Panamá, 30 de octubre de 2001
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¡Qué difícil decisión!

Escoger la escuela formal de los hijos es una de las decisiones más difíciles de los padres

Anna Maria Cardellicchio

Cuando los niños se aproximan a los cinco años de edad, es común observar la preocupación en un gran número de padres con respecto a una de las decisiones más importantes en la vida de sus hijos: elegir su escuela formal.

Los padres por lo general solicitan una entrevista con la psicóloga de la escuela pre-escolar para analizar opciones. Es una sesión básicamente orientadora, donde dejamos muy en claro que la decisión final es única y exclusivamente de los padres o acudientes responsables.

Con frecuencia observamos la forma en que los padres se basan en sus decisiones. Analicemos las situaciones más comunes.

Mi hijo asistirá a la escuela a la cual yo asistí. Esta quizá es una decisión basada en la experiencia personal. Sin embargo, considere que su hijo merece una decisión basada en sus propias cualidades. Además los programas cambian y quizás existan otras buenas oportunidades educativas.

Los padres que buscan la excelencia académica y perfección en idiomas o informática. Estos sin lugar a dudas son requisitos para la vida diaria actual. Sin embargo, también podríamos optar por un programa general satisfactorio y considerar las buenas posibilidades que existen fuera de la escuela en la preparación de idiomas (cursos de afianzamiento de inglés durante el verano). De esta forma, evitamos las presiones escolares que afectan otras áreas del aprendizaje y que son tan frecuentes a causa de este tipo de materias.

Los padres que desean una escuela-hogar. Este tipo de instituciones existen en nuestro país y son una alternativa muy atractiva para los padres que trabajan y no pueden asistir a sus hijos en sus tareas. Sin embargo, la calidad de tiempo que implica participar en la realización y supervisión de tareas es irremplazable e incluso fortalece la relación. Además, cada día los niños pasan más tiempo en sus escuelas, disminuyendo la frecuencia de ese valioso tiempo familiar que puede ser igualmente educativo.

A la hora de analizar las escuelas, es también importante visitar las instalaciones, observar la comodidad de las estructuras físicas, solicitar una entrevista para obtener información importante sobre el método o filosofía de enseñanza que se practica en la escuela (Montessori, Freinet, constructivismo, etc.). Esto sirve fundamentalmente para analizar el papel del maestro en el proceso de enseñanza. El programa por lo general es el del Ministerio de Educación, integrándose además con las asignaturas específicas de cada escuela. Es importante averiguar la capacitación del personal docente y su experiencia. Desde luego, debemos informarnos sobre los programas deportivos, culturales y sociales. Recuerden que la escuela se convertirá en el segundo hogar de sus hijos; considere la posibilidad de que lo académico se integre con lo recreativo y deportivo.

Ante tantas escuelas y alternativas, esta decisión se convierte en un verdadero laberinto; sin embargo, si los padres se toman la molestia de iniciar con tiempo las averiguaciones tendrán oportunidad de pensar mejor la decisión, para no verse afectados por la premura y por la fecha en que generalmente se inicia el período de matrículas (un año antes del ingreso). No olvide tomar estas consideraciones en cuenta.

Solicite una entrevista con la maestra pre-escolar, para una retroalimentación del desempeño del niño en el ámbito escolar. La evaluación semestral obtenida es un factor objetivo que puede ayudarlo a conocer y apreciar las aptitudes de su hijo, sus fortalezas y sus debilidades.

Antes de tomar una decisión deténgase y reflexione: ¿qué espero de mi hijo? En función de la respuesta usted podrá saber el momento en el que encontró la escuela ideal.

Recomendamos informar al niño con entusiasmo sobre su futura escuela. Sin embargo, no es conveniente llevarlo cuando realizan las visitas y consultar con él si es o no de su agrado; esto solo crea confusiones innecesarias. Sugerimos que el niño se familiarice con la escuela una vez que los padres hayan tomado la decisión final.

El proceso de adaptación es muy importante y el antecedente de una educación pre-escolar facilita esta situación. Sin embargo, el niño necesita tiempo para sentirse cómodo en su nuevo ambiente.

La autora es psicóloga

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