Panamá, 18 de enero de 2002
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¿Cuál es el futuro de los hombres?

Los hombres han perdido sus roles tradicionales exclusivos como proveedores para su familia, de protectores, e incluso, de procreadores

I. Roberto Eisenmann Jr.

Nunca tuve dificultad alguna en reconocer los valores de la mujer en el campo económico, y nunca he dejado de admirar en la generación de mis hijas la capacidad que tienen de ser magníficas madres y esposas, a la vez que eficaces ejecutivas.

Sin embargo, a pesar de que no han logrado todavía la equidad merecida en ingresos y puestos de dirección -lo cual justifica que sigan su lucha- ahora comienzo a preocuparme por el futuro que espera a mis nietos hombres… o a más tardar a sus hijos. Se acerca la hora en que los hombres tendrán que irse organizando en un movimiento serio de defensa del masculinismo. The Economist del 22 de diciembre tiene un largo artículo titulado “A veces es difícil ser hombre”, dedicado al tema. Menciona el artículo que ya han salido 5 libros sobre la crisis de los hombres.

Aquí tenemos a una mujer en la Presidencia, otra que acaba de retirarse como presidenta de la Corte Suprema, y varias en posiciones cimeras de partidos políticos. Además, me contaba un rector de Universidad que hoy, el 70% de los titulados son tituladas, así es que ya las mujeres tienen un nivel más alto de educación que el que tienen los hombres. Los hombres tienen un futuro incierto, para decirlo en forma venial. En EU el número de las mujeres “económicamente activas” ha pasado de 51% en 1973, a 71% en el 2000, y en el mismo período los hombres han bajado del 86% al 84%.

Los hombres han perdido sus roles tradicionales exclusivos como proveedores para su familia, de protectores e, incluso, de procreadores: no son pocas las mujeres que hoy deciden ser madres sin tener que cargar con “el problema” de un marido. Incluso, la maternidad buscada no requiere de hombre alguno; simplemente compran el esperma (con un detallado currículo) en un banco especializado. ¡Ya ni para la reproducción somos necesarios!

¿Se acuerdan de cuando en nuestra generación los hombres nos cuidábamos de no caer en manos de una mujer “quedada” (todavía soltera a los 25 año)?… pues hoy son las mujeres las que sospechan de los hombres solteros que no se han casado o, por lo menos, comprometido antes de los 30. “Debe tener algún problema” -dicen- al darles al espalda.

Pero hay algunas cosas en las que los hombres siguen ganando -y bien lejos- a las mujeres. A pesar de que ellas han avanzado, todavía somos los reyes en coronarias infartadas, en isquemias cerebrovasculares, en alcoholismo, en accidentes fatales y en otras maravillas similares.

Otra realidad: como tenemos una fama bien ganada de irresponsabilidad paternal, la justicia en los procesos de divorcio claramente discrimina contra los hombres y normalmente asigna la custodia de los hijos a la madre.

Los hombres parecen tener un futuro poco claro. No creo que puedan ganar y están destinados a ser las nuevas víctimas de la nueva sociedad que será claramente dominada por las mujeres. ¡Despierten, pelaos! Edúquense, aprendan con urgencia el sentido de responsabilidad, asuman que uno no puede ser niño más allá de la niñez. Si quieren una vida digna, ésta es la única opción. Hombres del mundo, ¡uníos!

El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana

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