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De política
Una confrontación innecesaria
Rafael Mezquita
Como es política, no podemos distinguir fácilmente
cuáles de las manifestaciones diarias de la supuesta confrontación
entre el Gobierno y el PRD son de verdad y cuáles no. Lo
que sí percibimos es que la razón aparente de la misma
es la ratificación o no de Winston Spadafora como magistrado
de la Corte Suprema. En este análisis escudriñaremos
los objetivos de cada lado, sus estrategias, el entorno, la actitud
de los que no participan de ella y el significado, en el marco de
dicha confrontación, del reciente encuentro de todos los
legisladores en un hotel de la localidad.
Los objetivos. Para el Gobierno, pero sobre todo para Mireya Moscoso,
la ratificación de Winston Spadafora pareciera ser una prueba
de fuego para su mandato: o manda o no. Sus argumentos se centran
en que la administración anterior nombró en la Corte
a quienes quiso, que la Constitución le ordena proponerle
a la Asamblea sus candidatos, que el Dr. Spadafora cumple con los
requisitos establecidos por la ley y que es irreemplazable, por
ser de su absoluta confianza.
Para el PRD, el asunto es si funciona o no la separación
constitucional de poderes entre el Ejecutivo y la Asamblea, y su
argumento frente a la propuesta Spadafora es que el Parlamento tiene
el derecho a ratificarlo o no, más cuando el 65% de la población
no está de acuerdo con que llegue a la Corte. Además,
argumenta que Pérez Balladares logró que los legisladores
cumplieran sus deseos al contar con la mayoría parlamentaria,
y que sus candidatos a la magistratura no fueron objetados socialmente
(quizás porque ninguno provenía de su entorno cercano).
Añaden, además, que como cualquier humano, Spadafora
no es imprescindible.
Tácticas. De los 71 legisladores que integran la Asamblea,
el Gobierno cuenta con 33 y la oposición con 38, por lo que
el contralor Weeden como principal operador gubernamental utilizó
inicialmente la táctica de la zanahoria o el garrote
para que al menos tres legisladores de META se cruzaran la cerca.
En esa fase, el fuego de ablandamiento consistió en eliminar
las partidas circuitales y reducir el presupuesto de funcionamiento
de la Asamblea para este año y para el otro. Como complemento,
el Dr. Spadafora montó su campaña de medios y la presidenta
espera a que la correlación le sea favorable para proponerlo
formalmente a la Asamblea.
Reconocida la desigualdad del combate entre el Ejecutivo y la oposición
(por aquello del presidencialismo panameño), los apostadores
parecieran inclinarse a la mano de la presidenta. Alrededor de su
propuesta se ha articulado una serie de intereses contrarios a la
actual conducción del PRD. Estos buscan que el Dr. Spadafora
sea ratificado para caerle encima a Martín y gritar a los
cuatro vientos que no pudo con sus legisladores y que META se acabó,
por lo que frente a la andanada se ha conocido el futuro incierto
que les depararía a los legisladores que traicionen la línea
partidaria del PRD, sobre todo, cuando las posibilidades del partido
y la de sus candidatos de llegar al poder en el 2004 son altas.
El entorno. Un país en plena recesión, un desempleo
creciente, una población desencantada con la gestión
presidencial, que incluso culpa a toda la clase política
de la mala situación, son los componentes que caracterizan
el entorno agravado por las constantes y desafortunadas declaraciones
de algunos de nuestros políticos. En medio de esta realidad,
la iniciativa del diálogo nacional -que sigue funcionando,
gracias a Dios con un bajo perfil (por aquello de no crear falsas
expectativas)- constituye una de las pocas señales positivas
de acercamiento entre los panameños, con buenas posibilidades
de aportar soluciones a la crisis, pero con poderosos enemigos diseminados
por todos lados y dedicados a conspirar contra sus resultados.
El Gobierno ve la ratificación de Spadafora como un reto,
cuando no existe tal reto. De hecho, si la presidenta propusiera
a un candidato socialmente aceptado y que goce de su absoluta confianza,
no habría ningún tipo de objeción para su ratificación.
Pero lo delicado del momento es que si el enfrentamiento por razón
del caso Spadafora incidiera en el desarrollo y en los resultados
del diálogo, también afectará los mayoritarios
deseos de los panameños de superar la difícil coyuntura.
Por eso, los resultados del diálogo sí tendrán
costos y beneficiarios. Para el Gobierno, la oportunidad de empezar
a salir de la mala racha; para la oposición, la posibilidad
de demostrar que los políticos se pueden empinar sobre sus
diferencias y ofrecerle al país resultados. Y para los enemigos
de ambos, el momento para empezar a liquidarlos políticamente.
En ese contexto, todas las aproximaciones entre Gobierno y oposición
son buenas y, por ende, así valoro la reunión que
sostuvieron legisladores de ambas bancadas la semana pasada.
En estos momentos, lo que está en juego es el futuro del
país y yo le apuesto a lo que a los panameños nos
ha caracterizado históricamente: a la posibilidad de superar
las diferencias cuando de los intereses colectivos se trata. Siendo
así, la supuesta confrontación entre Gobierno y oposición
por las aspiraciones de Spadafora es absolutamente innecesaria y
contraproducente.
El autor es ingeniero y miembro del PRD
¿Formando líderes?
José Montano
La movilización extramuros de la Asamblea Legislativa no
solo ha dejado una andanada financiera exógena por pagar,
sino que plantea per se una desafortunada y estéril intentona
de encubrir negociaciones de recámara que no tienen otro
propósito que asegurar -¿consensuar?- más que
todo, sus líneas de abastecimientos. No precisamente políticos,
dicho sea de paso.
Tratar de engañar a la opinión pública con
supuestos pulimentos académicos de liderazgo -vergüenza
nacional para un país al que le urgen reales líderes
parlamentarios y no presuntos principiantes a la carrera- muestra
hasta dónde el Parlamento pretende ir a caer bajo dominio
verde, apoyado por una fuerza perredé-verde. No la de verde
olivo que los hizo nacer con tremendas inquietudes de rumbo socio-demócratas,
sino del hombre-paradigma que ya se les fue arriba y quien tiene
como costumbre -¿política?- no entenderse
con nadie, más sí lucrar de y con todo.
El camuflaje político parlamentario con meta-propósitos,
que ayer nos permitió ver la flamancia de un período
Cortizo sin seminarios de liderazgo, sin sujeción a nadie
y entendimiento con todos, pretende ubicarnos hoy dentro de un mismo
contexto, a sabiendas de que las directrices de Rubén Arosemena
no provienen del franco y sano discurrir parlamentario, sino de
una presidencia vitalicia verde que, a su vez, no cesa de inflamar
en el oído del secretario general del perredé.
Esa influencia -¿ofensiva política?- lanzada sin
distinción de nacionalidad, sexo y lugar, muestra como uno
de sus resultados el espectáculo que hoy se aprecia en la
Asamblea Legislativa que, arguyendo una crisis institucional, navega
con bandera de idiota alrededor de la hondonada político-armulfista
y especialmente de ella, que se mueve como pez en el
agua.
Allí están los intereses del pueblo, lejos de pie
en tierra, muy cercano a la hambruna, y duramente dosificados por
los mass medias que, sin otro remedio, habrán
de informar, a toque de yo no sé cuántas columnas,
la desinformación que proviene de esos comunicadores generadores.
Claro que deben saber de liderazgo, pero no bajo la forma de una
costosa falsa pared donde presentan una sinvergüenza triple
cartelera, sino de aquel liderazgo que evite y no permita que se
hagan fuertes, los bandazos del presidente exógeno de la
Asamblea Legislativa quien, por demás, usa y abusa políticamente
de los problemas de hoy, con vistas al 2004. Exactamente allí,
donde el arnulfismo encuentra supra justificación evasiva
de los escandalosos problemas sociales y económicos que agobian
al país.
Así, erguidos de una terrible irresponsabilidad producto
del manoseo político de marras, vemos a nuestros estudiantes
de liderazgo, intentando cambiar figuritas con el Gobierno, mientras
Economía y Finanzas y la Contraloría les revientan
sus plantillas de personal, incluyendo la de sus aparatos de asesores
y propaganda. Rompiendo las partidas circuitales y acabando con
cuanto puedan de la META-Asamblea perredé. ¡Atención!
El aparataje por caer dentro de la Asamblea no es demoverde-popular
es, precisamente, la aristocracia del talento perredé.
En consecuencia, hablando de liderazgos hechos y por hacer, ¿por
qué ella no tuvo autoridad moral ni política
para endilgarle a Cortizo contenciones de gasto público?
Es una pregunta ejemplo que subraya la distancia-respeto que un
líder se gana con sus acciones rociadas de transparencia
política.
La respuesta ejemplo es sencilla: cuando el Gobierno iba para la
Asamblea con su discurso contencioso económico, ya Nito
Cortizo regresaba con una política reorganizativa de la administración
del Parlamento, en lo que fue la mejor y más grande operación
de responsabilidad política de tiempo reciente. Semejante
ejemplo de contención económico-política sin
mover a quien justificadamente trabajaba.
Como se observa, no son tiempos ni de enseñar ni de aprender
liderazgo como tal. Hasta el más hombre-elemental cae en
la cuenta, percibe, el doble discurso parlamentario que ha llevado,
aunque no lo creamos, a la imperdonable posibilidad de que el arnulfismo
y su aparato financiero se haya entrometido flagrantemente dentro
del día a día de la Asamblea.
Y no solo ello, sino que han pasado por encima de la Constitución,
alterando planillas, traspasando partidas y moviendo el Presupuesto
General de la Nación, sin pasar por la Comisión de
Presupuesto de la Asamblea. Esta semana entraron por allí
Weden y Delgado sin respeto alguno y con una extraordinaria dotación
de inocencia política.
Los líderes del perredé verde se limitaron
a presenciar el acre espectáculo, y todavía está
por verse si Mateo Castillero ha entrado con buen pie a la Corte
Suprema de Justicia para reclamar y rechazar, por derecho propio,
el garabato del Gobierno en materia de finanzas públicas.
En todo el contexto de un aparato legislativo en manos de un ideólogo
que, ni con Endara pudo mostrar constructibilidad y entendimiento,
falta por ver el curriculum vitae del o los expertos en liderazgo
con capacidad de exposición ante legisladores de mayoritaria
oposición. Yo no sé quién o quiénes
fueron, lo que yo sí sé es que este tipo de evento
es costoso, aburrido y estéril para una oposición,
hoy en manos de una cúpula META más traidora y conspirativa
que el propio perredé.
¿Permitiría Martín Torrijos exponer en seminario
sobre liderazgo a Ramiro Vázquez Chambonett y a Mitchel Dóens
juntos, sin que el verde-popular lo obstruya y le caliente
el oído derecho?
Mientras el procónsul y paradigma
orientador del META no salga de la casa, ¿o caza?,
política del secretario general, soñar sobre seminarios
no costará nada. Por el momento, el que hicieron sí
costó mucho dinero y mucho más que dinero: el local
hotelero, la comida, los expositores, los viáticos, la seguridad,
la movilización, la logística. ¡Para qué
seguir sumando!
Especial para La Prensa
Frases de la semana
...si soy una piedra en el zapato de otro,
lo siento mucho...
Joaquín Vásquez, representante de Ancón, explicando
su rechazo al manejo financiero de la Alcaldía de Panamá.
En el 2004, seré candidato
de algo, aunque todavía no sé de qué...
Ricardo Martinelli, explicando su disposición de participar
en la próxima contienda electoral.
Lo que ellos opinan
Guillermo
Cochez
Creo que ante la ausencia de liderazgo del Ejecutivo, es positivo
que la Asamblea asuma ese rol, porque obligará al Ejecutivo
a poner por encima de los intereses partidistas los del país.
Alberto
Alemán Boyd
Es un curso interesante para los legisladores, porque podrían
analizar las perspectivas de liderazgo bajo nuevos enfoques. Frente
a la actual situación económica y social, pueden aplicar
estrategias que le permitan buscar fórmulas de solución
concretas.
Foro ciudadano
Como se dice, lo que abunda no daña; y por ello,
siempre es buena la capacitación. Lo que parece raro es que
quienes ya son líderes -legisladores de la República-
necesiten capacitarse en liderazgo. Esperemos que los
principios ganar-ganar de los cursos tomados ayuden
en la actual coyuntura nacional.

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