Panamá, 20 de enero de 2002
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La esperanza sube cuando los intereses bajan

Wilfredo Jordán S.
wjordan@prensa.com

Este es el momento para comprar la casa de sus sueños. Las tasas hipotecarias han caído favorablemente para los prestatarios. La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de recortar a niveles históricos la tasa de interés benefició al sector hipotecario panameño.

Aunque los beneficios no se sintieron inmediatamente, los resultados ya empiezan a verse en el mercado local. Pero ¿qué significa? Por ejemplo, ahora usted podrá comprar una casa de hasta 62 mil 500 dólares con un interés preferencial de entre 4% y 6%. Anteriormente, los intereses no bajaban de 6.5%.

Al mejorar las tasas, se compensa un poco el efecto que la desaceleración económica tiene en el ingreso de los prestatarios, y a su vez se modelan condiciones que promueven la construcción de más viviendas, puntualiza Diana Patricia Motta, vice presidenta de Banca Hipotecaria de Banistmo.

Luis Navarro, presidente de la Asociación Bancaria de Panamá, reconoce que poco a poco los bancos han ido ajustando las tasas, pese a que el sector hipotecario es altamente competitivo, incluso a nivel de América Latina. “Si la tendencia es a disminuir, en la medida que pase el tiempo la tasa en los bancos bajará, y al mismo tiempo se ajustarán las tasas en los préstamos hipotecarios”, agrega el banquero.

La lucha en el mercado

En la guerra interbancaria por captar un mayor número de clientes, los competidores hacen su mejor esfuerzo por lucir cada vez más atractivos. Sus armas no son muy sofisticadas: la eliminación de los trámites burocráticos –banca estatal– y llegar directamente al cliente con atractivos paquetes de financiamientos.

Actualmente los bancos privados como Banco General, Banistmo, HSBC y Banco Continental lideran la cartera hipotecaria local, pero las entidades estatales le siguen de cerca.

El Banco General maneja la mayor cartera con más de 700 millones en crédito hipotecario, seguido de Banistmo con 352 millones de dólares.

El Banco Nacional de Panamá cuenta con una cartera hipotecaria de 201 millones de dólares prestados a unos 7 mil 432 prestatarios.

Mientras tanto, la Caja de Ahorros (CA) trata de “reconquistar” el primer lugar que mantenía en el mercado hipotecario hace 20 años. Para ello, intenta ofrecerle una respuesta al solicitante en el menor tiempo posible. Actualmente la CA cuenta con una cartera hipotecaria de 321 millones de dólares, que corresponden a 17 mil 535 préstamos hipotecarios otorgados.

Su financiamiento se concentra en viviendas de interés social. A esto obedece que el mayor porcentaje de la cartera esté comprometido en viviendas de entre 15mil, 25mil, 40 mil y 60 mil dólares.

La gerente ejecutiva de crédito de la Caja, Itza Cuan de Rojas, explica que el trabajo se concentra en agilizar los procesos y lograr una mayor comunicación entre las promotoras y la institución. En el 2001, la CA destinó 62.4 millones a préstamos hipotecarios y de construcción.

Facilidades con rigurosidad

Pese a que la competencia por la captación de clientes es feroz, los bancos no han querido pasar por alto el análisis de los potenciales clientes. Años atrás, los bancos solamente estudiaban las características de crédito del solicitante de un préstamo, es decir todo lo que se tenía en cuenta es que fuera un trabajador de la empresa privada o un servidor público.

Hoy en día, las entidades financieras también analizan la empresa empleadora para determinar la estabilidad de la misma.

Natasha Sucre, presidenta electa de la Asociación de Corredores de Bienes y Raíces (ACOBIR) y dedicada por 30 años a la actividad de bienes y raíces, reconoce que el decrecimiento de la economía ha provocado una mayor oferta de arrendamiento y venta de bienes que la demanda existente.

“Los bancos cuentan con disponibilidad de fondos para ofrecer préstamos hipotecarios, pero al mismo tiempo son más cautos”, puntualiza Sucre.

Los bancos están haciendo ferias y ofreciendo muchas facilidades, pero en una economía en decrecimiento, donde incluso hay empresas en quiebra, no basta con probar el tiempo y la capacidad de pago del prestatario, se requiere conocer la estabilidad de la empresa.


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