Panamá, 16 de diciembre de 2001
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Hacen referencia a reportaje

En relación con el reportaje especial del día 9 de diciembre de 2001, relativo al ADN, tengo a bien hacer los comentarios siguientes, a manera de aclaración:

1. En 1998 me solicitó el Ministerio Público, como Fiscal de Distrito, que elaborara un primer borrador de un Proyecto de Ley por el cual se admitiera de manera expresa la utilización de pruebas de ADN para vincular agresores en delitos de violaciones, tentativas de homicidio e identificación de restos humanos (desapariciones forzadas), entre otros fines.

El borrador por mí preparado sirvió para que una Comisión Interinstitucional iniciara trabajos y elaborara un Proyecto de Ley. La instalación de la referida Comisión fue ampliamente difundida por los medios de comunicación social y estuvo integrada por el Colegio de Abogados y funcionarios del Ministerio de Salud, del Despacho de la Primera Dama, Facultad de Derecho y Organo Judicial.

Diversos artículos y entrevistas de opinión aparecieron en distintos medios de comunicación social, hablando de las bondades del uso de esta nueva herramienta, usada ya en otras latitudes. Incluso, el diario La Prensa publicó un artículo de Yánez Velasco “Tras la huella del crimen” y el debate me anima a escribir el artículo “Intervenciones corporales y pruebas de ADN”, publicado en medios locales.

El proyecto de ley presentado ante la Asamblea Legislativa recibió un amplio debate y respaldo legislativo y posteriormente del Organo Ejecutivo. Nace así la Ley No. 80 de 23 de noviembre de 1998. En un trabajo académico por mí elaborado y publicado en 1998 en el Anuario de Derecho se recoge el perfil de la entonces nueva Ley y aspectos que fueron objeto de debate.

En suma, fue pública mi colaboración a la Ley del ADN y la colaboración estuvo estrictamente vinculada a mi condición de fiscal. No podía ser otra la posición frente a la materia, pues la Ley pretende ayudar a jueces, fiscales y defensores en su labor de hacer justicia.

2. En cuanto a la creación de la sociedad Fairax Panamá, tal como lo hice saber hace un par de semanas atrás a la joven Lina Vega, colaboradora del reportaje especial, no la constituí, ni tuve nada que ver en la constitución de la misma. La joven Vega me entrevistó antes de la aparición del reportaje y así se lo expresé, sin que me hiciera ninguna pregunta adicional al respecto, por lo que entendí que su inquietud estaba aclarada. Desconozco las razones por las cuales Vega no hizo ninguna alusión a la aclaración brindada. Incluirla hubiese sido lo honesto y correcto. Vincularme a la constitución de esa sociedad resulta antojadizo. Cuando se requiere hacer señalamientos a una persona no se puede estar jugando carambola. No obstante entiendo y acepto que es deber de todo funcionario rendir cuentas y explicaciones de sus actuaciones, presente o pasadas.

3. Del resto del reportaje nada tengo que apuntar. En mis seis años de fiscal, en ninguna ocasión tuve que ver con decisiones administrativas o potestades relativas a escogencia de proveedores, contrataciones o licitaciones en el Ministerio Público. Durante ese período me comprometí en mi papel de fiscal y en no pocas ocasiones presenté cargos contra personas vinculadas a hechos que estremecieron la conciencia ciudadana. Entre otros, de fácil recordación, la Masacre de Albrook, el doble homicidio de los esposos Barletta y el homicidio de la empresaria Lolita Eskildsen. Todos con fallo condenatorio.

Estoy convencido de las grandes ventajas que un laboratorio forense de ADN representa para Panamá. Ahora bien, y salvo mejor criterio, como resultado de la impericia evidenciada por los laboratorios Fairfax en la prueba de Heliodoro Portugal, lo más recomendable sería que el Estado contratara otro laboratorio, con experiencia comprobada y se favorezca a la justicia con el necesitado laboratorio de ADN.

Juan Antonio Tejada

Además en opinión

Hacen referencia a reportaje: Juan Antonio Tejada
Monolitos y ovaciones: Guillermo Sánchez Borbón
El enemigo: Marco Julio de Obaldía
Juan Carlos en Washington: Betty Brannan Jaén
La prórroga a la unificación: Luis Enrique Licona R.






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