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Defensor del lector
Preocupaciones
por el idioma
La transformación de las ideas
en expresiones lingüísticas (habladas o escritas) es
parte fundamental en el desarrollo filosófico, social y cultural
de los hombres y los pueblos.
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
La
preocupación por el uso correcto del idioma está en
la conciencia de muchos lectores que, sin caer en puritanismos idiomáticos,
sí encuentran en la lengua heredada un instrumento de identificación.
La plaga que preocupa es la invasión gratuita de vocablos
foráneos, que con el correr de los tiempos se quedan como
si fuera aceptado decir pícher para nombrar al
lanzador en los partidos de béisbol.
Hay áreas en donde el abono que ampara la germinación
de estos errores es abundante. La tecnología (sobre todo,
la relacionado con la electrónica y la cibernética)
y los deportes van a la cabeza.
El otro ángulo de preocupación es el del descuido
en el uso del idioma. El idioma del qué-so-pa
(qué pasó, paciero) de los jóvenes de ahora.
Pero estos lenguajes de los submundos o subculturas expresan las
necesidades comunicativas de sus usuarios, entre ellos. Al establecer
relaciones con otras comunidades, el estudiante de barrio, por ejemplo,
debe comprender que del respeto a las normas del idioma y de su
correcto empleo depende una mejor comunicación.
El universo léxico del qué-so-pa no pasa
de las 800 palabras, mientras que las registradas por la Academia
Española de la Lengua, en 1992, alcanzan 83 mil 500 vocablos.
Suficientes para expresar todos los conocimientos, sentimientos
y opiniones que el ser humano requiera.
¿Por qué preocuparse del uso correcto del idioma?
En un diario, el lenguaje escrito es el instrumento de trabajo básico;
por tanto, el lector espera calidad y sencillez en el uso de ese
instrumento.
Cartas y comentarios
Lucas Patiño aclara que no trabaja
para el Grupo Rodin
7 de febrero del 2002
En la página 29A, sección Negocios, de la edición
de La Prensa del 7 de febrero del 2002, aparece una noticia titulada
Grupo Rodin interesado en desarrollar proyecto en Rodman,
noticia en la cual aparece como responsable el periodista Gerardo
Berroa Loo.
En el contexto de dicha noticia se afirma que el suscrito, arquitecto
Lucas Patiño, antiguo funcionario de la Autoridad de la Región
Interoceánica (ARI), trabaja para el Grupo Rodin en
este proyecto. Esta afirmación es falsa, pues yo no
trabajo, ni directa ni indirectamente, para ninguno de los señores
Rodin, ni para empresas relacionadas con dicho Grupo.
Basado en el derecho que me asiste, exijo del periódico
a su cargo que se sirva rectificar dicha información, publicando
esta rectificación con igual prominencia que la dada a la
noticia errada.
Lucas Patiño (arquitecto).
Solicita un mayor tratamiento de temas
ecológicos
10 de febrero del 2002
Mi agradecimiento más sincero, por los titulares que muy
puntualmente vengo recibiendo de este extraordinario medio de comunicación
de mi querida Panamá, como es La Prensa, bajo la dirección
de Gilberto Sucre.
Igualmente, aprovecho la ocasión para darle mi enhorabuena
a usted, señor director, haciéndola extensiva también,
a todos y cada uno de los redactores, reporteros y demás
personal de su empresa quienes, codo a codo, y día a día,
se esfuerzan por mantener ese listón, en lo más alto
de la prensa escrita de Panamá, procurando informar, educar
y entretener. Todo esto en el marco más estricto de honestidad,
de la noticia contrastada, y a la vanguardia de lo último
en lo que a noticia se refiere, producto de la gran profesionalidad
de todos sus trabajadores. Por ello, son la referencia de todos
los medios de comunicación de Panamá.
Si me permiten, deseo hacer una pequeña sugerencia que espero
cale en quien corresponda. Contando Panamá con una extraordinaria
riqueza faunística, además de esa ingente flora y,
por qué no, también ese precioso y contagioso folclor;
¿cabría la posibilidad que, por ejemplo, en la edición
dominical, se realizaran reportajes sobre estos temas?
Pienso que sería un gran acierto para quienes tenemos inquietudes
sobre el ecosistema y el medio ambiente en general, que supongo
que somos muchos más de lo que cabría imaginar; a
su vez serviría para fomentar en sus lectores la conciencia,
el cariño y el respeto por ese bien de todos y que será
un gran legado para las futuras generaciones.
También deseo hacer una observación. Se trata de
que he intentado enviarles, en días anteriores, este correo
electrónico con la dirección: internet@prensa.com
y han sido infructuosos dichos intentos, porque me han devuelto
siempre dicho correo; confío pues que, en esta ocasión,
no ocurra y llegue a su destino.
Sin otro particular, reciban cordiales saludos de un fiel lector
de su distinguido periódico.
Onix Pinto Martez. (De Las Lomas,
en la provincia de Chiriquí. Afincado en Pamplona, España).
Asuntos del Casco Viejo, estacionamientos
y turismo
15 de febrero del 2002
Si Panamá desea llegar a ser una atracción turística
a nivel internacional veo la urgente necesidad de atención
al turismo interno es por donde debemos comenzar si es que
queremos aprender a atender al viajero del exterior. Si queremos
que el Casco Antiguo de la ciudad capital atraiga público,
entonces ¿por qué se prohíbe el uso del estacionamiento,
sobre la playa, frente al Teatro Nacional?
La noche del lunes 28 de enero la Asociación Nacional de
Conciertos ofreció un concierto gratis para clausurar su
XVII Campamento Musical Juvenil. La asistencia fue numerosa, pero
el guardia de turno no permitió el uso del estacionamiento
a pesar de que estaba totalmente vacío. Su explicación
era que el área pertenecía a la Presidencia y no lo
podía usar el público.
El que suscribe y otras personas nos hemos encontrado con esta
prohibición en otras ocasiones, lo que causa un gran inconveniente
en un barrio con pocas alternativas para el estacionamiento de autos.
El público se merece mejor trato cuando se adentra al Casco
Antiguo. De lo contrario, se irá alejando de él y
coartando el incremento del desarrollo económico y cultural
que se pretende fomentar allí.
Terence Ford G.
En defensa de la tradición de
los congos
15 de febrero del 2002
Felicitaciones al colega José Quintero De León por
su trabajo periodístico El día que los congos
callaron en Chilibre [publicado el 9 de febrero del 2002].
Resulta lamentable observar que una tradición de tanto arraigo
popular, que nos remonta a nuestro pasado histórico inmediato,
está siendo acorralada por la violencia callejera, sin que
las autoridades pongan orden en semejante anarquía.
Velar para que estas costumbres que nos hablan de los pueblos que
tuvieron desde muy temprano la valentía de rebelarse frente
al yugo colonial, se conserven intactas, debe ser también
preocupación del Instituto Nacional de Cultura (INAC), pues
el arte y la música de nuestros antepasados, al igual que
las piezas de museo, son parte importante del patrimonio histórico
del país.
Carlos Raúl Acevedo
Sugieren mayor cobertura de temas de
negocios nacionales
11 de febrero del 2002
El segmento Negocios es una excelente vía para informar
a propietarios y gerentes de negocios sobre la actualidad de nuestro
país y del mundo en cuanto a fusiones de empresas, nuevos
proyectos, nuevos negocios, las tendencias internacionales y todo
lo concerniente al mundo de los negocios.
Sin embargo, considero que se le debe dar más profundidad
y cobertura a los temas nacionales, ya que muchas veces nos enteramos
de los cambios económicos y otros temas en dicho segmento.
Nadir De Gracia (Ingeniero industrial)
De Argentina a Panamá: los caminos
de la corrupción
14 de febrero de 2002
Cada vez que leo en los diarios comentarios que afirman que los
problemas de Argentina no pueden tomarse como una advertencia de
lo que eventualmente pudiera ocurrir en Panamá, pienso que
la comparación se hace, equivocadamente, solo basados en
parámetros económicos. Se olvida quizás
intencionalmente que la causa principal que ha llevado a ese
país a la situación de quiebra total en que se encuentra,
es la corrupción rampante de los grupos de poder, especialmente
el político. El panorama desolador que muestra Argentina
actualmente fue gestado a través de muchos años de
manejo irresponsable de las instituciones. Desafortunadamente, estoy
convencido de que nosotros estamos cometiendo los mismos errores
y que ciegos por conveniencia no queremos admitirlo.
En su libro Argentina, una luz de almacén, reflexiones
sobre un país en penumbras, (Editorial Sudamericana),
Rafael Bielsa toca, entre muchos otros, el tema del control de la
gestión pública. Afirma que durante la década
de los ´90 se consideró el control de la actividad
pública como un engorro. El concepto de legalidad en los
asuntos públicos fue enfrentado a los de eficacia y eficiencia.
Respetar la ley era atentar contra el progreso. Así, las
privatizaciones se hicieron a rajatabla en nombre del progreso y
la globalización.
El resultado de estas prácticas se ve ahora y su costo lo
está pagando todo el pueblo argentino. Sin embargo, mucho
del beneficio que supuestamente debió haberse obtenido para
el país, fue hábilmente desviado para engrosar la
fortuna personal de funcionarios corruptos e inescrupulosos.
¿Suena familiar? Creo que sí. En Panamá hay
fortunas que aparecieron de la noche a la mañana y que, desafortunadamente,
nadie o muy pocos cuestionan. La falta de control permitió
y aún permite que esto ocurra. Control que debe
venir por partes iguales tanto de las instituciones oficiales con
tal responsabilidad, como del ciudadano común, que debe vigilar
el comportamiento de los funcionarios públicos.
¿Por qué ocurren estas cosas? Rafael Bielsa con gran
lucidez hace las siguientes reflexiones, las cuales esta nota tiene
el propósito de compartir:
Un amplio margen de discrecionalidad tiene sus ventajas:
celeridad, aptitud para tomar decisiones sin obstáculos inmediatos,
albedrío. También desventajas: la falta de contraste
de las ideas propias con las ajenas puede ser fatal. (...) Allí
donde hay discrecionalidad debe haber una dosis exactamente igual,
aunque de signo inverso, de control. Cuando no es así, las
demasías son inevitables, y los costos irremediables. Bernardo
Kliksberg, especialista en pensamiento oganizacional, ha demostrado
con todo rigor '10 falacias sobre los problemas sociales de América
Latina', ostentadas por las teorías sobre los mercados
que inspiraron a los economistas e influyentes durante la última
década de la Argentina:
Negar la gravedad de la pobreza.
No considerar la irreversibilidad de los daños que
causa.
Argumentar que solo el crecimiento económico solucionará
los problemas.
Desconocer la trascendencia del peso regresivo de la desigualdad.
Desvalorizar la función de las políticas sociales.
Descalificar totalmente la acción del Estado.
Desestimar el papel de la sociedad civil y del capital social.
Bloquear la utilización de la participación
comunitaria.
Presentar el modelo reduccionista que se propone, con sus
falacias implícitas, como la única alternativa posible.
Eludir las discusiones éticas.
Reflexionar sobre la importancia del control a la luz de estas
10 falacias, predica sobre el control, mucho más de lo que
pudieran decir 100 páginas de texto.
Las similitudes entre Argentina y Panamá, especialmente
a la luz de los problemas de corrupción y soborno que vivimos
hoy, son obvias. Aunque muchos traten de negarlo, el país
Panamá está enfermo. Muy enfermo. Cuando Bielsa escribió
su libro, Argentina estaba en penumbras. Hoy está en la oscuridad.
De continuar avanzando por el camino que nos arrastran nuestros
dirigentes, Panamá pronto se unirá a la Argentina
en ese cuarto oscuro y tenebroso de la quiebra, del cual será
muy difícil sino imposible salir.
Carlos A. Alvarado N.
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