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Pastunes antitalibanes
buscan frente unido en Jalalabad
Por Javier Otazu
Jalalabad (Afganistán), 15 de Noviembre
(EFE) La ciudad de Jalalabad, antaño refugio de numerosas
bases de la red terrorista Al Qaeda, se ha convertido hoy en sede
de una importante asamblea de pastunes antitalibanes que también
buscan una pronta salida política al futuro del país.
Cientos de antiguos muyahidines y exiliados afganos en Pakistán
forzaron hoy la entrada por la frontera de Torjam con decenas de
autobuses, en un viaje al que habían invitado a los periodistas,
para participar en esta asamblea.

El interminable convoy estaba organizado por Haji Abdulqadir, hermano
de Abdul Haq, el líder pastún que fue asesinado por
los talibanes cuando intentaba organizar la rebelión interna
contra el régimen talibán.
Abdulqadir y otros importantes jeques pastunes -etnia mayoritaria
en Afganistán y a la que también pertenecen los talibanes-
se reunieron hoy en el Palacio del Gobernador de Jalalabad para
buscar una especie de frente unido que pueda negociar con la Alianza
del norte el futuro del país.
La plaza de Jalalabad, patrullada por guerrilleros
armados con kalashnikov y hasta lanzagranadas, acogió con
efusión al convoy de exiliados que volvían a su país
por primera vez en muchos años.
Los refugiados volvían en su mayor parte para tomar el pulso
a su región y saber si se dan las condiciones necesarias
para traer a sus familias, algunas refugiadas en Pakistán
desde hace más de 20 años.
El ambiente que se aprecia en Jalalabad
y a lo largo de la carretera desde la frontera es tranquilo, aunque
los nuevos amos de la situación no dejan de patrullar con
rifles, y hasta se divierten disparando cohetes al paso de los periodistas.
Según los habitantes de Jalalabad, la situación es
de calma absoluta en la ciudad desde el día de ayer, y de
hecho los talibanes han abandonado todas sus posiciones.
Ahora se encuentran atrincherados en su feudo de Kandahar, al sur
del país, desde donde su líder, el mulá Mohamed
Omar, dijo hoy a la BBC que no piensa participar en ningún
gobierno de transición con sus enemigos de la Alianza del
Norte, al tiempo que amenazó con destruir a los EU.
El todavía presidente de Afganistán, Burhanudín
Rabani, entró hoy en Kabul y proclamó una amnistía,
que no afectará a los "criminales de guerra", pero
no dejó ver sus intenciones futuras.
Los líderes pastunes reunidos en Jalalabad comunicarán
mañana sus decisiones, pero hoy ya adelantaban en los pasillos
que están dispuestos a negociar con la Alianza y hasta a
acogerlos como amigos, pese a las tradicionales rivalidades étnicas
(la Alianza representa a etnias turcas y persas, principalmente).
"El más vil de los pastunes es siempre mejor que cualquier
uzbeco", dice un anciano pastún, escéptico sobre
la posibilidad de entendimiento con la Alianza.
Por otra parte, fuentes del entorno del ex rey Zahir Shah, exiliado
en Roma, aseguraron hoy que una delegación de líderes
tribales pastunes se dirigirá pronto a Kandahar para negociar
la rendición pacífica de los talibanes, aunque admitieron
que de momento no han contactado con el mulá Omar.
La agencia Afghan Islamic Press, afín a los talibanes, difundió
hoy unas declaraciones del terrorista saudí Osama Bin Laden
en las que aseguró que prefiere morir antes que rendirse
a los EU, y añadió que no podrán detenerle
vivo.
Bin Laden y su red Al Qaeda, cuyo paradero se ignora, tuvieron en
su día sus principales bases en esta ciudad de Jalalabad,
pero aquí nadie parece echarlos de menos, y prefieren saludar
al extranjero con gritos de "welcome, welcome" (bienvenido).
Cuando mañana empiece el mes de Ramadán, como está
previsto, los habitantes de Jalalabad podrán romper el ayuno
con el primer dátil en paz. Bin Laden y sus aliados tal vez
coman su dátil en alguna cueva de la montaña, y tal
vez no hayan dicho su última palabra.
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