El turismo en el espacio
Alicia Rivera
De El País
MADRID, España. –Para ir al espacio ya no es imprescindible ser astronauta profesional ni recibir un entrenamiento exhaustivo. A partir de ahora, según han acordado los socios de la Estación Espacial Internacional (ISS), pueden volar a la base orbital “participantes individuales”, lo que incluye, entre otros, “maestros, periodistas, cineastas y turistas”. La verdad es que ya ha estado en la ISS un turista, el multimillonario estadounidense Dennis Tito, cuyo viaje con una tripulación rusa –tras pagar una importante cantidad de dinero– provocó el año pasado un serio conflicto debido a la oposición inicial de la NASA, aunque acabó cediendo a las presiones rusas. Ahora, con los nuevos criterios adoptados por las agencias espaciales para ir a la ISS, que se acaban de hacer públicos, se formaliza esta vía de explotación de la estación, quedando definidos dos tipos de tripulantes: los astronautas profesionales y los ‘participantes en vuelos espaciales’.
Las solicitudes para comprar billetes al espacio seguramente crecerán en los próximos años y los rusos esperan meter un turista en cada tripulación suya a la estación, siempre y cuando pague 20 millones de dólares para costear la preparación y el viaje.
El próximo pasajero espacial está previsto que sea Mark Shuttleworth, un hombre de negocios sudafricano, que estará listo para despegar a bordo de un cohete Soyuz el próximo mes de abril, según informa space.com.
Requisitos
Para ser astronauta profesional seguirá exigiéndose un alto nivel de preparación y de entrenamiento, pero para ir de visita al espacio los requisitos quedan muy relajados. El documento hecho público el jueves por la NASA con los criterios para ir a la ISS señala que serán factores para descartar a un candidato: “La delincuencia o la mala conducta en empleos anteriores o en el servicio militar; la conducta criminal, deshonesta, infamante o notoriamente desagradable; las declaraciones intencionadamente falsas o fraudulentas en exámenes o pruebas; el consumo excesivo habitual de bebidas tóxicas; el consumo de narcóticos y drogas”.
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