Panamá, 8 de febrero de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Defensor del lector
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

La globalización a prueba

En muchos casos, los gobiernos sólo encuentran el valor y los recursos necesarios para hacer lo correcto cuando el sector empresarial toma el mando

Kofi A. Annan

Muchas personas me han preguntado por qué accedí a participar en el Foro Económico Mundial este año. Algunas personas parecen haber pensando que al hacerlo me estoy alineando con la elite mundial, dando la espalda a las masas oprimidas quienes, según sus ojos, son las víctimas de la globalización.

Lo opuesto es verdad. He visto el foro como una oportunidad para dirigirme a esa elite en nombre de aquellas masas oprimidas; en nombre, especialmente, de más de mil millones de personas en el mundo, que viven sin alimento suficiente para comer, sin agua potable para beber, sin escuela primaria o centros de salud para sus hijos; concretamente, sin los requerimientos más básicos de la dignidad humana.

Personalmente, no creo que esas personas sean víctimas de la globalización. Su problema no es que estén insertos en el mercado mundial sino que, en muchos casos, están excluidos del mercado. Sin embargo, depende de la elite global –de los líderes políticos y de negocios de los países más afortunados– probar, con acciones traducidas en resultados concretos para los oprimidos, explotados y excluidos, que esa percepción está errada.

No es necesario decir que sin industrias o comercios los pobres no tendrán esperanzas de salir de su pobreza, tal como muchos de ellos lo sienten ahora. Se necesita demostrarles, con ejemplos tangibles que hagan la diferencia en sus propias vidas, que la economía –aplicada adecuadamente– y las ganancias –sabiamente invertidas– pueden generar beneficios sociales al alcance no solamente de algunos, sino de muchos y eventualmente para todos.

Muchos empresarios líderes siguen pensando que esos son problemas que los gobiernos deben resolver y que las empresas deben preocuparse únicamente de los temas fundamentales. Sin embargo, la mayoría de ellos entiende que, a la larga, lo fundamental depende de las condiciones sociales y económicas así como de la estabilidad política. Un número creciente de empresarios está entendiendo que no se debe esperar a que los gobiernos actúen, ya que en realidad no tienen los medios para actuar. En muchos casos, los gobiernos sólo encuentran el valor y los recursos necesarios para hacer lo correcto cuando el sector empresarial toma el mando.

A veces las compañías pueden hacer una gran diferencia con inversiones realmente mínimas. Tomemos el caso de los fabricantes mundiales de sal. Trabajando con las Naciones Unidas, se han asegurado de que toda la sal fabricada para consumo humano contenga yodo. El resultado es que cada año más de 90 millones de recién nacidos están protegidos de la deficiencia de yodo y, por tanto, alejados de una causa central del retraso mental.

Necesitamos más ejemplos como ése, ejemplos de compañías que ayuden a movilizar la ciencia y la tecnología global para hacer frente a crisis relacionadas con el hambre, las enfermedades, la degradación ambiental, y el conflicto, que están retrasando al mundo en desarrollo.

Es cierto que para que muchas de las iniciativas tengan éxito, las empresas necesitan socios bien informados en el Gobierno. Pero no se debe esperar pasivamente a que ellos aparezcan. En muchos países, la voz de estos líderes empresariales juega un papel importante en la creación de un clima de opinión en el que los gobiernos toman sus decisiones.

Ciertamente, nadie en mejor lugar que estos líderes para refutar los argumentos de los proteccionistas o de los avaros. Ellos son quienes pueden ejercer la persuasión para que los mercados de los países ricos abran sus puertas a productos con alta densidad de mano de obra procedentes de los países pobres y para poner fin a las subvenciones a la exportación agrícola que hace imposible la participación de los agricultores de los países pobres.

Los empresarios, como contribuyentes líderes, son quienes pueden abogar de la manera más persuasiva por el alivio de la deuda y la ayuda oficial a los países en desarrollo, así como por una oportunidad para que éstos dejen oír sus voces cuando se discuten las decisiones que afectan la economía mundial.

Todos estos asuntos son esenciales si los países pobres de hoy quieren crecer y prosperar. Para tal efecto, ellos necesitan tener todo en orden de manera que puedan movilizar los recursos domésticos, y atraer la inversión extranjera privada y beneficiarse de ella. No obstante, se les debe dar la justa oportunidad de exportar sus productos, y muchos de ellos necesitan ayuda técnica y financiera para incrementar su infraestructura y sus capacidades que los lleve a beneficiarse de las oportunidades del mercado. Aun cuando las puertas estén abiertas, uno no puede pasar por ellas sin músculos.

El próximo mes, con ocasión de la conferencia sobre el Financiamiento del Desarrollo, a celebrarse en la ciudad de Monterrey, México, líderes políticos y empresariales tendrán la oportunidad de demostrar que, al discutir seriamente dichos asuntos, tienen la intención de asegurar que la globalización ofrezca al pobre una verdadera oportunidad para salir de la pobreza.

Ellos pueden asestar un duro golpe contra las fuerzas de la envidia, la desesperanza y el terror, enviando un claro mensaje de solidaridad, respeto y ante todo: esperanza.

El autor es secretario general de Naciones Unidas

Además en mundo

La globalización a prueba
‘Al loco le queda poco’
Israel bombardea Naplusa
'La fe ayudó a estadounidenses': Bush
Bush aplica Convención de Ginebra a los talibán
Mueren 20 personas por avalancha
Estados Unidos descarta enviar tropas a Colombia
Congreso argentino inicia investigación
Arrestan a coronel que criticó a Hugo Chávez
Pobreza en Africa puede afectar al resto del mundo
Tribunal de La Haya espera la captura de Radovan Karadzic
Nuevo escándalo salpica al gobierno de Gloria Arroyo
Finaliza rescate de cuerpos en el Kursk
Accidente aéreo deja siete muertos en Rusia






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ Trasfondo¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com