Panamá, 29 de octubre de 2001
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Trasfondo
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
Talingo
SEPARATAS
Pulso de la Nación
Punto exe
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Diez años de 'Civilization'

Para celebrar las bodas de lata del juego de estrategia creado por Sid Meier en 1991, el día de mañana la compañía Firaxis lanzará Civilization III

Errol E. Caballero
ecaballero@prensa.com

Tan solo a nivel visual, 'Civilization III' muestra superioridad con respecto a sus predecesores.

En las próximas semanas algunos de los juegos más populares de la última década realizarán su retorno triunfal para beneplácito de millones de fanáticos alrededor del mundo.

Efectivamente, 10 años después del lanzamiento del juego original aparece Civilization III, que viene a reclamar el cetro de sus antecesores para erigirse en el nuevo rey de los juegos de estrategia.

El primer Civilization fue lanzado en 1991. Su impacto fue tan grande, que todavía se puede captar en algunos de los juegos de estrategias más conocidos en la actualidad como en la serie Age of Empires y Command & Conquer.

A este verdadero clásico de la industria del entretenimiento digital le seguiría Civilization II(1996).

En 1999 Sid Meier, creador de la serie, revolucionaría nuevamente el género de la estrategia con Alpha Centauri, al que muchos fanáticos todavía consideran el verdadero sucesor de Civilization II.

Definitivamente que Civilization III está a la altura de tan eximia tradición. Tan solo a nivel cosmético, esta nueva entrega luce mejor que sus antecesoras. Esto se debe a que las gráficas del terreno han sido optimizadas para que presenten accidentes geográficos tales como montañas, valles, ríos, costas, etc.

A nivel visual, otra innovación interesante son los efectos de sombra sobre el terreno, lo que añade más realismo al paisaje, permitiendo al jugador imaginarse la presencia de nubes en el cielo.

En lo concerniente a la estrategia del juego, esta nueva entrega hace énfasis en factores que tuvieron poca importancia en las versiones anteriores, tales como la cultura, el comercio y la nacionalidad.

En efecto, en esta secuela la cultura juega un papel crucial, ya que determina varios aspectos del desarrollo de la civilización, como por ejemplo qué tan rápido una población conquistada es asimilada.

El grado de cultura dependerá de la cantidad de templos, librerías, catedrales, coliseos, y otros centros destinados al desarrollo cultural. Es más, es posible ganar el juego sin llegar nunca a las acciones bélicas, tan solo con el poderío económico y cultural. Este enfoque es mucho más realista que en los anteriores, en los que la única vía hacia el éxito era la supremacía militar.

En lo que a la extensión de las ciudades se refiere, la misma crecerá dos espacios por cada 10 puntos de cultura obtenidos.

Al contrario de sus predecesores, en los que se podía fundar tranquilamente una ciudad en cualquier punto sobre el mapa, en esta oportunidad si una ciudad es fundada lejos de la capital y del resto de las otras urbes puede ser rodeada fácilmente por el enemigo sin que la civilización amenazada pueda esgrimir como defensa que su espacio territorial está siendo invadido.

Cuando una ciudad es conquistada, la misma retiene su “nacionalidad”, por lo que es bastante probable que aunque las defensas militares hayan sido neutralizadas, la población misma ofrezca resistencia a la ocupación foránea. Las unidades rebeldes no contribuyen a la producción y tienen que ser aplacadas por unidades militares. Eventualmente, todas estas fuerzas sediciosas serán asimiladas por la nacionalidad de la civilización conquistadora.

Uno de los cambios más notables en la estructura del juego se relaciona con el mantenimiento de las unidades militares, las cuales ya no dependerán tanto en la producción de metales y minerales, sino en el ingreso económico de la civilización. En los títulos predecesores, cada unidad militar estaba ligada a la ciudad en la que había sido conformada, por lo que cada urbe podía sostener un número limitado de las mismas, el cual estaba determinado por su productividad.

La destinación de recursos al soporte de la milicia era una de las principales causas de descontento en la población, el cual si no era aplacado, podía llevar a una rebelión que paralizaría las actividades comerciales y productivas. En Civilization III este enfoque es reemplazado por uno más flexible, en el que la disposición a la guerra de los habitantes de la ciudad va a ser el factor determinante en la disponibilidad de recursos para las actividades bélicas.

A pesar de su densidad, esta nueva entrega sigue siendo tan adictiva como las anteriores, por lo que cabe pronosticar muchas horas de insomnio a los fanáticos de esta serie.


Además en revista

El IRC está en boga, otra vez
El trayecto de una idiosincrasia
Diez años de 'Civilization'
Lanzan portal humorístico
Terrorismo en internet
Editoriales inician campaña de lectura en Argentina
Gael García, el divo
Alamut
Roberts, bonita y con Oscar
Burton enamorado
‘Vidas privadas’ llega a España
Desempleo en Hollywood
Destinos en internet
La red y cómo es vistapor el teatro en EU
Los pasos nostálgicos de José Ledda
Vianna está de buen ánimo
Niki Taylor, una mujer vieja