Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
Desde el próximo jueves, el seleccionado panameño
Sub 21 de fútbol de Panamá, defenderá su
segundo lugar en los Juegos Deportivos Centroamericanos de Guatemala,
que lograra en diciembre de 1997 en San Pedro Sula.
No va a ser una tarea fácil, pero nos apegamos al trabajo
del seleccionador Gary Stempel, que nos tiene acostumbrados
a buenos resultados.
La de ahora es otra situación diferente a la del 97,
con un equipo distinto al que sorprendiera en San Pedro Sula
con la medalla de plata. Desde este punto de vista, habrá
que valorar la participación del actual equipo que competirá
en Guatemala, tratando de no rompernos la cabeza haciendo comparaciones
entre uno y otro seleccionado.
Hay muchas diferencias entre los dos. Aparte de que en San
Pedro Sula se compitió con un Sub 22 reforzado con tres
jugadores pasados de la edad requerida.
El del 97 fue un equipo más experimentado, con muchas
horas de vuelo y, especialmente, más maduro.
El de ahora es más joven, algunos incluso no han tenido
mucha continuidad con sus equipos ni mucho menos roce internacional.
La del 97 fue una generación que estaba en todo su esplendor.
Miremos solo la nómina: David Marciaga (refuerzo) y Omar
Liguas, en la portería. En la defensa y medio campo:
ONeal Vergara, Darielt Gómez (refuerzo), Jairzinho
Serrano (refuerzo), Ricardo Paschal, Marco Villaverde, Víctor
Herrera Piggot, Mario Méndez, Angel Luis Rodríguez,
Ubaldo Guardia, Julio Medina III y Jairo Pineda.
En la delantera: Omar Tejada, Roberto Brown, Alberto Zapata,
Alfredo Anderson y Alberto Blanco.
En el actual equipo el portero McFarlane, Luis Moreno, Víctor
Herrera Piggott, Felipe Baloy, Jorge Ortega, Gabriel Gómez,
Luis Tejada y José Garcés, pueden considerarse
lo más experimentados del grueso de los 18 jugadores.
Ahora, la falta de roce internacional no es motivo para pensar
que vamos en desventaja. No olvidemos que la mayor parte de
este Sub 21 vienen de la Sub 20, que fue eliminada en el torneo
regional de la categoría celebrado aquí en diciembre
del 2000.
El actual es un equipo rápido con el mejor repertorio
que tenemos en el patio, pero que por desgracia, arrastra el
fantasma de la indisciplina que los eliminó el año
pasado en la eliminatoria jugada en Panamá. Ese es el
punto, creo, que mantiene con algo de desconfianza a algunos
aficionados y por qué no al mismo cuerpo técnico.
Tampoco hay que pasar desapercibido, que esta Sub 21 a diferencia
del equipo del 97 tuvo dos partidos amistosos internacionales
de lujo, uno de ellos con la Sub 17 de Brasil y el otro con
la Sub 21 de Guatemala. El de San Pedro Sula jugó un
solo partido con el Tuluá de Colombia.
Las diferencias son particulares entre el uno y otro, y en
lo que respecta al resto de los países que estarán
en los juegos regionales, no está demás decir
que todos tienen como común denominador, el haber participado
aquí en Panamá en la eliminatoria Sub 20, con
jugadores que hoy son la base de sus equipos Sub 21.
Por lo que hemos visto del equipo panameño, el mismo
dispone de un plantel equilibrado, que mostró deseos
durante la Copa del Pacífico. Se cuenta con dos buenos
porteros, una defensa fuerte, un medio campo trabajador, que
no tiene fijo todavía a su jugador de enganche, y una
delantera que ofrece garantía.
Es natural que el equipo tenga sus virtudes y defectos. Con
todo eso, el aficionado abraza sus esperanzas de que se haga
una buena presentación ahora en momentos cuando el fútbol
necesita más que nunca de un resonante triunfo.