El enigma de los camarones
Desde que se denunció
que dentro de los camarones había plomo, las ventas han bajado mucho.
URANIA CECILIA MOLINA
ESPECIAL PARA LA PRENSA
nacionales@prensa.com.
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En playa Leona hay unos mil 500
habitantes, todos dedicados a las faenas de pesca. Quien no
trabaja en los barcos artesanales, va a los manglares a buscar
almejas.
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PLAYA LEONA, Panamá. Los pescadores de Playa
Leona, en el corregimiento Puerto Caimito, distrito de La Chorrera,
están preocupados porque están en la mira de la opinión pública. Uno
de ellos hasta es objeto de una investigación por parte del Ministerio
Público.
Todo se inició cuando las autoridades detectaron
varios camarones que fueron rellenados con plomo para aumentar su
peso y obtener mayor ganancia al revenderlos.
El escándalo salió a la luz pública, los
medios de comunicación se hicieron eco, comenzaron las investigaciones
y esta tranquila comunidad, solo recordada por los políticos en
tiempo de campañas, fue el centro de atención de la ciudadanía en
todo el país.
En Playa Leona, las opiniones de los pescadores,
se encuentran divididas; algunos desean hablar de los camarones
alterados con plomo, mientras que otros prefieren olvidar que eso
ocurrió.
En lo que sí coinciden es en que las autoridades
deben investigar hasta las últimas consecuencias, porque de todo
el escándalo, los únicos perjudicados son los miembros de su comunidad.
Dimin Castillo, quien lleva 12 años de ser
pescador, asegura que es la primera vez que escucha noticias sobre
la alteración de camarones u otros productores que ellos pescan.
El pescador detiene el andar del instrumento
con que teje la red bajo la sombra de unas palmeras para decir que
la comercialización de los productos que ellos pescan comenzó a
bajar desde que se difundió la noticia de que había camarones alterados
con plomo en el corregimiento de Playa Leona.
“Dicen que es de acá, pero realmente no se
sabe de dónde es”, dijo el joven pescador, quien desde los nueve
años se lanza al mar en busca del sustento diario, lo mismo que
la mayoría de los habitantes de este corregimiento.
Castillo asegura que Playa Leona es un corregimiento
que lleva más de 80 años de fundado, y desde que se fundó sus pobladores
se han dedicado a las faenas de pesca.
Candelaria De La Flor asegura que en Playa
Leona no hay otra cosa que hacer, sino irse a pescar.
De La Flor señaló que en Playa Leona la cosa
está muy dura, sin fuentes de trabajo, la pesca es la única solución.
“Ahora sale lo de los camarones con plomo”, dice mientras lanza
una seca carcajada. “Desde ese día, la cosa se puso peor, porque
hasta los camarones se fueron, ya no hay pesca”, añadió.
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| Los pescadores trasladan el producto
de la pesca a unos 200 metros de la playa, lo colocan en tanques
con hielo para luego venderlo. |
En Playa Leona, como en otras comunidades cercanas
al mar, la mayoría de sus habitantes son pescadores artesanales.
Los lugareños aseguran que son mil 500 habitantes en Playa Leona,
donde el que no se lanza al mar a pescar visita los manglares en
busca de almejas para vender.
Menchaca, apellido de la persona investigada
por la venta de los camarones alterados con plomo, además de pescar
se dedica a la comercialización en diferentes lugares de la ciudad.
No se encontraba en su casa cuando se le
fue a entrevistar, ni se puso en contacto con La Prensa para dar
su opinión. En tanto, los pescadores del lugar salieron en su defensa.
El joven Dimin Castillo señaló que hay que
buscar de dónde procedían los camarones con plomo, porque Menchaca
tiene 30 años de ser intermediario y nunca se le ha conocido como
una persona que actué deshonestamente.
De La Flor indicó que es enemiga de Menchaca,
pero no por eso puede decir que es deshonesto, y aseguró que nunca
se prestaría para alterar un producto, porque el único perjudicado
sería él, que perdería la credibilidad entre sus clientes.
Castillo indicó que, desde el escándalo,
Menchaca suspendió la actividad de sus barcos, porque antes quiere
aclarar qué fue lo que ocurrió con esos camarones, lo que dejó a
varios pescadores sin trabajo.
Ser pescador no es un trabajado fácil
Florentino De La Flor, Armando y Marco Caride
llegan a la playa y descargan la pesca -corvina, revoltura, bagre,
etc.- de la bodega refrigerada del barco artesanal.
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| Marco Cariade descarga el producto de cuatro
días de pesca, unas 300 libras de diferentes especies. |
Mientras traslada el producto para colocarlo
en una nevera, Candelaria de La Flor, por su parte, señala que ser
pescador no es fácil; pasan varios días en el mar, expuestos a todo
tipo de contingencias para obtener ganancias.
Aseguró que generalmente pescaban hasta 300
libras; sin embargo, en esta ocasión no superaban las 200 libras,
lo que significaba que no tendrían mucha ganancia al revenderlo.
Los tres pescadores estuvieron cuatro días
en alta mar. Y entre alimentos y combustibles invirtieron 70 dólares,
lo que significa que la ganancia sería de 70 dólares, pues solo
sacarían 140 dólares de la venta.
Candelaria indicó que siempre es así, mucho
trabajo y poca ganancia.
En el mar no se duerme, indicó, así es que
el cansancio, la mala alimentación, las horas de espera y los ruegos
para una buena pesca nunca se cobran.
Candelaria añadió que por eso es que le preocupa
lo de los camarones con plomo, porque todo la mala propaganda perjudica
una actividad que ya de por sí está dura y les deja poco para poder
vivir.
Las autoridades y las investigaciones.
Una fuente cercana al Ministerio Público
dijo que el procurador, José Antonio Sosa, no ha remitido a ningún
fiscal estas investigaciones, pero se espera que pronto se haga.
Mientras, el director regional de Salud, Aurelio Núñez, manifestó
que el departamento de asesoría legal todavía no tiene un informe
sobre el particular.
Nuñez indicó que Salud tiene que realizar
una investigación, porque la alteración de un producto pone en riesgo
la salud de los ciudadanos. Una medida sería determinar qué clase
de plomo utilizaron para alterar los camarones.
El funcionario manifestó que su despacho
está anuente a recibir cualquier denuncia que se interponga sobre
este hecho para comenzar a investigar, y agregó que comprende que
la situación del país esta difícil, pero no se puede jugar con la
salud de la ciudadanía para sacar provecho personal.
Hasta ahora es poco lo que se conoce sobre
el origen de los camarones con plomo. Algunos señalan que su procedencia
se atribuye al corregimiento de Playa Leona, porque el distribuidor
vive en el lugar.
Por eso los pescadores de esta comunidad
piden a las autoridades investigar de dónde eran, porque están seguros
de que no procedían de este lugar, ni del distrito de La Chorrera.
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