El IRC está en boga, otra vez
Karla Jiménez
kjimenez@prensa.com
Un
viejo capítulo del programa de televisión La Femme Nikita rememoró
de forma peculiar los usos del IRC. Su trama narraba de forma interesante
la historia de un grupo de terroristas informáticos que usaban internet
para reclutar nuevos miembros.
Los afiliados en cuestión eran elegidos a
través de los canales de chat IRC. Para poder combatir al grupo,
Nikita debía interceptar la conversación con uno de sus candidatos
a forajidos. Solo había un inconveniente, nuestra heroína no sabía
lo que era el IRC.
En buen español, el IRC es un proceso de
chat que permite al usuario charlar en tiempo real e intercambiar
ficheros de sonido (WAV y MID por lo general) y gráficos. No hay
nada novedoso en este proceso, excepto que su uso ha vuelto a ser
el centro de atención de los aficionados de las telecomunicaciones.
El IRC (siglas en inglés de Internet Relay
Chat) es una técnica desarrollada en Finlandia por Jarkko Oikarinen
en 1988. Su popularidad se incrementó en Europa y Estados Unidos
a principios de los años 90, cuando las personas comenzaron a conectarse
a la red, gracias a sus facilidades de comunicación entre varios
usuarios a un mismo tiempo.
Actualmente hay una gran variedad de “programas
servers” en todos los sistemas que le permite al navegante conectarse
a un gran número de estas redes. Para poder ingresar a sus sistemas,
solo basta con tener una conexión a internet.
Lo que hace 10 años fue un concurrido sistema
mundial de chat, hoy figura nuevamente como uno de los sistemas
en boga entre algunos neófitos de la web. Esta súbita estima quizás
se deba a la proliferación de “clubes de hackers” (véase Yihat y
Pakistán Hackerz Club), quienes utilizan de forma regular estos
servicios.
Cometidos
La primera generación que utilizó esta práctica
solo contó con la participación de unos cuantos usuarios, la mayoría
universidades y otros centros de estudio. Con el pasar del tiempo
algunos newbies y aficionados del cómputo comenzaron a interesarse
por estos procesos.
Algunos medios coinciden en que el furor
por el IRC comenzó en 1991 con la Guerra del Golfo Pérsico, tras
la expulsión de todo medio de información. Según informan, un canal
IRC fue abierto a fin de mantener a las personas informadas sobre
los acontecimientos ocurridos.
A diferencia de sus primeros protocolos,
las actuales destrezas IRC ofrecen hasta 64 mil soportes de canales
chat, de modo que pueda comunicarse de forma ilimitada con personas
de todas partes del planeta.
Para conectarse a un servidor IRC, necesita
de un servicio de acceso denominado IRC Client. Este último es un
programa que corre en su computadora y cuya misión es enviar los
mensajes desde su ordenador al resto de los servidores IRC. Una
vez completado este paso, los servidores IRC se aseguran de que
cada una de sus misivas sean difundidas a los demás participantes
de los canales de chat.
Conversar en IRC no es tan fácil como hacerlo
por un programa de mensajería común, pues es necesario dominar comandos
específicos para poder interactuar en el sistema. No obstante, algunos
servidores le proporcionan instrucciones, en caso de que sea nuevo
en estas lides.
IRC no tiene nada del otro mundo; ofrece
todos los elementos ya conocidos para efectuar su conversación.
En este punto me atrevo a afirmar que fue precursor de algunas técnicas
comunes como el ICQ (a pesar de que sus primeros protocolos fueron
desarrollados el mismo año que el IRC) y los procesos de mensajería
instantánea (por las similitud de sus utilidades).
El usuario en cuestión puede adaptar su disponibilidad,
investigar los datos primarios de otras personas “conectadas”, realizar
acciones virtuales, recibir notificaciones, mantener charlas en
privado y hasta crear un canal de conversación propio.
Del mismo modo que en los cuartos de chat
públicos, cada canal IRC cuenta con un operador (identificado con
el abreviado “Op's” en algunos servidores), quien se encarga de
vigilar los movimientos realizados. Es esencial mantener las reglas
de etiqueta y ser cauteloso con ellos; de lo contrario, corre el
riesgo de ser expulsado del canal sin previo aviso.
El IRC es famoso por el constante uso de
los script kiddies (un principiante de hacker) y piratas, quienes
la han dado al servicio algo de mala fama.
Dado que el IRC funciona como un amplificador
de mensajes que se difunde al resto de los usuarios de un mismo
canal, es relativamente fácil introducir un trojano hábilmente disfrazado
como un fichero o comando corriente. Una vez instalado dentro del
proceso, se puede instalar en los sistemas de los demás “conectados”.
Algunos scripts, como el Netbus.exe y el Buny.exe (recordemos los
ataques de Fluffy Bunny) los más populares de estos tiempos.
Algunos de los servidores más conocidos son
el IRC Hispano (www.irc-hispano.org),
las plataformas NoHack para ayudar a mantener los canales IRC libres
de virus (www.nohack.net),
el IRC Toons (www.irctoons.com)
y las redes mIRC (www.mirc.com
o www.mirces.com).
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