El informe de la comisión... y
oportunidades perdidas
Los ciudadanos tenemos
que ejercer nuestro poder para reencausar el debate nacional hacia
lo esencial, lo permanente, la reinstitucionalización de nuestra
nación
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Y salió el informe de la comisión presidencial
para combatir la corrupción.
Para comenzar, los comisionados prometieron
un informe preliminar en 30 días... y cumplieron con exactitud.
Segundo, han producido una lista de 50 recomendaciones concretas,
evitando las normales frases líricas.
Es obvio que con 50 recomendaciones todos
podremos encontrar alguna o algunas con las que no estamos de acuerdo,
pero hay que concentrarse en la mayoría, en las que estoy seguro
todos estamos de acuerdo.
La presidenta, que tomó la feliz iniciativa
de nombrar la comisión, ha vuelto a desaprovechar la oportunidad
que ella misma se dio de liderar al país en el tema que amenaza
la institucionalidad de la Nación. Para comenzar –en la época de
la transparencia– al entregarle los comisionados el informe, les
solicitó no hacerlo público, sometiéndolos a hacer frente a una
conferencia de prensa solos, sin la posibilidad de decir nada noticioso,
produciendo otra desilusión.
El momento era para que el informe lo recibiera
la presidenta y su Gabinete, y que ella anunciara de inmediato,
con vigor y firmeza, el cumplimiento de algunas importantes recomendaciones,
mostrándole al país el liderazgo que se desea ver en palacio. En
el caso de las recomendaciones que exigen cambio legislativo, podría
haberse comprometido a presentarlas a la Asamblea durante este período
legislativo. Hubiera podido listar las recomendaciones que requieren
de cambios constitucionales para que el país vaya viendo la necesidad
de la reinstitucionalización del Estado, indicando que si existiera
una petición popular generalizada pasaría a nombrar los comisionados
(lo cual ya está en su plan de acción) para ir armando un anteproyecto
de nueva Constitución.
En conclusión, era momento para liderar.
No solo se perdió ese momento, sino que al presentarse una segunda
gran oportunidad, cual era su discurso al abrirse el período de
sesiones de la Asamblea, con el país entero escuchando, el discurso
produjo otra gran desilusión al no presentar un plan vigoroso de
acción anticorrupción. Fue Rubén Arosemena quien planteó con valentía
y vigor la enfermedad institucional de la República, en una autocrítica
al poder del Estado que representa, lo cual le merecerá el debido
reconocimiento público.
Al nombrar la comisión para combatir la corrupción,
la presidenta prometió a los comisionados que cumpliría con sus
recomendaciones, pero los ha dejado esperando a ellos y al país,
en un manejo muy desafortunado que deja muy vulnerable la institucionalidad
democrática que mucho nos costó lograr, y que juró defender.
Los seres humanos somos todos buscadores
de respuestas. Según Boorstin, “somos el animal buscador por naturaleza”.
Las respuestas siempre nos eluden y es la búsqueda perpetua la que
nos permite nuestra humanidad. Siempre queremos saber ¿por qué?...
¿cómo es posible?... ¿cómo podemos –nos preguntamos– recapturar
y enriquecer nuestro sentido de integridad y de propósito? Panamá
–usando palabras de Ortega y Gasset– hoy vive deshonrada. Los ciudadanos
tenemos que ejercer nuestro poder para reencausar el debate nacional
hacia lo esencial, lo permanente, la reinstitucionalización de nuestra
nación.
El momento es para peticionar, en forma individual
y colectiva, el inicio de un proceso Constituyente poco traumático
en el que –el pueblo, el soberano– presione para lograr una comisión
de notables que produzca un proyecto de nueva ley fundamental que
contemple las cosas que hay que cambiar de raíz –incluidas muchas
de las recomendaciones de la comisión presidencial para combatir
la corrupción– para luego hacerla viable con su voto directo, en
un plebiscito. Mañana es tarde.
El autor es presidente de la Fundación para
el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Pequeño país de grandes
serenatas: Jaime A. Porcell Alemán
• El informe
de la comisión... y oportunidades perdidas: I. Roberto Eisenmann,
Jr.
• Constituyente: Sebastián
Sucre
• Nuestros memes
y una cultura de impunidad: Jorge Motta
• Los derechos de
la mujer en el mundo actual: Marcela Rojas de Pérez
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