Juan Carlos en Washington
Navarro afirmó que lo había motivado su adhesión al PRD fue su “gran respeto” porel gobierno de Ernesto Pérez Balladares
Betty Brannan Jaén
WASHINGTON, D.C. -Con referencias a grandes figuras literarias del mundo anglosajón, y hablando un inglés fluido y elegante, Juan Carlos Navarro, alcalde de Panamá, se presentó el viernes ante uno de los “think tanks” más prominentes de Washington, el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales. (CSIS, por sus siglas en inglés).
Se refirió a los poetas Milton y Yeats, al gran jurista Brandeis, e hizo frecuente mención de su amistad con líderes del hemisferio como Enrique Iglesias (presidente del Banco Interamericano de Desarrollo) y varios presidentes latinoamericanos.
Navarro no habló directamente de política ni mencionó las aspiraciones que pueda tener para las elecciones presidenciales de 2004; pero sí llegó acompañado de su encuestador, Vic Fingerhut, y reveló que este le hace encuestas privadas con cierta regularidad. Estas encuestas “las pago yo privadamente, con los amigos que me apoyan”, dijo Navarro, respondiendo a mis preguntas. Luego averigüé que Fingerhut es conocido como encuestador del Partido Demócrata.
En cuanto a sus planes para 2004, Navarro me dijo que “tengo todas las opciones abiertas.....[y] no descarto ninguna opción”. Si Alberto Vallarino se candidatiza, “sería una situación muy complicada para el PRD", indicó Navarro, agregando que él está seriamente considerando postularse para vicepresidente de su partido.
Pregunté a Navarro sobre lo que dicen sus encuestas de su fuerza política comparada a la de Martín Torrijos. Navarro respondió así: “Después de leer mis encuestas con mucho cuidado, mantengo todas mis opciones abiertas. Y lo importante para mí es llevar al PRD unido a la presidencia del 2004, con un candidato del PRD, y que ese candidato tenga la capacidad de hacer un magnífico gobierno. Porque el PRD no va a llegar al gobierno -ni debe llegar al gobierno- por llegar. Mi ilusión, mi aspiración -y yo aspiro- es que tengamos un gobierno PRD excelente, del que todos los panameños podamos estar orgullosos”.
Debo subrayar que las declaraciones que he descrito en los últimos tres párrafos surgieron en la conversacion que tuve con Navarro a la salida del evento, porque él no habló de aspiraciones presidenciales en su charla a CSIS. Seguramente era obvio para los concurrentes que el orador ambiciona algo más que su cargo actual, y seguro que todos allí conocían el fenómeno latinoamericano de usar la alcaldía como trampolín a la presidencia, pero no se habló de eso en voz alta.
Sin embargo, durante la charla, uno de los concurrentes preguntó porque Navarro pertenece al PRD, “un partido asociado con los problemas que ha tenido Panamá”.
“Yo amo a mi partido”, respondió Navarro, quien describió al PRD como el más democrático de los partidos políticos en Panamá. Afirmó que lo había motivado su adhesión al PRD fue su “gran respeto” por el gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Navarro dijo que “ese fue un ejemplo genuino de buen gobierno” y terminó por decir, sonreído, que “la otra opción eran los arnulfistas, así es que ustedes díganme a mí”. Eso provocó risa entre la concurrencia.
Por lo demás, Navarro hizo un resumen inobjetable de la situación actual en Panamá. Entre los éxitos del país, señaló, es haber alcanzado una democracia estable y estar administrando el Canal de Panamá con eficiencia admirable. Por otro lado, indicó, los problemas del país incluyen un deterioro económico que ha agravado el desempleo y un pesimismo marcado sobre la gestión de la presidenta Mireya Moscoso. Para resolver los problemas económicos, enfatizó Navarro, es esencial que el gobierno negocie un tratado de libre comercio con Estados Unidos.
Pero Navarro dedicó la mayor parte de su charla a los éxitos de su propia gestión como alcalde de Panamá. Describió éxitos en limpiar la ciudad, ayudar a los pobres, rescatar parques, atender sectores olvidados de la ciudad, reducir la burocracia municipal, fomentar transparencia en el aparato municipal, reorganizar el mercado público, impulsar la descentralización gubernamental, aumentar el presupuesto municipal, y más. Por todo esto, Navarro no omitió mencionar, el público le asigna una tasa de aprobación de 84%.
La reacción de los concurrentes comprobó que Navarro se proyecta como un líder fresco, dinámico, y totalmente comprometido con valores democráticos. Una joven pidió que Navarro describiera su estilo de liderazgo. La política es sencillamente cosa de escuchar al pueblo, respondió Navarro, citando el consejo que un político dominicano -uno de sus muchos amigos por el hemisferio-- le había dado. “Juan Carlos”, le aconsejó el dominicano, “tú tienes que estar con tu gente”.
Corresponsal en Washington
Además en opinión
• Hacen referencia
a reportaje: Juan Antonio Tejada •
Monolitos y ovaciones: Guillermo Sánchez Borbón
• El
enemigo: Marco Julio de Obaldía •
Juan Carlos en Washington: Betty Brannan Jaén
• La
prórroga a la unificación: Luis Enrique Licona R.
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