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Descubrimientos
avanzan potencialmente la lucha contra el ántrax
Por MALCOLM RITTER
Nueva York, 23 (AP) _ Dos nuevos descubrimientos
podrían ayudar en el futuro a combatir el ántrax en
forma contundente, atacando no solamente la bacteria con fármacos
como Cipro sino también el veneno del que proviene.
Es la toxina la que mata, y cuando una persona desarrolla los síntomas
de ántrax por inhalación, los antibióticos pierden
efectividad porque no combaten la toxina producida por los gérmenes.

Los nuevos estudios, anunciados el martes, podrían ayudar a
los científicos a hallar medios de neutralizar dicha toxina.
Pero sus autores advierten que podrían pasar años antes
de que se desarrollen nuevos medicamentos.
En uno de los dos estudios, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison
y la Escuela de Medicina de Harvard dijeron haber identificado la
plataforma química que usa la toxina del ántrax para
penetrar en las células y matarlas.
En el otro, investigadores del Instituto Burnham en La Jolla, California;
Harvard y otros centros, dijeron haber determinado el detalle estructural
de una proteína que cumple la tarea de la toxina, un descubrimiento
que puede ayudar a la búsqueda de sustancias para bloquearla.
Las conclusiones, que se suman a otros progresos recientes para contrarrestar
el efecto de la toxina, se publican en la edición electrónica
del martes de la revista Nature y en su edición impresa del
8 de noviembre.
La bacteria del ántrax crea tres proteínas que se combinan
para producir su toxina. Una, llamada antígeno protector o
PA, se adosa a un sitio específico (receptor) en la superficie
celular y abre las puertas a las otras dos proteínas.
Hasta ahora nadie sabía cuál era el blanco.
El misterio fue solucionado por John Young de la Universidad de Wisconsin-Madison
y colaboradores, además de la Escuela de Medicina de Harvard.
La proteína de la superficie celular que descubrieron la llamaron
ATR, siglas en inglés de ``receptor de la toxina del ántrax''.
También descubrieron que versiones artificiales del ATR pueden
impedir que la toxina mate células en el laboratorio actuando
como señuelos que desviaban la toxina de sus receptores, dijo
Young.
Por eso, puede avizorarse un futuro tratamiento con ATR falso para
proteger a la gente que ha estado expuesta al ántrax, dijo
en una entrevista telefónica. Sin embargo, el concepto no se
ha puesto a prueba en animales todavía.
El trabajo también podría contribuir a la búsqueda
de sustancias que interfieran más directamente con los intentos
de la toxina por ligarse al ATR, dijo.
El otro informe en Nature revela la composición detallada y
tridimensional del llamado ``factor letal'', una de las proteínas
que penetra las células. Una vez dentro de los macrófagos
--células del sistema inmunológico--, los destruye,
lo que desemboca en colapso y a menudo la muerte de las víctimas
de inhalación del ántrax.
El descubrimiento de dicha estructura podría permitir a los
científicos diseñar moléculas que se aferren
a la proteína y la desactiven, dijo Robert Liddington, del
Instituto Burnham, uno de los autores del informe.
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