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Mientras
sigue ántrax, Bush restringe política de inmigración
Por Rafael Cañas
Washington, 29 de Octubre (EFE) Mientras sigue sin hallar
una solución al lento goteo de nuevos casos de ántrax,
el Gobierno de Estados Unidos propuso hoy restringir las normas
de inmigración para evitar la entrada al país de terroristas
extranjeros.
A pesar de que insistió en que no se frenará la inmigración,
la Casa Blanca quiere controlar más a los extranjeros que
quieran entrar al país, tanto para estudiar como para trabajar,
a fin de identificar a posibles terroristas antes, así como
a los que ya pudieran estar en EU.
"Vamos a restringir la política de visados. Eso no significa
que no vayamos a dejar a la gente venir a nuestro país",
dijo Bush al comienzo de la primera reunión del recién
creado Consejo para la Seguridad del Territorio Nacional.
Entre los capítulos que se van a endurecer figura el de los
visados para estudiantes, de los que cada año entran a EU
unos 600 mil, y actualmente no se controla si realmente asisten
a los centros educativos en los que fueron admitidos.
"Si una persona solicita un visado de estudiante y lo consigue,
queremos estar seguros de que realmente lo usa" y asiste a
las escuelas y universidades, dijo Bush.
Ello significará que "vamos a empezar a hacer muchas
preguntas que antes no se hacían", añadió
el presidente.
Bush también anunció la creación de una fuerza
especial para identificar a posibles sospechosos de terrorismo,
con el fin de negarles la entrada al país y, si ya estuvieran
dentro, detenerlos, juzgarlos o expulsarlos.
"Hemos creado una fuerza para el seguimiento de terroristas
extranjeros, para asegurarnos de que el país está
lo más seguro posible de la gente que puede venir para hacer
daño", dijo el presidente.
Bush dijo que "el país debe continuar en alerta",
porque "nuestros enemigos siguen odiándonos".
El Consejo de Seguridad del Territorio Nacional fue creado tras
los atentados terroristas del 11 de septiembre, que causaron más
de 5 mil muertos y desaparecidos.
Los atentados fueron cometidos "por un grupo de terroristas
extranjeros", recordó el portavoz presidencial, Ari
Fleischer, quien recalcó que "obviamente, es necesario
endurecer" los mecanismos de entrada al país.
Uno de los 19 sospechosos de cometer los atentados entró
legalmente en EU con un visado de estudiante para una universidad
de California en la que nunca llegó a matricularse.
Bush consideró hoy que Estados Unidos ha sido el país
"más generoso del mundo" en su política
de visados para trabajadores y estudiantes extranjeros, "y
nunca nos dimos cuenta de que alguien podía aprovechar esas
facilidades como ellos (los terroristas) lo hicieron".
A pesar de las medidas migratorias, la Casa Blanca aseguró
que el presidente quiere que el país "siga abierto a
los inmigrantes, que fortalecen la sociedad", según
Fleischer.
Añadió que Bush sigue dispuesto a mantener su compromiso
de lograr un pacto migratorio con México, que incluya la
puesta en marcha de un programa de "trabajadores invitados"
e incluso una posible regularización de algunos inmigrantes
ilegales.
Preguntado acerca de si ese proyecto se ha abandonado, Fleischer
aseguró que "no, en absoluto", aunque reconoció
que se ha retrasado tras los atentados del 11 de septiembre, que
han cambiado las prioridades del Gobierno estadounidense.
El portavoz recordó que los estudios para el acuerdo migratorio
con México están bajo la dirección del secretario
de Estado, Colin Powell, y el fiscal general, John Ashcroft, cuyo
trabajo experimentó un profundo cambio de rumbo tras los
atentados.
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