Panamá, 15 de febrero de 2002
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Tavernier presenta su nueva película

Cecilia Fleta
de DPA

El director francés Bertrand Tavernier (centro) presenta a la actriz italiana, Maria Pitarresi, (der) y al actor francés, Jacques Gamblin (izq), quienes participaron en su película ‘Laissez–Passer’.

BERLIN, Alemania. — El director de cine francés Bertrand Tavernier declaró en entrevista que, a pesar de haber recreado en su última película, Laissez-Passer (“Salvoconducto”), el cine que se hacía en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, no le hubiese gustado hacer películas en aquella época.

“No se imagina lo difícil que era rodar una película en esas condiciones. Había que luchar contra todo tipo de contratiempos técnicos y tenías que saber con mucha antelación el tipo de toma que querías rodar porque había que preparar los proyectores y demás aparatos. Y esa no es mi forma de trabajar”, explicó el director.

Laissez-Passer trata la actitud que tomaron los intelectuales de la época de la ocupación nazi de Francia frente a las fuerzas de ocupación: “Sobre el dilema de si era moralmente aceptable en ese momento histórico trabajar para los alemanes o no. ¿Qué puedes escribir cuando tu país está ocupado y tienes un gobierno que odias?”

Lo consigue a través de la historia de dos personajes reales: Jean Aurenche, guionista y escritor que posteriormente colaboró con el mismo Tavernier en algunas películas, y Jean Devaivre, ayudante de dirección en los estudios de la compañía alemana Continental en París.

Aurenche se negaba a trabajar para los alemanes, mientras que Devaivre usaba su empleo allí como “salvoconducto” para poder llevar a cabo sus actividades clandestinas –atentados y espionaje incluidos– al amparo de la supuesta inocencia que se atribuía a alguien que aceptaba trabajar para la Continental.


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