Panamá, 24 de febrero de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
kaleidoskopio
Reseña
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

La persistencia de Jované

Lorenzo Abrego
labrego@prensa.com

La llegada de Juan Jované a la Caja de Seguro Social (CSS) fue una sorpresa para muchos, pues no era un candidato que gozara del respaldo de los sectores tradicionales de poder.

Jované es un profesor de gustos modestos, sencillo, poco acostumbrado a los alardes, a tal punto que antes recorría la ciudad en su viejo auto Lada, y ahora lo hace en un práctico Tercel.

Antes de llegar a la Caja, el economista fue asesor del Ministerio de Planificación de Nicaragua bajo el gobierno sandinista, y director del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la Universidad de Panamá, donde contribuyó con varios análisis sobre la economía nacional.

Propuesto por los obreros y los jubilados, Jované alcanzó, entre los candidatos, el más alto índice de aceptación en las encuestas de Dichter & Neira publicadas por La Prensa.

El hecho de que la presidenta lo haya designado director de la Caja, no ha cambiado en absoluto sus ideas, pues sigue opuesto de manera férrea a la privatización de la entidad; objeta, al igual que en 1998, el estudio actuarial de la OIT, y aboga porque el Estado y la sociedad asuman parte de la deuda social que tienen con los trabajadores activos y los pensionados.

Esta semana, el director de la Caja ha protagonizado una lucha de posiciones sobre el futuro del sistema de previsión y seguridad social, que ha concentrado buena parte de la atención pública.

Sin duda, este hombre de más de 50 años, tiene la responsabilidad de conducir a la entidad por un sendero que le brinde confianza tanto a los ‘viejos’ como a los jóvenes (futuros jubilados de Panamá).

Para nadie es un secreto que el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) que sustenta las pensiones tiene un déficit actuarial de más de dos mil millones de dólares. Esto lo reconocen el Seguro, el Gobierno, los empresarios, la sociedad y hasta los políticos. El problema está en la aplicación de la “medicina” para sanar ese “dolor económico”. Aquí está el centro de la polémica, que se acentúo con la entrega del informe de la OIT, que demuestra que si se mantiene el statu quo, la reserva de IVM entrará en déficit en el 2005 y se agotará totalmente en el 2018.


Además en portada

Soná se viste de feria
Desaparece candidata presidencial
Todo el mundo invierte en China
Destruyen campamento del “Mono Jojoy”
La persistencia de Jované
La perla del archipiélago
Altos funcionarios encaran diferencias
Los colombianos huyen de la guerra
Mañana entregan informe sobre corrupción
El país de las disparidades
Panamá, capital marítima
Brunch dominical
La basura ofrece una oportunidad
Uso del FFD depende de bendición obrera
De paseo por el Casco Viejo






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ Trasfondo¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com