Asamblea Legislativa: corrupción a su máxima expresión
Donde hay tanta miseria,
pobreza y pobreza extrema, se necesita de hombres y mujeres que
quieran este país
Carlos Omar Rosas V.
Se nos hace difícil creer todo lo que está ocurriendo actualmente en nuestro querido Panamá, sobre todo las denuncias de corrupción protagonizadas por el Organo Legislativo, específicamente por miembros del flamante pacto META.
Es vergonzoso y hasta lamentable cómo nuestro país –que está sufriendo los embates de una recesión mundial por una nefasta globalización, un índice de desempleo alarmante y una economía en franco estado postrero– muestra ante la faz mundial la disputa entre bandas de los llamados “padres de la patria”, el control de a quién o a quiénes se les da más dinero para aprobar leyes que en un momento dado serían de beneficio para el desarrollo socio-económico de este sufrido pueblo.
Mencionar nombres de cuál es más corrupto que otro sería llover sobre mojado, ya que todo Panamá sabe quiénes son los grandes mafiosos y ladrones que, lamentablemente, gozan de inmunidad y se escudan en el hemiciclo legislativo.
Pero no podemos pasar por alto las serias acusaciones que profirió la señora Balbina Herrera en contra del magistrado Winston Spadafora. Pienso –y sé que es el sentir de muchos panameños– que el magistrado Spadafora debe llevar esta situación hasta las últimas consecuencias, ya que si él no tiene nada que ver con la negociación de convictos narcotraficantes para liberarlos de prisión a cambio de recibir fuertes sumas de dinero por cada uno de ellos, denuncia hecha por la legisladora Herrera, que desmienta esto lo más pronto posible ya que como lo dijo en uno de sus escritos la representante Astrid Wolff, todos sabemos que la señora Balbina Herrera es lo que es aunque se vista de seda, y allí en plena sesión “se le salió el cobre” como decimos en buen panameño.
La clase política de este país está desprestigiada, la población en general siente asco por el olor nauseabundo que despide cada uno de ellos.
Donde hay tanta miseria, pobreza y pobreza extrema, se necesita de hombres y mujeres que quieran este país; que busquen las soluciones adecuadas para que la nación se enrumbe por los senderos de paz, progreso y desarrollo.
¿Por qué Transparencia Internacional y el Frente contra la Corrupción no hicieron lo mismo en el gobierno de Pérez Balladares, cuando la corrupción sí llegó a una escala en que el corruptómetro no tenía la capacidad de medir abusos y desafueros de toda índole?
Nunca se escuchó en ese período a los señores Angélica Maytin y Chito Montenegro decir esta boca es mía; sus razones tendrán.
Que Dios Todopoderoso nos proteja de esta vorágine de injusticias y desaciertos que cometen los que nos gobiernan.
El autor es licenciado en administración pública
Además en opinión
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I. Roberto Eisenmann, Jr.
• Asamblea
Legislativa: corrupción a su máxima expresión: Carlos Omar Rosas
V.
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• Recapitulando:
Mariela Sagel
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