Una cuenca desconocida
Edith castillo Duarte
ecastillo@prensa.com
|
|
Vista panorámica del Río Chagres
cerca de la desembocadura del Río Piedra.
|
Por primera vez, un grupo de ornitólogos, ictiólogos
y botánicos se han internado en la espesa selva de la Cuenca Hidrográfica
del Chagres, para estudiar las particularidades de su hidrología,
geología, flora y fauna.
Este estudio, científico internacional y
multidisciplinario, es de suma importancia para el país, porque
de esta cuenca depende el futuro del Canal de Panamá.
El proyecto de monitoreo de la Cuenca Hidrográfica
del Chagres, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para
el Desarrollo Internacional y administrado por el Smithsonian Tropical
Research Institute, determinó que la contaminación de las aguas
pudiera ser el principal riesgo para el futuro del Canal de Panamá,
debido a los efectos combinados de la eutroficación (proceso mediante
el cual envejecen los lagos), la sedimentación orgánica y degradación
de la calidad del agua potable.
Sobre estos puntos hablaron los científicos
que estudian el área, durante una gira en helicóptero que organizaron
las instituciones de cuatro países involucradas en este proyecto.
El hidrólogo Robert Stallard del Smithsonian
explicó durante la gira que afortunadamente no han encontrado mucho
derrumbe, erosiones o contaminación en las aguas del Chagres.
Sin embargo, advirtió que es importante que
el Gobierno planifique o elabore un plan de acción para conservar
esta área, sobre todo para evitar la presencia del elemento humano.
 |
| Científicos de varias instituciones de cuatro
países se han internado en la espesa selva de la Cuenca Hidrográfica
del Río Chagres para estudiar su hidrología, geología, flora
y fauna. En la foto de izquierda a derecha, Robert Stallard,
Jan Henarickx, Gerhasd Wornes y Russell Harmon, durante sus
investigaciones. |
El río Chagres y sus 2 mil 892 kilómetros cuadrados
de cuenca hidrográfica constituyen un recurso ecológico y económico
esencial para Panamá. Es una de las cuencas desconocidas y sin desarrollar
de Panamá y una de las áreas de mayor diversidad biológica del mundo.
Las razones por las que en pleno siglo XXI
esta zona sea totalmente desconocida, a tal punto que ni siquiera
hay un mapa que identifique su flora o fauna, podría ser por su
inaccesibilidad, según comentó Lance Vanderzyl, uno de los científicos
que analizan el área.
El martes entraron por primera vez en helicóptero,
puesto que siempre lo habían hecho caminando, lo que les tomaba
unos siete días.
“Era una oportunidad única, porque es un
lugar muy inaccesible. Casi imposible de entrar sin caminar varios
días. Era una oportunidad de explorar el sitio donde no ha habido
estudios sobre los peces o las aves”.
Dijo que han descubierto que el bosque en
este lugar es muy diferente al bosque de Barro Colorado y del Parque
Metropolitano. Solamente 40 kilómetros de distancia. “Es un patrón
típico que hemos visto varias veces en Panamá y ahora podemos estudiar,
porque hay tantos cambios”.
Hasta el momento se han encontrado 200 tipos
de nuevas plantas que deben identificar. “Quisiéramos entrar más
a menudo”. El problema son los siete días de camino o los mil dólares
por el alquiler del helicóptero.
Además en portada
•
Responsabilizan a militares por desaparición de 148 personas
•
Independencia
•
Vistazo al Chagres
•
Procuradora denuncia abuso de corregidores
•
Nuevo impuesto financiaría exoneración a transportistas
•
Diputados guatemaltecos investigan en Panamá al presidente Portillo
•
Legisladores rechazan edicto emplazatorio
•
CONATO desacredita a la Asamblea
•
Policía impide paso a caravana colonense
•
Gabinete aprueba contrato para el IDAAN
•
Comisión discute proyecto de ley sobre periodismo
•
Desesperación docente
•
Políticos desplazados quieren el poder
•
Acuerdo bilateral genera dudas
•
Una cuenca desconocida
•
Se vacía el Colegio Artes y Oficios
•
Frustran intento de fuga
•
Dictan seminario para detectar falsificadores
|