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Monumentos al vodka y al pepinillo en Rusia
(11:56 a.m.)
Moscú, 28 (EFE) — Rusia inaugurará pronto sendos monumentos al mejor amigo del hombre, que en este país ya se sabe que no es el perro, sino el vodka, y a su compañero inseparable como aperitivo, el pepinillo en salmuera.
Como continuación de un duelo frenético entre ciudades grandes y aldeas pequeñas por albergar museos sobre la bebida nacional, ahora la pugna se ha trasladado al mundo del arte, del arte de beber.
Es una carrera enloquecida y disparatada entre las autoridades de lugares como Moscú, San Petersburgo, los Urales, Siberia y la punta más lejana del país, la península de Chukotka.
La capital rusa organizó hace meses una magna exposición, cuyo precio de entrada daba derecho a una degustación "para aprender a distinguir el auténtico del falso" vodka, aunque las marcas representadas sólo fueron 70, una pálida muestra del total, más de 800.
En periodo electoral es frecuente que los candidatos políticos en apartadas regiones siberianas pidan el voto de las minorías étnicas mientras les regalan una botella, o dos.
Roman Abramóvich, un empresario de éxito ligado al Kremlin, batió todos los récords en la categoría al ganar hace dos años su escaño de diputado en Chukotka después de fletar tres aviones repletos de cajas de vodka para una población inferior a 50 mil habitantes.
El honor de abrir el primer museo al vodka lo ostenta desde 1999 una pequeña aldea de la región de Yaroslavl, al noreste de Moscú.
Se llama Uglich, que saltó a la fama el siglo pasado cuando la familia Smirnov comenzó allí a fabricar la marca que llegó a ser el "vodka favorito de la Corte" de los zares, ahora conocido en todo el mundo con el nombre "occidentalizado" de Smirnoff.
La verdadera Corte y capital zarista, San Petersburgo, abrió otro museo similar el pasado junio, como si necesitara más atractivos turísticos, con el nombre intelectual de "Biblioteca del vodka".
Uglich reaccionó inmediatamente, y por iniciativa de su antiguo alcalde y actual subgobernador de Yaroslavl, Artur Sazónov, encargó al famoso escultor Ernst Neizvestni un monumento al vodka.
El artista creyó un honor el "haber sido digno de confianza en un asunto tan delicado para el espíritu y el cuerpo del estado ruso", así que se puso manos a la obra y para el próximo mes de mayo se espera la inauguración oficial, aunque Neizvestni no ha revelado a nadie en qué consistirá el monumento.
Pero los celos cundieron en Istóbinskoy, una aldea mucho más pequeña, de sólo mil habitantes, a unos 650 kilómetros de Uglich, en la región de Kirov, en los Urales.
Si el vodka es la bebida nacional, el aperitivo indispensable por excelencia para echar un trago es el pepinillo en salmuera, dijeron los concejales de Istóbinskoye.
¿Quién hace los mejores pepinillos salados, que según el rito y la tradición deben morderse justo después de echarse un trago de vodka para completar la abrasadora sensación interior?
Desde hace años, Istóbinskoye celebra un carnaval dedicado a sus famosos pepinillos, que los locales consideran fuente de bienestar y que maceran cuidadosamente en barriles de madera refrescados por las aguas del arroyo que riega el pueblo.
Todos los alrededores de la aldea están sembrados de pepinillos, que se recogen con mimo, se sazonan y se guardan hasta que llegue el momento de comerlos y exportarlos.
Cuando en invierno se hielan las aguas, los más fornidos pican con sus hachas para abrirse paso y extraer los barriles.
Al final de la campaña, una fiesta por todo lo alto terminaba "no en borrachera, sino en alegría", según Galina Yurlova, coordinadora de la idea de inmortalizar con un monumento los pepinillos.
A diferencia del homenaje al vodka, ningún artista conocido hará el diseño, sino que se adaptará un barril metálico de cuya parte superior sale una mata con un pepino..., ensartado por un tenedor.
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Hombres cariocas se pintan las uñas
(12:30 p.m.) Río
de Janeiro, 24 (ANSA) — El usar las uñas pintadas de vivos colores
está a punto de incorporarse como una gran moda también entre los
hombres de Río de Janeiro, aseguraron hoy especialistas en cosmética.
Los propietarios de la manicure Sueli Dias, del suburbio Cidade de
Deus, barrio popular de Rio de Janeiro, contaron que "de un tiempo
para acá, los hombres, principalmente los jóvenes, son mis clientes".
"Está todo el mundo pintándose las uñas por aquí", dijo una manicure,
revelando que "a ellos les gusta los colores más fuertes, como el
negro y el rojo".
Los cultores de las músicas y bailes funk aseguran que son ellos los
"inventores" de la moda, que tiene adeptos famosos, como el presentador
televisivo Marcos Mion.
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Un Santa Claus ¿mujer?
(9:06 a.m.) Bruselas,
24 (DPA) — La Unión Europea, que habitualmente presta mucha atención
al respeto por los derechos de las mujeres, considera que la igualdad
de sexos acaba en Papá Noel.
Un portavoz en Bruselas aclaró hoy que los centros comerciales en
la Unión Europea no tienen por qué ofrecer al mismo tiempo trajes
de Papá Noel y de "Mamá Noel".
Pero justamente eso es lo que se desprende de un comunicado de la
cadena británica Woolworth, que un representante de la comisaria de
Asuntos Sociales de la UE, Anna Diamantopoulou, presentó hoy.
En él se afirma que las reglas de la igualdad de sexos en la UE implican
que en las tiendas se deben ofrecer trajes de ambos sexos. "Ese comunicado
de prensa es un truco publicitario", dijo el portavoz, que hizo referencia
a que las reglas a que se refiere aspiran a evitar la discriminación
de las mujeres en los puestos de trabajo.
Al mismo tiempo, el vocero destacó el importante papel de la mujer
en el entorno directo de Papá Noel. Su trineo sólo puede ser tirado
por renos hembras, dado que los machos pierden su cornamenta antes
de Navidad, según los datos científicos, y en todas las imágenes de
Papá Noel se ve claramente que los renos tienen cuernos, explicó.
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