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Defensor del lector
Consumismo
exacerbado
El comprador no debe dejarse llevar
por la corriente; debe llegar al puesto de venta con la decisión
tomada y con el bolsillo limitado...
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
Consumir lo que se necesita, únicamente lo que se necesita,
es una norma sana. Irse más allá de ello, lejos del
costo económico que implica, cae en una especie de vicio
y todo vicio es dañino.
Diciembre se ha convertido en un mes en el que los comerciantes
procuran envolver en una vorágine de ofertas a los potenciales
clientes. Ese es su propósito.
No hay que dejarse llevar por las maniobras publicitarias o psicológicas
que someten a los compradores a la decisión impulsiva de
comprar de todo, sin medir las necesidades de uso del producto.
Se han quedado en el mercado las buenas intenciones de las fechas
(Día de la Madre, Navidad) en las que debe imperar el amor,
el cariño y el respeto. Estos momentos de convivencia familiar
no deben opacarse por la ansiedad de vestir una ropa nueva, de comer
más allá de lo que el estómago resiste o de
tomar licor sin medida.
El Día de la Madre y la Navidad deben ser asumidos con humildad,
con el verdadero significado que implican y con la dignidad que
la pobreza reivindica.
El asunto es muy sencillo, en medio de la crisis socioeconómica
que atraviesa el país, un cacareado baratillo no va a resolver
ningún problema, no va a permitir expresar el amor que se
siente por los seres queridos.
Ese amor debe ser asunto de todos los días. No se trata,
por ejemplo, de no atender el cariño a la madre durante todos
los días del año y únicamente el Día
de la Madre desbordarse con besos, abrazos y una plancha de regalo.
La vida social, entendida como debe entenderse la vida, apunta
a la integridad y a la defensa de la independencia de criterio.
En el momento en que el individuo se deja llevar por la corriente,
cae en un charco sin fondo, suicida.
Se da en esta época una serie de símbolos que atentan
contra la cultura. Son los casos de los arbolitos de Navidad y de
los llamados Santa Claus.
En el caso de los arbolitos, aparte de su significado de penetración
cultural, son un atentado al ambiente. ¿Cuántos pinos
se sacrifican bajo el fuego de unos pocos minutos?, ¿por
qué adornar las navidades tropicales con arbolitos cargados
de nieve?, ¿acaso no hay otros símbolos (el nacimiento,
por ejemplo) más relacionados con la fecha? Pero no, se prefiere
entregar las divisas al extranjero, con la compra desmedida de arbolitos
de pinos.
En el otro ejemplo caminan por las calles, sudados y acalorados,
los santa-claus con sus gorros, sus camisas rojas, sus guantes y
sus pantalones de lana, sufren y hacen sufrir con un ropaje que
nada tiene de afinidad con el rico calor del diciembre de Panamá.
No es solo cuestión de clima. El asunto de fondo es que
este tipo de promociones lleva consigo un serio desenfoque cultural
que hiere la tradición y daña el espíritu de
quienes ven en la Navidad una fecha de alegría y amor.
Cartas y comentarios
Los niños cosechadores de café
26 de noviembre del 2001
Me parece muy importante el enfoque dado en el reportaje Los
niños de los cafetales de Boquete [escrito por Sandra
Alicia Rivera y publicado el 26 de noviembre del 2001], porque es
un tema que debe ser atendido por la sociedad. Sin embargo, considero
que el reportaje solo muestra una pequeña parte de la situación
de los indígenas.
Habría sido de mucho provecho para la opinión pública,
que no conoce la situación de los indígenas, que se
hiciera notar que en muchos de los casos el producto del trabajo
de los niños, es invertido por sus padres en
alcohol.
Probablemente usted ha estado en Boquete un sábado por la
tarde, cuando los indígenas bajan de las fincas después
de recibir el pago del trabajo de toda la semana.
Es posible que haya presenciado las batallas campales entre los
padres de los niños que sirvieron de base para su reportaje,
batallas estas causadas por los efectos del alcohol que consumen
los indígenas utilizando también, claro, el dinero
ganado por sus hijos.
Seguramente si pasa por las calles de Boquete un domingo en la
madrugada encontrará recostados en las aceras a una gran
cantidad de los niños de su reportaje, acompañados
de sus madres (tome en cuenta lo frío de una madrugada boqueteña).
Se debe a que esperan a sus padres, quienes están intoxicados
por el alcohol, dormidos en algún lugar del centro de Boquete,
o si tuvieron suerte y fueron detenidos por la policía debido
a las peleas, quizás hayan dormido en la comodidad de una
celda.
Probablemente alguna vez haya visto a los indígenas en su
regreso a las fincas el día domingo sin que carguen con ellos
el clásico saco con los alimentos para la semana pues el
dinero se gastó en alcohol. Esto los obligará a alimentarse
con lo que encuentren en los cafetales, la mayor parte de las veces
será guineo verde cocido y quizás acompañado
con una porción de arroz. Para qué mencionar que tienen
la opción de cazar alguna ave.
No sé cuánto tiempo invirtió en la preparación
de su reportaje, pero queda claro que muchos aspectos de los problemas
de los indígenas no fueron considerados en el mismo. De seguro
el que no conoce el tema quedará impactado con el reportaje,
mas no aquellos que sí conocemos el problema con sus detalles.
Pero hay mucho más no considerado; la temporada de cosecha
de café es solo una porción del año en la vida
de los niños indígenas. En Boquete usted tiene la
suerte de encontrarlos concentrados en las fincas.
Probablemente no tenga la misma suerte si viaja a la región
de donde son oriundos, porque tendrá que recorrer extensos
y polvorientos caminos para poder evaluar su situación.
En la región de Soloy no siempre tienen la suerte de vivir
en las cercanías de una escuela. En vez de ello, usted puede
observar, si viaja por el área, que muchos niños invierten
varias horas solo en desplazarse hasta la escuela más cercana.
Probablemente no habrá forma de reclamar a ningún
productor del área el que los niños no asistan a la
escuela, trabajen con sus padres en la agricultura de subsistencia
o que duerman en duras camas de tabla, o si tienen la suerte, en
una dura cama hecha con el cuero seco de una res. La diferencia
quizás la encuentre en que el clima no es tan frío,
las casas son de adobe en vez de tablas, que la tierra del piso
de la vivienda sea de color amarillo en vez del negro de la tierra
boqueteña y que el alcohol consumido sea de fabricación
casera.
Por supuesto que los productores cafetaleros pueden aportar a la
mejora de la situación, pero esto debe estar acompañado
por un mayor aporte de la comunidad representada por sus autoridades
en lo referente al consumo de alcohol. De seguro varios comerciantes
han prosperado con esa clientela segura que llega cada año
al iniciarse la cosecha de café.
Habría que explorar qué otra ayuda se les puede brindar
la parte del año que no se dedican a la cosecha de café.
Todo esto sin mencionar los casos relacionados con la zafra de la
caña, donde de seguro encontrará suficiente material.
Carlos A. Rubio F.
Boqueteño residente en Santiago de Chile.
El tema de la explotación de los indígenas es extenso,
no hay dudas. Su carta ilustra, con conocimiento de causa, sobre
la dura vida de estos hombres, mujeres y niños en las cordilleras
chiricanas. El licor, símbolo de opresión, ha borrado
las rutas de la libertad que en el pasado llevaron a este pueblo
a la batalla, bajo el liderazgo de Urracá.
Editora Jefa, es lo correcto
25 de noviembre del 2001
Sería conveniente que explicaran por qué en la lista
de editores del periódico ponen Editora Jefe de Cierre
y Editora Jefe de Correctores, y no Editora Jefa, en
ambos casos. (Cuestión de concordancia).
Max Salabarría Patiño
Su observación es absolutamente válida y en la próxima
definición del machote, de seguro que se enmendará
el error. Muchas gracias.
Sobre el fútbol
americano
27 de noviembre del 2001
Hola, me gustaría que implementaran más noticias
nacionales. Yo soy jugador de uno de los equipos de los Kiwanis
de fútbol americano y en mi casa tenemos el servicio que
solo nos llega La Prensa, pero por desgracia en todos los demás
periódicos salen noticias de la liga Kiwanis y en su periódico
no.
La nota anterior no trajo firma, debió haber sido escrita
por algún jovencito de los integrantes de la liga del fútbol
americano. Pese a ello se publica por la justedad de la petición.
Afinidad con artículo
de Emiliani
30 de noviembre del 2001
Me impactó el artículo La sabiduría
del águila y el hombre [de Geraldine Emiliani] publicado
en el día de hoy [30 de noviembre de 2001] en Opinión.
Los políticos de los partidos deben renovarse y no cometer
errores para ver cómo se hace algo por este país;
deben de una vez por todas dejarse de tanta pelea que lo que hace
es atrasar más a Panamá.
Felicito a la escritora por su creatividad e inteligencia en cuanto
a la forma de hacer el artículo como por su contenido.
Pedro Kennedy Maxwell
Buscan difundir la música
de Len Brouwer
25 de noviembre del 2001
Honrar honra, después de haber leído su artículo
sobre el maestro Gonzalo Brenes, [publicado por Boris Armando Gómez
en la sección Revista, el día 18 de noviembre del
2001] no pude frenar las ganas de hablar de un hombre perseverante
que aún vive y a sus 74 años compone y hace arreglos
musicales y tiene un gran sueño; de ese gran sueño
paulatinamente nos hemos contagiado todos los que lo rodeamos y
creemos en él.
Mi padre Lenin Brouwer (Len Brouwer) tiene un gran sueño
y nosotros queremos hacerlo realidad. La falta de recursos impide
llevar a cabo la grabación de un disco compacto (CD), que
promete ser un éxito, vamos a hacer un esfuerzo sobrehumano
para llevar a cabo esto, pero si lográramos el financiamiento
de un posible socio en esta aventura musical, sería estupendo.
Recuerdo que mi padre hablaba de las bellas damas que escuchaban
sus boleros, sus versos cantados, y cómo se ponían
y cómo le solicitaban que les vendiera un casete o que cuándo
saldría el disco. El día 12 de septiembre del año
en curso viajamos a la ciudad de Cartagena en busca de cantantes
y de mercado, (claro, no porque en nuestra tierra no hubiese buenos
cantantes, sino porque el mercado es de plena y de típico)
y viví la reacción de algunos cantantes que asistieron
al Festival del Bolero de Cartagena de Indias, increíble,
se le ponía la piel de gallina a los cantantes, hubo una
de las composiciones que conquistó a más de uno.
En estos momentos, estamos en contacto con un grupo colombiano
llamado Los Ángeles Trío, un grupo de
jóvenes, ¡qué increíbles estos muchachos!,
cantan a seis voces, no como los tríos tradicionales que
lo hacen a tres voces. Esperamos hacer la grabación en el
mes de febrero [del 2002] cuando posiblemente lleguen a Panamá
para una presentación.
Ahora bien, adicionalmente a lo antes expuesto, sería un
honor para nosotros una entrevista y lograr que escuche parte del
material que tenemos. Todas las canciones están debidamente
registradas en el departamento de Derecho de Autor y que evalúe
lo que queremos hacer.
Le adjunto algunos datos de Len Brouwer, y de su carta de presentación
Barrio Brujo que fue grabado por Camilo Rodríguez
(q.e.p.d.) por los años 60 y que aún hoy está
dando que hacer.
George R. Brouwer
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