero el resto del tiempo deben
pasarlo en silencio, que favorece la meditación y la elevación
a Dios. Así transcurre la vida de las salesianas.
Como les dijo su santo fundador: Vuestro brillo es no tenerlo,
y vuestra grandeza la pequeñez.
No obstante su humildad, el Monasterio de la Visitación
en Panamá ha demostrado su brillo, pues de esta casa ha salido
la fundación para Quito, y de Quito han salido las fundadoras
de tres casas más.
Las monjas no salen de su convento como no sea para ir al médico
o para compras necesarias, pero no solas, sino en par. La razón
de este ocultamiento del mundo es que, además de los tres
votos tradicionales de los religiosos, los monjes y monjas hacen
un voto de clausura. Pero no hay contemplativo que al salir de su
convento no llame la atención con su presencia.
Algunas reflexiones sobre la vida contemplativa a raíz de
lecturas o del diálogo con monjes y monjas de clausura permite
concluir:
Preguntar si sirve para algo la vida contemplativa es como preguntar
si tiene valor la oración. La vida contemplativa es el modelo
de la vida de oración, sin dejar de trabajar y servir a los
demás. Jesucristo oró muchas veces y puso su propio
ejemplo de oración intensa y retirada. Pero practicar la
contemplación como forma regular de vida requiere de una
vocación especial, ya que su ejercicio exige el despliegue
de esa consagración. La vida contemplativa revela el rostro
orante de Cristo, sin agotar su misterio.
Por otro lado, el cristiano no se pregunta para qué sirve
la vida contemplativa, porque ello es situarse en el contexto de
una filosofía utilitaria, contraria al cristianismo, sino
que se pregunta qué expresa o significa este
modo de vida. La vida contemplativa es primicia (expresión
anticipada, y por lo tanto, testimonial) de la vida futura en que
contemplaremos a Dios. Es vida de caridad, pues consiste en orar
por el prójimo, sostener al mundo con la mística de
la oración. Una vez un importante político europeo
se mostraba triste ante el estado de cosas de la humanidad. Preguntado
entonces sobre qué pensaba él que sostenía
al mundo, dijo: Yo estoy convencido que el mundo se sostiene
en pie por la oración de las almas contemplativas.
Quizá también muchas de las gracias que los particulares
obtenemos no las hemos conseguido por nuestros méritos u
oraciones, sino por los de alguien que oró o se sacrificó
por nosotros.
La madre Ana Cecilia dice que los padres terminan comprendiendo
que lo mejor para sus hijas es una forma de vida que ellas desean
y estiman más elevada. Por medio de esta entrega una
les hace ver a ellos su sentido de responsabilidad y el valor del
compromiso asumido. Y Margarita Inés sentencia: Aquí
una no los abandona; sino que los ama más.
Por otra parte, además del trabajo de confitería
ya mencionado, las monjas confeccionan ornamentos sagrados para
las iglesias y las ropas talares de los sacerdotes. También
fabrican las formas eucarísticas (hostias) que se han de
consumir en la Santa Misa en las iglesias de la ciudad. Y venden
un dulce vino de uvas pasas, que se utiliza para consagrar y que
cualquier persona puede adquirir por un precio módico.
A pesar de tanto trabajo ingente realizado por las manos de estas
humildes y laboriosas mujeres, el dinero no sobra y las ayudas,
que llegan de la mano de cualquier particular generoso, son necesarias.
Mientras Panamá vive y duerme, la vida orante continúa
en este lugar donde se siente siempre embriagadora, subyugante,
la presencia de Dios.
Actividades citadinas
Feng Shui
Los próximos 18 y 19 de marzo, la Cámara Panameña
de la Construcción (CAPAC) realizará un seminario
taller titulado Feng Shui para armonizar tu vida, en
el Centro de Capacitación Rafael E. Alemán de la CAPAC.
El valor del seminario es de 40 dólares para estudiantes,
50 dólares para los miembros y 65 dólares para los
profesionales y particulares. Información e inscripción,
a los teléfonos 214-9746, 264-6503, o al correo electrónico
capacitacion@capac.org
Seminario
Del 18 al 22 de marzo próximos se efectuará un seminario
sobre Protocolo y Etiqueta en la Facultad de Administración
Pública. Más informes, llame al teléfono 264-3889.
Festival de la cometa
El domingo 24 de marzo se realizará el II Festival de la
Cometa y el Pandero en el Parque Omar Torrijos, y para participar
hay que inscribirse en la Biblioteca del Centro Cultural Chino Panameño
(Boulevard El Dorado), o en la Dirección de la Juventud y
la Niñez, del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez
y la Familia, ubicado en Plaza Edison.
Vía crucis juvenil
La Parroquia Cristo Redentor de San Miguelito llevará a
cabo un Gran Vía Crucis Juvenil el próximo 27 de marzo,
evento religioso dirigido a los jóvenes del distrito. Para
más información, llame al teléfono 267-1370.
Conflicto colombiano
La Fundación Socorro organiza una conferencia titulada Conflicto
armado colombiano, repercusiones e impacto socioeconómico
en la República de Panamá, que se llevará
a cabo en el Hotel Ejecutivo. La actividad se dará el próximo
4 de abril a las 8:00 p.m. Para reservaciones, llame a los teléfonos
261-0765 ó 698-5320.
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